Mostrando entradas con la etiqueta indignados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta indignados. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de julio de 2012

Sara Jiménez: "En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa"

Nombre: Sara Jiménez
Edad: 31
Profesión: Arquitecto
Nivel de estudios: Licenciatura + Master
Lugar de nacimiento: Madrid, España
País de residencia: Suiza

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Realmente siempre ha sido un sueño que tenía detrás de la oreja desde pequeña, pues ya entonces intuía que mi futuro profesional no pasaba por España y desde que tengo uso de razón me llamaba la atención interaccionar con otras culturas y en otros idiomas.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, y ¡gracias! Yo soy de las que dan las gracias a la crisis –a todo hay que verle el lado positivo-, porque gracias a ella he podido hacer realidad mi sueño. Me quedé sin trabajo y fue entonces cuando vi la luz, estaba plenamente convencida de que ese era el momento que llevaba esperando tantos años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Lo estuve buscando solamente un par de meses, y lógicamente las condiciones no eran para echar cohetes. Podía haber aceptado trabajos de lo mío, en condiciones más o menos similares a las anteriores, pero fue entonces cuando me di cuenta de que lo que de verdad quería no era eso, y decidí ser fiel a mis principios y lanzarme a lo que siempre había querido.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Estupenda, curiosa y extremadamente enriquecedora. De todas maneras yo ya estaba un poco curtida porque anteriormente he vivido en Estados Unidos, Holanda y Suecia. No hay que ocultar a nadie que los principios suelen ser casi siempre duros, pero con un buen jamón bajo el brazo todo se supera. Yo lo pasé un poco regular los 5-7 primeros meses, en parte porque la vida social en Suiza es muy diferente, pero luego a todo se acostumbra uno; es cuestión de tiempo y de empaparse del lugar de destino.
En cuanto a la experiencia laboral, no hay color, como es de suponer, pero esto lo explico ahora en la siguiente pregunta.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Mucho mejores, sin duda. En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa. Es como si nos hubiésemos quedado atascados en el tiempo. No hablo sólo de cuestiones económicas, sino de cómo se entiende el trabajo, las relaciones laborales, la autonomía, el esfuerzo, la proyección y el desarrollo profesional.
En Suiza es todo mucho más caro, pero también los salarios son más elevados en proporción, por lo que al final de mes, las cuentas salen mejor y no hay que andar haciendo malabares.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí que lo echo de menos, pero estoy lo suficientemente cerca como para ir un fin de semana de vez en cuando y hacer acopio de calor humano y provisiones. Yo echo de menos lo que llaman “las 3-efes” en inglés: Family, Friends and Food.
Veremos a ver por dónde discurre el sendero, por el momento no me planteo volver a corto plazo, pero nunca se sabe. Tampoco me veo aquí para toda la vida, son etapas y como tales hay que vivirlas.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Creo que lo que está sucediendo en España no es tan sólo culpa de los políticos, como muchas personas quieren hacer ver. Culpar a la clase política por sí misma -de cualquier inclinación o procedencia, me da igual, que me da lo mismo- denota un altísimo grado de miopía.
La raíz del problema de España no es ni su clase política ni su clase empresarial. Lo que alimenta y aviva nuestra situación son nuestros valores. Estamos donde estamos porque somos los que somos. Estamos así porque nuestros héroes siempre han sido tipos pillos con un gran ingenio para hacer cositas con la picaresca por bandera. Estamos así porque el español que puede defrauda a hacienda, no paga el IVA, roba o paga en negro.
Solo el día en el que comprendamos cual es la raíz de nuestros males podremos sentar las bases del cambio. Será duro, pues un sistema de valores no se cambia tan fácilmente como uno se cambia de camisa, pero nada es imposible si realmente uno se esfuerza por lograrlo.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva, me parece una experiencia por la que todas las personas tendrían que pasar al menos una vez en su vida. Seguramente en ese caso la historia se escribiría de otra manera.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Claro, soy una emigrante encantada, pues llevo buscando esta situación durante la mayor parte de mi vida. Veo que soy una privilegiada por tener la oportunidad de conocer gente de otras culturas, viajar (que me encanta), tener vivencias muy enriquecedoras y variadas, ver las cosas desde otros puntos de vista, y en definitiva, buscar mi propio camino, que creo que es para lo que todos estamos aquí.
En general, y salvo las 3-efes y los 5-7 primeros meses, la valoración es muy positiva.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, veo gente en situación muy límite y eso me preocupa. Sobre todo porque las medidas que se están tomando para atajar los desajustes no van dirigidas al ciudadano de a pie, sino a nivel macroeconómico. Creo que hay mucha gente que no puede esperar a que el efecto de la “bola” macroeconómica llegue a los entresijos de la economía familiar.
¿Es usted una indignada?
Sí, pero no a raíz de ese movimiento del que tanto se ha hablado, sino desde cuando tengo uso de razón. No sé si por mi especial sensibilidad o porque quizá me fijo en cosas a las que otras personas no prestan atención, pero yo ya percibía que en España había muchas formas de hacer con las que no estaba de acuerdo y en cierto modo sufría al verlas o vivirlas, así que tenía muy claro que había que salir.
Esto no tiene nada que ver con la crisis, sino con el quehacer diario. La crisis está siendo el detonante de mucha indignación, pero hay que ver también lo que hay detrás de todo eso.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, claro, la visualizaba muchas veces, aunque no veía la forma en la que pudiese hacerse realidad. Por eso en mi caso la crisis me ha ayudado y me ha abierto las puertas, pues de no haberme quedado sin trabajo creo que seguiría en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
El sueño se corta en el momento en el que hay que definir el cómo, porque no lo visualizo por el momento. Volveré si tengo que hacerlo, pero no es algo que me impida dormir.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señoras y señores: no toquen lo que no es suyo, aprendan un mínimo de 3 idiomas para poder manejarse en el puesto que ocupan, establezcan relaciones duraderas con otros países, háganse respetar, defiendan (realmente) los intereses del pueblo al que representan, establezcan políticas inteligentes de inmigración y lean.

miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.

viernes, 27 de abril de 2012

Tamara Guirao: "Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia"


