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martes, 5 de marzo de 2013

Sergio Novoa: "Siempre pensé en vivir fuera aunque no por necesidad"

Nombre: Sergio Novoa Lozano 
Edad: 33
Profesión: Ingeniero Forestal 
Nivel de estudios: Universitarios 
Lugar de nacimiento: Madrid 
País de residencia: Chile 

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España? 
Me quedé en paro y como estudie mi último año de carrera en Chile, me decidí a volver porque ya conocía la idiosincrasia país. 
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse? 
No, estaba en paro. 
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas? 
Nada más ser despedido me puse a buscar pero ya con la mente puesta en Chile. A los tres meses ya me había venido... sabía que la cosa pintaba muy fea en casa. 
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera? 
No me quejo, el único problema es la gran distancia que me separa de mi familia y amigos (más de 14.000 km). 
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia? 
Vivo en las puertas de la Patagonia, un lugar con lagos y volcanes que veo desde la ventana de mi casa al levantarme, no puedo pedir más. Aquí se trabajan 45 horas semanales pero lo cierto es que a un menor estrés y eso se agradece bastante. La salud y la educación en Chile son realmente caras, algunas veces pienso en España y en las protestas y pienso para mí mismo "si la gente supiera que aquí la gente paga 20 o 30 euros por ir al doctor..." 
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver? 
Echo de menos a mi familia y a mis amigos...pero aquí estoy con mi novia (que también es española) y con ella tengo todo lo que necesito. ¿Plantearme volver? En las condiciones actuales no... en un futuro, pues si tarda mucho en arreglarse la situación me cuesta creer que con 40 años y familia adaptada a este país vuelva a coger los bártulos y volverme, pero la verdad es que no lo sé. 
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Toda la culpa es de ellos y de nosotros por dejarles. Desde el prisma que me da la lejanía, España es un gran país con una gran gente, pero gobernado por ineptos que solo piensan en su bien, más que en el bien común. No se puede mantener un estado con 17 mini estados gobernados por ineptos y ladrones dentro. Puro derroche en tonteras... lo peor es que nos aprietan a los de abajo pero no hacen nada contra eso y como eso no cambie esta crisis pasará pero volveremos a lo mismo: 17 mini estados consumiendo los recursos de la gente. 
¿Considera positiva su experiencia actual? 
Totalmente con sus altos y sus bajos pero la verdad que contento. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora? 
Me considero emigrante, pero la verdad es que me siento totalmente adaptado, lo de emigrante es más por la morriña. 
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables? 
Si te digo la verdad me frustra y mucho pero desde que estoy aquí paso de ello, mi interés es mi vida, la de mi gente, llegar a final de mes, que no me falte de nada y darme, de vez en cuando, algún capricho. Estoy demasiado lejos como para poder hacer algo. 
¿Es usted una persona indignada? 
Sí, porque cuando leo noticias de casa me hacen hervir la sangre. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años? 
Siempre soñé con vivir en el extranjero pero por una decisión personal. El problema es que el sueño se cumplió por necesidad. Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España. Ojalá las cosas se recuperaran por el bien de todos, oye, y si algún día nos llaman y nos ofrecen volver con un trabajo y un salario aceptable, pues, "como en casa en ningún lado". 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española 
Que piensen en el bien común, que se hagan una purga y trabajen tanto como se les exige a la gente normal. Que no se olviden que ellos trabajan para nosotros y no nosotros para ellos!

sábado, 14 de julio de 2012

Óscar Rodríguez: "Estoy angustiado por los recortes en España"