Nombre: Tamara Guirao Espiñeira
Edad: 33 años
Profesión: Relaciones Internacionales
Nivel de estudios:  Máster / Dos primeros años de doctorado
Lugar de nacimiento: A Coruña, Galicia, España
País de residencia: Bretaña, Francia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando terminaba la enésima beca, dos personas que no se conocen entre ellas me enviaron la misma oferta de trabajo. Me costó decidirme,  envié la candidatura el último día a última hora y confirmé la entrevista también con poca antelación. Mi madre me dijo “Tú estudiaste para esto. Si te tienes que ir, te vas. Aquí no tienes nada”.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
En el momento de tomar el avión llevaba dos meses en paro.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Relaciones Internacionales siempre somos muchos para pocas plazas y lo internacional deja de ser una prioridad en tiempos de crisis, lo que reduce la oferta. Las condiciones económicas no eran comparables a lo que me ofrecían en Francia (o en Bruselas, que era la otra opción), ni en términos de salario, ni de contrato, ni de responsabilidades.  Sin embargo, lo importante de mi decisión no era lo mucho que ganase o el ser fija, sino que me ofreciesen un proyecto que me motivase. Y para eso había que salir fuera.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Mi experiencia es atípica. Trabajo con gente de nacionalidades, edades y culturas muy diferentes, así que no puedo decir que esté sometida a la cultura laboral francesa. Respecto del día a día, he de decir que haber pasado aquí mi año Erasmus me ha dado ciertas ventajas, tanto lingüísticas como culturales a la hora de adaptarme.  Los franceses tienen una concepción de la intimidad muy diferente de la nuestra, el espacio personal es mayor. Nadie alza la voz y todos se tratan de usted. Si lo tienes en cuenta, el trato cotidiano se hace más sencillo.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?S
í. Aquí existe una legislación laboral que protege mucho al trabajador. Los Prudhomes (el tribunal de hombres prudentes) son un recurso  extremadamente efectivo en caso de conflicto, por ejemplo.  Las 35 horas te aseguran una calidad de vida.  El contrato indefinido es más sencillo de obtener y el nivel superior de estudios no es un defecto sino un valor. De todos modos, hablo de mi experiencia, y desde la misma puedo decir que si la crisis continúa, las cosas se harán más difíciles en este país.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia y a mis amigos. Me faltan el mar y la comida, y hasta las horas extra de luz.  Llegué aquí con la idea de pasar dos años, ganar experiencia y volver a casa. Tras tres años,  asumo que el momento de regresar todavía no ha llegado, ni sé si llegará. Mi profesión no tiene apenas reconocimiento en España y la mentalidad tendría que cambiar mucho para que se deje de vernos como “esa chica que habla inglés y puede vender aspiradoras en Arabia Saudita”.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No sé si hablar de culpa o de pérdida. El Estado Español, la Universidad e incluso Galicia han invertido en mi formación durante más de 10 años. Cuando un futbolista sale de la cantera a un equipo grande, el grande le paga al primero los derechos de formación.  Si las becas son una inversión ¿por qué es otro país el que se lleva los beneficios? 
¿Considera positiva su experiencia actual?S
í. Cuando jugaba al baloncesto, chupé mucho banquillo. Cuando salí de la Universidad, con mis postgrados y mis idiomas, tenía la misma sensación. Todavía no he llegado a la ACB, pero juego de titular y me dan minutos.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No me considero. Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia, y es algo que tenemos, por desgracia, asumido. Hace ya varios años, mis tías me regalaron una maleta-armario por Reyes, conscientes de que un día me haría falta.  Lo asumimos, como asumimos los ojos claros o el acento gallego. Viene con los genes.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No tengo por costumbre pelearme contra molinos de viento.  Quedarme en la frustración de lo que no ha podido ser en mi país sería reconocer un fracaso que no es el mío. Marcharse no es sencillo,  pero yo contaba con la ventaja de conocer la lengua, la cultura, y  tener una buena oferta de trabajo. Mirar atrás no tiene sentido.
¿Es usted una indignada?
Esa palabra siempre me recuerda a mi abuelo, que se ponía rojo y juraba en arameo cuando se enfrentaba a una injusticia. “Estou indignado” decía, y era el grado sumo de ira e impotencia de alguien que siempre estaba sonriendo.  Y sí, la situación actual, me trae con frecuencia  ese exabrupto a la memoria, y a la lengua. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Como dije antes, no. Mi idea era ganar algo de experiencia, ahorrar dinero y volver.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
La casa de mis abuelos en la aldea. Ahora que ya no están no sé qué va a suceder con el lugar donde aprendí a caminar, a andar en triciclo y luego en bicicleta, a jugar a las cartas, a distinguir un castaño de un eucalipto. La casa donde dormíamos siete en una habitación los días de fiesta y nos traían el desayuno a la cama. Mi casa. Sueño con ella varias veces a la semana.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que cesen la demagogia con los emigrantes. Ni somos “Españoles por el Mundo” con criada y limusina, ni los miserables de Víctor Hugo. Un folleto de un candidato a la presidencia decía “vamos a mejorar sus condiciones de vida en el extranjero”. Pues como lo hagan igual que en España, lo llevamos claro. Lo que quiero es que mejoren las condiciones de vida en mi país, y no sólo para volver, sino también para mis familiares y amigos, para mis vecinos y para esa señora que siempre va enfurruñada y nunca me saluda. Y que devuelvan el voto en las locales a los emigrantes. Nos hemos ido a trabajar fuera, pero no hemos renunciado a nuestra ciudadanía, ni para nosotros ni para nuestros hijos.

viernes, 20 de abril de 2012

Alberto Vazquez: "Aquí cada uno tiene su ración de culpa"

 
Nombre: Alberto Vazquez
Edad: 36
Profesión: Técnico de Fotogrametría – Piloto Comercial
Nivel de estudios: Artes Gráficas Formación Profesional
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Nueva York, Estados Unidos

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
A mi mujer la llaman desde Nueva York para ofrecerle un puesto de trabajo. Pensamos que aceptar la oferta podría significar un buen empuje a su carrera profesional y en mi caso particular, una buena oportunidad para vivir en otro país puesto que ella es argentino-estadounidense.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Tenía contrato indefinido con un salario no excelente pero supongo que razonable. Incluso hasta no mucho antes de marcharnos a Estados Unidos estuve compaginando dos trabajos por varios años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Lo cierto es que el trabajo vino a mí más que yo a él. Realmente nunca busqué de lo mío, me lo ofrecieron. El salario no era para tirar cohetes pero considero que me permitía un nivel de vida aceptable.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Creo que es una experiencia muy enriquecedora independiente de los buenos y malos días que uno experimenta como emigrante. Me ha ayudado en lo profesional, sin duda, pero me quedo con el aspecto personal de la experiencia.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Tratar de describir o comparar el sistema laboral/social de Estados Unidos con el de otros países es meterse en camisa de once varas. Cada estado es una historia diferente. Una vez escuché decir a alguien que en este país, “uno es un poquito más dueño de su destino que en otros” y a renglón seguido “este país no tiene piedad con la gente que fracasa”. Por lo que llevo vivido y experimentado, aquí cada uno se negocia sus condiciones laborales y sociales con la empresa que te ofrezca trabajo. Si eres muy bueno en lo tuyo, podrás exigir en consonancia. Vamos, que el Wild West está muy presente todavía. Particularmente, creo que no me ha ido mal. Fruto de la “negociación” de esas condiciones laborales/sociales pude estudiar para obtener, mientras trabajaba, la licencia de piloto comercial, algo que me hubiera sido imposible dada mi situación laboral y económica en España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia, no ver crecer a mis sobrinos y a los amigos, el buen tiempo y la cañeja de antes de comer. A España no la echo de menos, tampoco es que ella me llame mucho a mí, ni si quiera un maldito e-mail me manda.  Siento sonar a pájaro de mal agüero, pero en mi humilde opinión, la situación económica no va a mejorar por bastante tiempo. A la precarización del empleo que los sociatas comenzaron o no supieron corregir durante sus “2” legislaturas, hay que añadir que los peperos, no sólo van a seguir haciendo más de lo mismo sino que van a apretar aún más las tuercas al personal. Ahora bien, ¿Nos/Me gustaría volver? Sí. Lógicamente no lo haríamos de cualquier manera y aún menos en este momento.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Yo no les culpo por haberme ido. A mí me iba bien cuando me fui en 2006. No obstante, sin creerme ni más tonto ni más listo que nadie, ya estaba uno con la mosca en la oreja. La desproporción que había entre salarios y el coste de vida -o sea, la vivienda principalmente- daba pie a pensar que aquello no podía continuar por mucho más tiempo. También dio la puñetera casualidad que me había leído por aquel entonces  “Breve historia de la euforia financiera” de John Kenneth Galbraith, un libro escrito hace años pero que describía situaciones similares a la que estaba aconteciendo en España. Por cierto, ninguna de ellas con un final feliz.
De lo que culpo a los políticos es que entre ellos y sus amigotes han rapiñado todo lo que han podido y ahora no hay nada a lo que volver. Bloques de hormigón vacíos en la costa, AVE´s vacíos, aeropuertos vacíos y arruinados…etc. En cualquier caso, esto de echarles la culpa a los políticos se está convirtiendo en estereotipo o en una moda. ¿Y nosotros qué? Me ponía enfermo cada vez que escuchaba a alguien presumir groseramente que el valor de su piso se había duplicado o triplicado durante la burbuja que “todos” inflábamos. Aquí cada uno tiene su ración de culpa.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mucho.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Me considero emigrante. En una ciudad como Nueva York, ser emigrante no tiene mucho valor ni importancia, uno pasa totalmente desapercibido, lo que podría considerarse incluso algo positivo. Aquí el racismo es existente y se palpa en el ambiente, y quien lo niegue es que está ciego. Pero a diferencia de España, aquí no oigo comentarios despectivos hacia la gente de otros países de un modo tan descarado a como ocurre allá. Sudaca, Pocahontas y otras lindeces por el estilo normalmente no se oyen, aunque se piensen.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Ni me frustra ni me produce impotencia. Esto es lo que hay ahora, me guste o no, me frustre o no. Lo único que puede cambiar esta situación, y no digo mejorar si no cambiar, insisto, es que haya una buena revolución, a ser posible no violenta. Poco probable tanto una cosa como otra. Uno ojea un libro de historia cinco minutos y se da cuenta de que ese ha sido el modo de cambiar situaciones difíciles a lo largo de la historia de cualquier pueblo. Pero todos tranquis, que “Spain is different”; la verdadera frustración está en si el corte de pelo de Ronaldo luce bien y si Messi tiene fiebre o la mete. O sea, que de revolución más bien poco, no vaya a ser que se nos asusten los mandamás del mundo mundial.
¿Es usted un indignado?
Yo lo que soy es un simple ser humano, un mera mota en este planeta tratando de tirar pa’lante, que no es poco.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
¡Qué va!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No se si es sueño o pura ilusión… simplemente me ilusiono con la posibilidad de poder compaginar el trabajo de mi mujer y el mío de modo que nos permita vivir en España como nosotros creemos que queremos vivir.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Me gustaría que de vez en cuando salierais de vuestras cuevas a la calle, a mezclaros con la gente común, que utilizarais el metro o el autobús en lugar de vuestro cochazo oficial. Probad, porque a lo mejor os lleváis una sorpresa y averiguaréis que somos de carne y hueso como vosotros.

lunes, 13 de febrero de 2012

José Alberto: "La frustración que siento por haber tenido que emigrar es inconmensurable"

Nombre: José Alberto C.
Edad: 28
Profesión: Administrativo/Contable/Actuario
Nivel de estudios: Licenciado en Economía y Licenciado en Ciencias en Actuariales y Financieras
Lugar de nacimiento: Málaga
País de residencia: Reino Unido

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tras haber sido despedido, a la hora de buscar trabajo, había escasas ofertas y aquellas que eran interesantes exigían bilingüismo por lo que decidí marcharme fuera para mejorar el inglés. Aunque, sobre todo, para buscar un futuro ya que en España sé que en estos momentos es realmente complicado.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Estaba desempleado, tomé la decisión después de cuatro meses sin encontrar trabajo.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Me costaba bastante ya que eran realmente parcas las ofertas y dado el alto nivel de desempleo, la competencia era voraz. Incluso empecé a buscar trabajo por toda España pero sin éxito.
Las condiciones económicas eran lamentables porque ni siquiera podrías ser mil eurista.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Esta siendo una aventura, vivir el presente sin saber a ciencia cierta dónde vas a acabar o a empezar una nueva vida. Te enseña a valorar cosas que realmente la das por hechas cuando vives en España. La situación de trabajar en el extranjero es realmente un desafío ya que tienes que luchar cada día por dar lo mejor de ti y superar la barrera del lenguaje que tanto limitan.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mejores que las que puedo encontrar en España. Hasta hace poco he estado trabajando como Kitchen Porter (limpiando platos) y con ese trabajo en España no puedes sobrevivir. Aquí, incluso puedes ahorrar.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo bastante de menos la patria querida pero por las personas que dejo ahí, esto es, mi familia, mis amigos, los seres que realmente me importan. Si las cosas mejorasen en España, por supuesto, volvería inmediatamente y es algo que siempre lo tengo en mente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Para mí son los principales culpables ya que no han sabido adaptarse a la crisis que tanto ha sido anunciada y que nos condena a estar por detrás en importancia de países como Polonia; a ser la preocupación de la eurozona, por tener los niveles de paro más altos... A pesar de eso, ¿cargan ellos con alguna responsabilidad? Por supuesto que no, se van de rositas cobrando la paga correspondiente y dejando al país en un estado realmente deprimente. Teníamos que hacer como en Islandia, la gente a la calle y los culpables a ser juzgados, aunque esto implique la cárcel (algunos banqueros acabaron huyendo del país y otros tuvieron que cumplir condena).
¿Considera positiva su experiencia actual?
Nunca me arrepentiré de la decisión tomada ya que todavía tengo sueños, ilusiones y la ambición sigue ahí, aquella que me permite levantarme cada día por un futuro.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Totalmente, me considero como tal y por mucho tiempo que pases siempre lo seré ya que a pesar de estar un país multicultural, siempre uno alberga ese sentimiento racista y por no hablar del orgullo inglés (se creen que son los mejores). Con respecto a este status, es un sentimiento extraño sentirse como un emigrante y, como tal, trabajar en vacantes que en España ni siquiera hubiera pensado pero bueno, tales experiencias te hacen sentirte más fuerte y crecerte.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
La frustración que siente uno es inconmensurable. Dada la impotencia de ello, muchas veces es mejor aislarse de las noticias porque por lo menos la ignorancia te evita empezar el día despotricando y de mal humor.
¿Es usted un indignado?
Estoy indignado dado ya que no albergo atisbo de esperanza en tener un futuro en España hasta, por lo menos, en cinco años dada la reestructuración necesaria para que nuestra patria pueda crecer sin estar en sintonía con la situación económica mundial.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Nunca hubiera imaginado encontrarme en esta situación, de tener una novia e incluso pensar en casarme con ella, viviendo en un piso, con coche, trabajando como responsable de un deptartamento de administración y con pensamientos de hipoteca a vivir en una habitación de 4x4 metros cuadrados, sin coche, sin pareja y sin tener una ligera idea sobre dónde voy a acabar.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Como el anuncio de volver a casa por navidad pero trabajando y poder ver en la cara de mi familia felicidad porque su hijo ha vuelto para quedarse.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Menos hablar y más hechos. Las excusas son para perdedores por lo que si queremos levantar la cabeza hay que ser eficientes y esto empieza por la administración pública (incluyo políticos por supuesto).

jueves, 9 de febrero de 2012

Christina Rosenvinge: "El drama de los jóvenes emigrantes en España está pasando desapercibido"

Haber tenido cerca personas afectadas por esto ha hecho que me interese esta cuestión. Como hija de inmigrantes (de Dinamarca) puedo decir que, aunque pasar un tiempo en otro país puede ser edificante en muchos sentidos, sin embargo a la larga, y cuando las razones no son de libre elección, el trauma de la emigración es considerable. En el nuevo país nunca se llega uno a sentir en casa, hay una sensación de desarraigo, de pérdida, que además se prolonga en las generaciones siguientes y que provoca muchos problemas. Es muy importante sentir que perteneces a un grupo, y que el grupo te respalda. El emigrante se siente solo y desamparado, la identidad se diluye pues al final no encaja ni en el sitio a donde va ni en el sitio de donde viene. Siempre hay algo que le falta. Creo que el drama de los jóvenes que se van de España está pasando desapercibido y no se entenderán sus consecuencias, no sólo para el país por perder talento e ímpetu que hace falta ahora, sino para estos chicos que puede que no vuelvan, y si vuelven no serán los mismos, hasta dentro de muchos años.

* Colaboración de Christina Rosenvinge para Pepas y Pepes 3.0

lunes, 6 de febrero de 2012

Yasmin: "Pido a los políticos que dejen de ser hipócritas y mentirosos"

Nombre: Yasmin Khan Gómez
Edad: 29 años
Profesión: Retail Store Manager
Nivel de estudios: Diploma en Relaciones Públicas
Lugar de nacimiento: Barcelona
País de residencia: Reino Unido, Londres.

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?

La idea de marcharme fue puramente la de aprender inglés, mi padre reside aquí y era un traslado fácil. Londres siempre me apasionó pero nunca creí que podría haber encontrado mi segundo hogar.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, estaba estudiando en Barcelona y todavía no tenia muy claro qué futuro laboral quería tomar. Me vine con tan solo 22 años y lo que quería era descubrir nuevas culturas y vivir una experiencia nueva.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Laboralmente en ese momento había oportunidades para los jóvenes, yo siempre estuve trabajando, había ambición y ganas de crear una carrera profesional (tristemente muchos de esos jóvenes ahora se han quedado sin trabajo o están fuera de España en una situación similar a la mía), con lo cual mi decisión de viajar a otro país no fue tanto por motivos laborales sino meramente personales y de la mejora de un segundo idioma
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Sinceramente está siendo una experiencia extraordinaria ya que este país me ha abierto las puertas profesionales y soy consciente de que aquí estoy logrando rápidamente un estatus profesional que posiblemente en España a día de hoy hubiera tardado el triple en conseguir. Evidentemente al estar lejos de tu país y de tu familia te encuentras en situaciones duras, en las que estás solo ante ellas y por eso al ir consiguiendo tus objetivos todavía la sensación es más gratificante.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Definitiva y lamentablemente sí. De sobras sabemos que la situación en estos momentos en España, como en otras ciudades europeas, debido a la crisis es desalentadora, y no es que aquí en Londres o en UK no haya paranoia o inestabilidad pero sin duda no tiene nada que ver. Lo que más aprecio y respeto es que, no importa tu nacionalidad, edad o sexo, si eres bueno y/o válido conseguirás lo que te propongas. Las condiciones en general son mucho más favorables para el trabajador; aunque trabajes en el sector público como es mi caso, que abre 364 días al año y significa trabajar fines de semana y festivos, compensa.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, pero es una difícil decisión, he creado una vida aquí y me he acostumbrado a ella, he crecido como adulta en este país y eso conlleva romper con una forma de vida que ya la he hecho mía. Me gustaría que mis hijos (el día que decida crear una familia definitivamente será en España) crecieran con el sol, el mar, jugar en los parques, en “esa calidad de vida” en la que yo crecí. Sin embargo, por otro lado, actualmente mi carrera profesional sigue teniendo el gran peso de la balanza y me siento muy unida a esta ciudad.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mi marcha no estaba condicionada por la crisis política. Actualmente creo que la culpa es tanto de políticos, banqueros, mandatarios y del mismo pueblo que vivió unos años absurdos de codicia y benevolencia económica que nos superaron.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, me siento muy realizada y afortunada de haber tomado la decisión de vivir en otro país, te abre mucho la mente. Aceptar y conocer otras culturas es muy enriquecedor.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Me siento ciudadana del mundo, emigrante como definición no, ya que esta ciudad me ha acogido como una persona válida más sin importarle mi nacionalidad. Debido a ello todavía tengo una sensación más grande de apego a la ciudad ya que valoro enormemente cómo me ha tratado y la gente que he conocido aquí.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Por supuesto que me frustra ver que mi país y mi gente está sufriendo una situación desoladora y de negatividad como es la actual, pero creo, bajo mi opinión, que es momento de unión política, que la gente como está haciendo ahora, siga saliendo a la calle, siga escribiendo, manifestándose porque evidentemente necesitamos un cambio y que las cosas mejoren. Creo que sería importante que un buen líder, independientemente sea de izquierdas o derechas, entendiera realmente el sufrimiento al que la gente y familias de todas las clases sociales y edades están sometidas y se fuera propiciando el cambio que necesitamos todos los españoles.
¿Es usted una indignada?
Desde un país que no es el mío y en el cual estoy viviendo, me siento profundamente indignada. Evidentemente tengo familia y amigos que siguen en España y están viviendo una situación que no nos hubiéramos imaginado en la vida. Han sido años en los cuales nos han manejado y tenido engañados. Nos hemos metido en una burbuja económica surrealista y esto ha estallado.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, como ya he mencionado anteriormente viví una situación diferente en la que crecí pensando que si trabajaba duro podría obtener resultados y era menos consciente de la posibilidad de una situación global como esta, que desgraciadamente afecta a tantas personas.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño con que, el día que vuelva, las cosas hayan mejorado. Tenemos un país rico en materia prima, cultura, geografía, gastronomía, arte, directores y actores de cine, diseñadores de moda reconocidos mundialmente, estamos en todas las competiciones deportivas de élite del mundo, y sueño que eso siga ocurriendo, que tanto las próximas generaciones como las actuales sigamos luchando por ese legado.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Que se unan y dejen de ser hipócritas y mentirosos, tirarse la pelota de unos a otros no es la solución. Ya no es cuestión de buscar culpables, hay una crisis mundial y eso es un hecho, por lo tanto necesitamos soluciones, unión y efectividad para salir de esta crisis todos juntos.

viernes, 3 de febrero de 2012

Alberto Riquer: "Sólo sueño con que baje el paro"

Nombre: Alberto Riquer Antón
Edad: 37
Profesión: Jugador de fútbol-sala y empresario
Nivel de estudios: Universitarios
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Vietnam

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al finalizar la temporada pasada y tras analizar la situación económica de España en general, y en el fútbol-sala en particular, me llegó la propuesta de Vietnam y la acepté. Me apetecía vivir esa aventura, vivir en un lugar donde la crisis no se notase tanto y además, cobrar por jugar…jejeje. En los dos últimos equipos españoles que he jugado he tenido problemas de cobro y de hecho, aún no me han pagado todo lo que me debían.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, tengo una empresa de material policial (
http://www.brvpolice.com/) con un socio desde hace casi 8 años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España?
Jugar no era lo difícil, lo difícil era encontrar un buen lugar con ciertas garantías de cobro.
¿Eran buenas las condiciones económicas?
Mucho peores que hace unos años, sobre todo en cuantía y en cobrar puntualmente.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Llevo sólo una semana pero estoy muy contento. Por el momento han cumplido todo lo pactado, la gente es muy amable y cordial y aprendo cada día.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Ho Chi Minh City es una gran ciudad con 8.000.000 de habitantes y hay mucho contraste tanto a nivel social como a nivel económico. Vivo en una zona muy buena, buena casa y con una condiciones de vida óptima. Con respecto a lo laboral, el fútbol-sala aquí no está tan implantado como en España, sus condiciones son más humildes pero lo suplen con muchas ganas e ilusión.
¿Echa de menos España?
Algunas cosas.
Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Quizá en un futuro, ahora mismo no.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha.
Creo que los políticos no influyeron de manera alguna en mi marcha. Un tiempo antes estuve jugando en un equipo en Rusia con una próspera (o eso creíamos) situación económica y también, con muchas posibilidades de jugar en muchos equipos españoles sin remunerar. Sin embargo, creo que sí tienen mucha culpa en cómo va el país en estos momentos, por supuesto.
¿Considera positiva su experiencia actual?
De momento muy positiva.
¿Se considera inmigrante?
Como persona que desarrolla su trabajo en otro país, sí.
¿Cómo lo valora?
Pues muy bien. Estoy muy contento de tener esta nueva posibilidad de viajar, conocer otras culturas, otras mentalidades y encima me pagan por ello en vez de que me cueste mi dinero... ¡¡Está fenomenal!!
¿Vive con cierta frustración la actual situación?
La del país sí.
¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Bastante en estos últimos años.
¿Es usted un indignado?
Indignado con los políticos, tenemos crisis de políticos y de ciudadanos también. Estamos sometidos totalmente al sistema financiero y bancario.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, ya he salido antes al extranjero.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Ninguno en particular. En general que bajase muchísimo la tasa de desempleo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Que sean personas dignas, moral y éticamente. Con eso, nos iría mucho mejor.

jueves, 19 de enero de 2012

Carlos: "Las condiciones laborales en España eran paupérrimas e insultantes"

Nombre: Carlos
Edad: 28
Profesión: Técnico de comercio exterior
Nivel de estudios: Licenciado / Máster
Lugar de nacimiento: Valladolid
País de residencia: (Guangzhou) China

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tras acabar la carrera, estuve 2 años y medio trabajando en 2 consultoras diferentes, una entró en suspensión de pagos, y la siguiente me ofrecían echarme y volver a contratarme cuando empezásemos otro proyecto en 2 meses. Decidí que era el momento de dar un cambio de rumbo, y me presenté a las pruebas de acceso para un puesto de técnico de comercio exterior, que incluía formación (un máster de una importante escuela de negocios); además empecé otro máster online de comercio internacional y retomé el inglés.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, pero por poco tiempo como acabo de comentar. Tenía la certeza de que no iba a durar mucho, y no estaba dispuesto a quedarme de brazos cruzados.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
A principios de 2008, cuando acabé la carrera no era nada difícil encontrar trabajo, entré en una empresa, pero tenía otras 2 ofertas. A partir de mayo de 2008, todo se torció. La crisis era algo real y generalizado, y desde entonces bajo esa crisis las empresas se han escudado para ofrecer unas condiciones paupérrimas, en ocasiones insultantes.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Extraordinaria y enriquecedora. No solamente el hecho de trabajar con otros idiomas, y de 'curtirte' con situaciones impredecibles, sino también por el hecho de conocer otras culturas y el bagaje que de da tanto en lo personal como en lo profesional.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
No tanto las condiciones, que a poco son mejores, como el hecho de saber que te estás labrando un futuro más prometedor que en España, donde salvo casos aislados, se puede hacer poco más que “sobrevivir” laboralmente hablando.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Y quién no echaría de menos España, por supuesto que echo de menos mi país. Sé que voy a volver, pero no en el corto plazo. He tomado un camino y volver ahora sería un paso atrás.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Podría empezar a hablar y tirarme un día y medio. Durante años nos hemos gastado una enorme cantidad de dinero (el estado y nuestros padres) en formar a gente de la que ahora disfrutan otros países. Los políticos viven en su realidad paralela con sus problemas, pero poco hacen para abordar los problemas 'reales'. ¿Porqué, teniendo menos vacaciones que el resto de Europa, cobrando menos, y trabajando más horas somos en cambio mucho menos productivos? Creo que culpar exclusivamente a la clase política es muy cómodo pero no es ser justo; padecemos una crisis moral y cultural incluso mayor que la económica, hay mucha más conciencia por 'los derechos' que por 'los deberes'…nos hemos acostumbrado a vivir por encima de nuestras posibilidades, y cuando nos han dicho que se ha acabado la fiesta, seguimos sin querer darnos cuenta.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mucho, en ocasiones dura, pero muy positiva y me ha completado como persona en todos los sentidos.
¿Se considera inmigrante? ¿Cómo lo valora?
Soy inmigrante. Pero el trato que recibo aquí no creo que sea peor que el de un inmigrante en España, no tengo ninguna queja.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no, resignación sí. Creo que lo más importante es creer en lo que uno hace y trabajar duro, el bienestar no se consigue sin esfuerzo.
¿Es usted un indignado?
En el sentido más político de la palabra, soy un indignado resignado. Ya he bajado los brazos, admiro y respeto a quien aún no lo ha hecho, pero tengo 28 años y llevo tiempo interesado por la política. Creo que tengo derecho a la resignación y a tratar de trazar el mejor camino para mí y para los míos sin dañar a nadie. Pero en lo general no creo que el status quo de nuestra sociedad vaya a cambiar en lo básico. Los grandes bancos, agencias de rating, grandes corporaciones, y en último lugar nuestros irresponsables políticos (muchas veces meros títeres que se limitan a hacer los que se les ordena desde 'arriba'), van a seguir dictando nuestro futuro, y nuestro margen de maniobra como ciudadanos es casi inexistente.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sinceramente no hasta el punto al que hemos llegado.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Simplemente que cuando vuelva hayamos salido del enorme atolladero en que nos hemos metido.
Por último, ¿qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española?
Hagan el favor de pensar si les gusta el futuro que están trazando para sus hijos

miércoles, 18 de enero de 2012

Eduardo: "Ahora soy aún más consciente de la dureza de la emigración"

Nombre: Eduardo Alonso
Edad:
47
Profesión:
Guía turístico y profesor de español como lengua extranjera
Nivel de estudios:
Licenciado
Lugar de nacimiento:
Madrid
País de residencia:
Noruega


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?

Me echaron del trabajo por demandar a la empresa para la que llevaba trabajando 12 años por haberme contratado siempre de manera ilegal. Gané el juicio pero incomprensiblemente el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en segunda instancia, permitió a la empresa que me despidiera. Esto coincidió con la explosión de la crisis económica y era difícil encontrar otro trabajo, así que recurrí a algún contacto que tenía en Noruega para trabajar allí.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas? Encontrar trabajo de guía parecía complicado, y trabajar de profesor de español en España es lamentable. La práctica totalidad de los centros donde se enseña español paga sueldos de miseria y ofrece condiciones laborales absolutamente aberrantes.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Aquí en Noruega todavía no he encontrado trabajo de lo mío y he tenido que hacer trabajos de interés prácticamente nulo. Ahora estoy sin trabajo, viviendo de ahorros y de un poquitín que cobro de paro, y estudiando noruego para poder acceder a trabajos mejores.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Contrariamente a lo que ocurre en España, Noruega es un país donde la mayoría de la gente se comporta con honradez y respeta las leyes. Las leyes laborales y sociales son muy avanzadas y, a diferencia del caso español, aquí los empleadores respetan la ley. Los sueldos son suficientes para vivir hagas el trabajo que hagas, lo cual quiere decir que por muy humilde que sea tu ocupación siempre vas a poder tener una vida digna e independiente.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi gente y el hecho de vivir en mi propia cultura. Vivir en una cultura y en un idioma diferentes a los propios es siempre complicado. Lo que no echo de menos es la sinvergonzonería, la incultura, la desconsideración y la incompetencia que, desafortunadamente,
crecen en España a pasos agigantados.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
La culpa directa de mi marcha es de un empresario delincuente y de un sistema de justicia absolutamente disfuncional que ha sido capaz de conculcar el artículo 24 de la Constitución, el que se refiere al principio de tutela judicial, que es básico para que los trabajadores puedan exigir que se hagan efectivas las leyes laborales. La culpa indirecta es de los sucesivos gobiernos que desde 1978 han sido incapaces de, o no han tenido mayor interés en, reformar el sistema judicial y crear una administración de justicia eficaz y honrada.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Yo preferiría estar en mi casa, en mi ciudad y con mi gente, pero vivir aquí me está aportando bastantes cosas en crecimiento personal, sin duda.
¿Se considera inmigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, soy un inmigrante claramente. En Madrid llevaba muchos años viviendo en Lavapiés, el barrio con más inmigrantes de la ciudad, y aunque ya estaba sensibilizado hacia la dureza de la experiencia de la emigración ahora, viviéndolo en primera persona, soy mucho más consciente de esa dureza y de las muchas dificultades que plantea vivir en un entorno cultural diferente del propio, tanto para la persona que llega de fuera como para la sociedad de acogida.
¿Vive con cierta frustración la actual situación?¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
A mí lo que me desespera es la impresión de que muy poca gente en España parece ver lo evidente. En España hace falta una reforma de la Ley Electoral para corregir el deterioro del sistema político, hace falta dejar de darle tanta importancia a los nacionalismos, reformar las administraciones locales, dotar al país de un sistema judicial fiable, poner fin al absurdo sistema de oposiciones que tiene metidos debajo de un flexo durante años a millones de jóvenes que podrían estar haciendo cosas más productivas, dejar de doblar las películas y las series para que las nuevas generaciones aprendieran inglés casi por ósmosis, como ocurre en el norte de Europa y acabar con esas escuelas de barbarie que son los festejos con animales y la mayor parte de las cadenas de televisión. “Sólo” con esto, en unos 25 años tendríamos un país de lo más majete, jejejé.
¿Es usted un indignado?
No
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Más allá de la típica chorrada de “si me tocara la lotería”, creo que no tengo mucho que responder a esta pregunta. No sé si llamarlo “sueño”, pero mi aspiración, dado que sigo prefiriendo vivir en mi país que fuera de él y a la vez no estoy dispuesto a conformarme con la indignidad del mercado laboral español, es encontrar la manera de vivir a caballo entre Noruega y España, trabajando y cotizando en Noruega para no morirme de asco en la vejez, y pasando temporadas largas en España.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase
política española.
Al PSOE, que sean un partido de izquierda y si no que se dediquen a otra cosa; al PP que se distancien del modelo del ala extrema del republicanismo de Estados Unidos que importó Aznar y que tengan más visión de estado; a los nacionalistas, que la propia boina no es la cosa más importante del mundo y que lean “El bucle melancólico” de Jon Juaristi, a la izquierda que está a la izquierda del PSOE, que se planteen si de verdad la izquierda española necesita una docena de partidos, y a la sociedad en general, que piensen que los políticos españoles no vienen del planeta Marte, sino que emanan, por así decirlo, de la sociedad española. Entre el presidente de comunidad de vecinos que hace y deshace a su antojo, el oficinista que se lleva los bolis a casa para que los usen los niños, el conductor que aparca en un paso de cebra, la persona que paga en negro al fontanero para ahorrarse el IVA y los políticos corruptos hay una evidente relación de continuidad. En Noruega, esa abultada parte de la clase política española que son unos impresentables sería inviable.

viernes, 13 de enero de 2012

Patricia: "Soy una indignada, todos deberíamos serlo"

Nombre: Patricia
Edad: 32
Profesión: Investigadora
Nivel de estudios: Licenciatura y máster
Lugar de nacimiento: Gijón, Asturias
País de residencia: Camboya


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Una gran amiga llevaba un año trabajando en Camboya en proyectos relacionados con género y desarrollo. Fue ella la que me planteó la pregunta: ¿Vendrías…? No dudé ni un segundo. Desde entonces llevamos nueve meses trabajando en investigación y consultoría en género y por el momento la cosa sigue.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, estaba buscando trabajo. Acababa de terminar un curso del INEM.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Viví el último año en Madrid y nunca conseguí trabajo “de lo mío”. Me había trasladado desde Andalucía pensando que la cosa estaría mejor en la capital, pero no fue así. De condiciones económicas mejor ni hablamos.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Una experiencia enormemente enriquecedora a nivel personal y laboral. Para mí ha sido una gran oportunidad.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones sociales no son mejores. Camboya es un país traumatizado después de un genocio que ocurrió antes de ayer y se está reconstruyendo en muchos sentidos. Aquí muchos derechos humanos, aunque ratificados por el gobierno, no se asumen en la práctica. Todavía hay mucho por hacer y muchos cambios por incorporar. Respecto a las condiciones laborales depende del puesto de trabajo, pero por lo general no son mejores.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia y a mis amigos y amigas, pero no al país. En estos momentos no me planteo volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha.
Mi marcha fue una decisión motivada por varias circunstancias personales, no únicamente laborales. Sin embargo, sí les veo responsables de una frustación arrastrada durante años en los que tuve que trabajar en condiciones precarias en lugares que no tenían nada que ver con mi capacitación profesional.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Enormemente positiva.
¿Se considera inmigrante? ¿Cómo lo valora?
No sé cómo considerarme. Se supone que soy una expatriada, este el término acuñado para las personas que trabajan y residen fuera de su país. Recuerdo que la primera vez que escuché esta palabra me sonó fatal, sin embargo de tanto escucharla he terminado por acostumbrarme y la he asumido como propia. Inmigrante o expatriada, sencillamente soy una persona que trabaja en un país que no es el suyo, una residente temporal en Camboya, según nuestro consulado.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Yo ya llevaba bastante tiempo frustada respecto a la situación laboral. Y ahora estoy más frustrada viendo lo que pretende hacer el nuevo gobierno en cuanto a medidas sociales. Las noticias nacionales e internaciones producen impotencia diaria. Luchamos contra gigantes que solo se preocupan por llenarse el bolsillo a costa de los demás.
¿Es usted una indignada?
Soy una indigada, todos deberíamos serlo. Siempre ha habido indignados e indignadas, y fueron estas personas las que, por medio de protestas y acciones sociales, consiguieron grandes cambios y mejoras a lo largo de la historia. Cambios que fueron muy difíciles de conseguir y que parece que, actualmente, se están tambaleando y peligrando...
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
¿Viviendo y trabajando en Camboya? Era algo que jamás pude imaginar. ¡Si me daba pánico volar!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga que ver con la posibilidad de volver a España.
No tengo sueños recurrentes respecto a eso. Actualmente estoy donde quiero estar. Sin embargo, muchas veces pienso y sueño con la posibilidad de poder tener un trabajo similar al que tengo ahora en España con el tiempo. No es fácil estar tan lejos de la familia, ni me veo aquí a largo plazo.
Por último, ¿qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española?
No creo que necesiten más mensajes. Ellos ya saben lo que pensamos. El Movimiento 15M ha trabajado para hacérselo saber. Los recortes sociales no son ninguna solución. Que escuchen a los economistas y humanistas que han hablado en profundidad sobre la crisis y sus soluciones. Deberíamos replantearnos tantas cosas a nivel personal, porque lo que ha servido hasta el momento ya no sirve. Se ha forzado la máquina y ya no vale con ponerle otro parche, así que tendría que construirse de nuevo... No sabemos hacia donde va a ir todo esto, pero no tiene muy buena pinta.

lunes, 9 de enero de 2012

Barbara Cediel: "Va a ser difícil volver a España"

Nombre: Bárbara Cediel
Edad: 28
Profesión: Localización de videojuegos
Nivel de estudios: Licenciada Universitaria
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Irlanda


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España? La idea de irme a trabajar fuera de España surge un poco por casualidad. Mi mejor amigo me pasó una información sobre el trabajo de Au Pair en Dublín para mi prima, que estaba buscando trabajo de este tipo en ese momento, y vi que me podía interesar. Yo en ese momento tenía trabajo, así que decidí ahorrar durante unos meses y plantearme dejarlo después de verano.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Puedo decir que era una privilegiada en ese sentido. Llevaba trabajando dos años en una entidad de gestión de derechos de autor para artistas plásticos y visuales. Después de cinco meses de prácticas y una sustitución de una baja por maternidad decidieron que era el momento de ofrecerme un contrato indefinido. Además estaba compaginando ese trabajo con uno de teleoperadora los fines de semana. Tenía previsto marcharme y un trabajo de Au Pair no es que te ofrezca las mejores condiciones económicas, pero era el momento justo para aprovechar la oportunidad y mejorar el inglés.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Mi trabajo en la entidad estaba bastante relacionado con mi licenciatura. En ese sentido tuve mucha suerte, ya que fueron mis primeras prácticas y mi primer contrato en mi campo. En cuanto a las condiciones laborales, bueno, entraba dentro del amplio sector de los “mileuristas”, sin muchas perspectivas de mejora, debido a que no la entidad no estaba pasando un buen momento. Por supuesto, mis competencias abarcaban mucho más de lo que yo daba de sí, con lo que estaba implícito que tenía que quedarme más tiempo para realizar mi trabajo.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Vivir y trabajar fuera de tu país nativo siempre te enriquece, tanto a nivel personal como profesional. Después de estar trabajando 9 meses como Au Pair con una familia de Dublín, en julio del año pasado encontré trabajo en una empresa dedicada a probar y localizar videojuegos. He de decir que nunca hubiera pensando en la posibilidad de trabajar en este campo. Refiriéndome con este tanto al campo de la localización como al del mundo del videojuego. Es una experiencia nueva que hasta el momento me está reportando bastantes satisfacciones.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Siempre que me preguntan cómo está la situación por aquí la gente se queda sorprendida. Como es sabido, Irlanda está intervenida por la Unión Europea a causa de la crisis económica desde finales de 2010. Desde nuestra perspectiva el país y la gente debería estar hundido y malhumorado. Mi experiencia aquí me dice que no es así. Las condiciones laborales, si bien es verdad que no son tan boyantes como hace algunos años, se mantienen. Creo que el salario mínimo se sitúa en torno a los 18 000€ anuales, lo que sin duda está muy por encima del salario mínimo en España. En cuanto a las horas extras, en mi caso por ejemplo siempre nos preguntan si estamos disponibles para realizarlas y son horas extras remuneradas.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Después de un año y dos meses viviendo aquí, creo que empiezo a tener morriña de España y de Madrid, pero sobre todo de mi familia. Volver después de Navidades está siendo especialmente duro y si las condiciones y el ambiente laboral fueran mejores, creo que sí me plantearía volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha.
En mi caso no fue tanto culpa de la crisis del país como de una decisión personal de querer crecer personalmente, viajar, vivir en otro país y mejorar el idioma. Consideré que era mi momento para experimentar lo que otra cultura me pudiera ofrecer.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. Nunca hay que cerrarse puertas y qué mejor que vivir otra cultura y empezar de cero para abrir puertas y ventanas de golpe. Los inicios siempre son duros, pero una vez que te organizas y empiezas a hacer tu vida, todo se vuelve más fácil.
¿Se considera inmigrante? ¿Cómo lo valora?
Más que inmigrante, me considero emigrante. De momento no entra en mi planteamiento establecerme aquí para siempre. Según una de las definiciones de la RAE “me estoy ausentando temporalmente de mi propio país para hacer en otro determinadas faenas”. No puedo determinar el tiempo que va a durar esta situación, pero también sé que Dublín no es mi futuro a largo plazo.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Esa situación, desde que yo tengo uso de razón siempre ha sido así; la cuestión es que nunca se ha agravado tanto como ahora. La lucha contra los grandes gigantes se ha convertido también en una lucha contra los medianos y los pequeños gigantes. Es una lucha contra los poderes establecidos, el sistema, los grandes empresarios, pero también es una lucha diaria y a pequeña escala contra un jefe que te exige más de lo que él da, contra la inseguridad que eso genera, contra el no poder decir que “no” a nada si quieres mantener tu puesto de trabajo. La lucha diaria es la que quema y es la que nos deja sin fuerzas para enfrentarnos a esos gigantes inalcanzables. Esos gigantes que en vez de ser fuente de certezas y de seguridad para mantener la estabilidad social se convierten en objetivos a los que derribar para poder sobrevivir.
¿Es usted un indignado?
Sin duda la situación es indignante. Es una indignación que viene de sentir que la clase política no te representa, que no te escucha, que intenta manejarte y controlarte, que te engaña y que incluso te roba sin que eso tenga ningún tipo de represalia.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre he tenido en mente que quería irme a vivir fuera. Lo que nunca hubiera pensado es que lo difícil no es organizarte una vida fuera de España, lo difícil va a ser volver.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España.
Sueño con la posibilidad de volver a España en sí, con saber si eso será posible en unas condiciones dignas, con ser feliz en mi tierra rodeada de mi gente a la que echo de menos.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Que nos merecemos una clase política mejor de la que tenemos, que dejen de engañar y de utilizar el país como un patio de recreo, que sean profesionales en ese trabajo por el cual están siendo remunerados, bastante bien, me atrevería a decir. Básicamente que se exijan ellos mismos lo que les exigiría cualquier jefe en una empresa privada, a lo mejor en estos términos lo entienden.

miércoles, 4 de enero de 2012

Gaspar: "En España la frustración sería mucho mayor"

Nombre: Gaspar
Edad: 30
Profesión: Arquitecto Técnico
Nivel de estudios: Diplomado Universitario
Lugar de nacimiento: Barcelona
País de residencia:
Argentina


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Dedicándome a la construcción, libre de cargas, creo que no hay mucha más opción. La intención era buscar tanto un trabajo “digno” como una aventura o experiencia personal
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Enseguida de quedarme sin trabajo tuve bastante claro que iba a salir de España a buscarme la vida. Durante los meses entre una cosa y otra, simplemente no aparecían ofertas de trabajo: en las webs todo –o prácticamente todo- eran ofertas que llevaban colgadas durante meses, evidentemente sin obtener respuesta; ofertas nuevas, que eventualmente podían aparecer, en cuestión de horas tenían decenas de pretendientes; los contactos que tenía, poco o nada podían hacer al respecto.En cuanto a condiciones económicas, imagino que de haberlas no hubiesen sido muy favorables: con gran parte del sector en concurso de acreedores, o en EREs, o situaciones peores y más difíciles de explicar, rotundamente no, no hubiesen sido buenas.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Con sus pros y sus contras. En mi caso, tengo la tranquilidad de un trabajo estable, dentro de mi sector profesional, que no me hará rico pero me permite costear mis gastos. En los momentos de añoranza eso reconforta, levemente. Pero la incertidumbre de lo que vaya a pasar, tanto en un lugar como en el otro, tiene sus momentos en que se hace pesado.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
No, en global creo que no. El estado de bienestar que había asumido Europa, lejos de si es (o era) sostenible o no, real o no, dista de las condiciones que encontramos aquí. Quizá el hecho de haber venido sin trabajo previo (luego, con la necesidad de regularizar la situación) hacen que el proceso sea más largo y complicado. Quizá también influya el sector en sí, tan dependiente de los cambios políticos (esto es tanto de un lado como del otro del charco) (nótese que en el pasado 2.011 hubo elecciones al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Gobierno de la Nación): mi impresión en todo momento fue que los resultados eran muy previsibles, pero en el momento de llamar a las puertas, nos decían que los proyectos estaban bastante a la espera de qué pasaría en ambas elecciones.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, y sí. En España tengo a todos (o casi todos) mis amigos, toda mi familia, y muchas cosas más. Evidentemente, de poder elegir, querría tenerlos a todos cerca.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No puedo decir que tengan toda la culpa, ni siquiera una gran parte, porque en esta decisión hay también un reto personal, una búsqueda de experiencia personal, que poco o nada le deben a la clase política: en cualquier caso, probablemente si el país estuviera mejor, no estaría haciendo todo esto.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Totalmente. De otra forma, no creo que siguiera aquí
¿Se considera inmigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, soy un inmigrante, y es una situación complicada, pues nadie te conoce, las relaciones se tienen que labrar desde cero, con gente con costumbres no tan diferentes, pero tampoco tan parecidas a las nuestras (especialmente en lo relativo a los negocios); eso me impactó más de lo esperado.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Con una cierta frustración, no lo puedo negar, aunque estoy totalmente convencido que, de seguir en España la frustración sería mucho, muchísimo mayor. Sigo la actualidad de España prácticamente a diario, y creo que así sería.
¿Es usted un indignado?
Sí, lo soy, lo estoy. Llegué a Buenos Aires a finales de abril. A los quince días salió el pueblo a la calle. En ese momento tuve la tentación de volver, de comprar un billete e ir directamente a Sol. Ahora, estoy más indignado quizá con la facilidad con la que la clase política logró ignorar toda esa revolución, solo espero que no haya sido en balde.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No (supongo que cabría un “desde luego”). El sistema parecía tan estable…
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Lo primero, abrazar a mucha gente a la que echo de menos. Después tendría que comer algo…
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Chicos, esto hay que enderezarlo. Y hay que hacerlo rapidito: con el tiempo, podremos ver cuántos años de progreso se necesitarán para compensar cada día de esta crisis (adoptando el nombre oficial), aunque tengo la esperanza que de todo esto realmente aprendamos algo y pueda cambiar alguna que otra cosa.