Nombre: Óscar Rodríguez Fernández
Edad: 24
Nivel de estudios: Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración. Especialista en Relaciones Internacionales
Lugar de nacimiento: A Coruña
País de residencia: Bonn (Alemania)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Surge tras estar seis meses en casa de mis padres sin encontrar ningún empleo y, lo que es peor, ninguna posibilidad de formación en mi campo en mi ciudad natal. 
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Por supuesto, las cosas hace un año cuando tomé la decisión de venirme a vivir de nuevo a Bonn no estaban nada bien y ahora por lo que leo, escucho y me cuentan todavía están peor.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
No es fácil, tienes tus épocas buenas y malas. En Alemania a pesar de las bajas cifras de paro las cosas no son sencillas para los jóvenes y menos si te acabas de licenciar y eres “extranjero” con escasa experiencia laboral como yo.  No recomendaría a nadie que se viniese sin tener un alto nivel de alemán a no ser que  su titulación fuera una ingeniería o una carrera técnica (Matemáticas, Física, etc.), donde con un buen nivel de inglés podrían conseguir un empleo  o unas prácticas remuneradas para comenzar. En cuanto a la forma de vida para mí no ha sido un gran cambio dado que Bonn ya había sido mi destino Erasmus y Alemania la he visitado en incontables ocasiones. Me considero 100% integrado en la ciudad y en la sociedad alemana.  
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales aquí son mejores: salarios acordes con el nivel de vida, mayores posibilidades de formación, posibilidad de compatibilizar estudios y trabajo, respeto estricto por los horarios laborales...
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Por supuesto que echo de menos muchas cosas de mi país; lo primero naturalmente mi familia y mis amigos de siempre, y ya en un plano secundario como buen gallego el pescado fresco de calidad, el mar (sobre todo en verano), las horas de luz de España cuando aquí se hace de noche a las 16:30 o las 17:00… y lo más importante, la cercanía de la gente.  La decisión de volver a Alemania no solo viene dada por la crisis económica (aunque todo ayuda) sino que responde a otras motivaciones como la de seguir ganando mayor experiencia internacional, etc. De momento no me planteo la idea de volver a España a no ser que me ofreciesen el puesto de trabajo de vida. 
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Como dije antes mi decisión no esta motivada tan solo por la crisis económica sino que pesaron también otros factores en mi decisión. Eso sí, últimamente hay mucha gente que esta abandonando el país porque se encuentran desesperados y no ven un cambio de la situación a medio plazo. Este éxodo obligado  puede llegar a convertirse en un problema para el país de origen porque pierde capital humano en muchos casos altamente cualificado, pero también para el país receptor dado que muchas de esas personas no quieren/pueden integrarse en la nueva sociedad.
¿Considera positiva su experiencia actual?
A pesar de todas las renuncias personales y de los problemas para encontrar empleo en general estoy contento por la posibilidad de seguir formándome, practicar un idioma diferente al propio, ser parte de la sociedad alemana, etc.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No en el sentido clásico del término. Emigrantes eran los que llegaron con sus maletas (si es que tenían) en los 50 y 60 a este país, sin hablar nada del idioma, sin apoyo económico de terceras personas, adaptándose a una cultura ajena a la suya... Naturalmente comparto algunas cosas con ellos como: el estar lejos de “casa”, el deseo de que nuestro país mejore,  el espíritu de superación... Para emigrar se necesita todavía ser decidido, valiente y luchar día a día. ¡Eso no ha cambiado!
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es la palabra, yo mejor diría preocupación. Estoy preocupado de que esta crisis se lleve por delante los sueños de mucha gente que ha trabajado o estudiado mucho para labrarse un futuro mejor. Estoy angustiado por los recortes que se están llevando a cabo en ámbitos como el educativo o el sanitario, pilares fundamentales de nuestro Estado del Bienestar que aseguran la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos independientemente cual sea su origen o clase social.   
¿Es usted un indignado?
Con todas las letras; cada vez que hay alguna protesta en España me encantaría estar allí para defender mis derechos y de las familias que lo esta pasando realmente mal. Soy un indignado porque creo que en nuestro país hace falta una reforma desde el nivel más alto (La Casa de S.M. El Rey) hasta los niveles básicos (la escuela y la familia). Soy un indignado porque creo que la POLÍTICA debe de estar al servicio de los ciudadanos e imponerse a los mercados. Creo en derechos básicos como educación y sanidad universales, vivienda digna y la emancipación de los jóvenes a una edad razonable, empleo de calidad... en definitiva, soy un firme partidario de la Democracia inclusiva  
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
¿En la de vivir fuera? Sí, siempre he querido vivir al menos una larga temporada en otro país. Eso sí, si me preguntas por si hubiese pensado que nuestro país estaría en la situación en la que está inmerso te diría rotundamente que NO!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No suelo recordar los sueños que tengo pero si tuviese que decir uno en general sería que viviésemos en un país donde hubiera más justicia social, en el que cada uno pudiera decidir libremente si irse o permanecer en el mismo. Si me preguntas por uno mío propio sería la posibilidad de encontrar un empleo en España que me permitiese desarrollar mi vocación internacional: viajando de un lado a otro, conociendo gentes e historias variadas... 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Aunque suene a tópico les diría que escucharan el GRITO de la calle, que bajaran a la realidad, que empezaran a ver la POLÍTICA como un servicio al ciudadano y no como un medio para enriquecerse y ascender socialmente.  Como dije antes haría falta una reforma global de todo nuestro sistema, partidos políticos incluidos, porque son uno de los pilares de nuestra democracia.

viernes, 27 de abril de 2012

Tamara Guirao: "Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia"


Nombre: Tamara Guirao Espiñeira
Edad: 33 años
Profesión: Relaciones Internacionales
Nivel de estudios:  Máster / Dos primeros años de doctorado
Lugar de nacimiento: A Coruña, Galicia, España
País de residencia: Bretaña, Francia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando terminaba la enésima beca, dos personas que no se conocen entre ellas me enviaron la misma oferta de trabajo. Me costó decidirme,  envié la candidatura el último día a última hora y confirmé la entrevista también con poca antelación. Mi madre me dijo “Tú estudiaste para esto. Si te tienes que ir, te vas. Aquí no tienes nada”.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
En el momento de tomar el avión llevaba dos meses en paro.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Relaciones Internacionales siempre somos muchos para pocas plazas y lo internacional deja de ser una prioridad en tiempos de crisis, lo que reduce la oferta. Las condiciones económicas no eran comparables a lo que me ofrecían en Francia (o en Bruselas, que era la otra opción), ni en términos de salario, ni de contrato, ni de responsabilidades.  Sin embargo, lo importante de mi decisión no era lo mucho que ganase o el ser fija, sino que me ofreciesen un proyecto que me motivase. Y para eso había que salir fuera.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Mi experiencia es atípica. Trabajo con gente de nacionalidades, edades y culturas muy diferentes, así que no puedo decir que esté sometida a la cultura laboral francesa. Respecto del día a día, he de decir que haber pasado aquí mi año Erasmus me ha dado ciertas ventajas, tanto lingüísticas como culturales a la hora de adaptarme.  Los franceses tienen una concepción de la intimidad muy diferente de la nuestra, el espacio personal es mayor. Nadie alza la voz y todos se tratan de usted. Si lo tienes en cuenta, el trato cotidiano se hace más sencillo.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?S
í. Aquí existe una legislación laboral que protege mucho al trabajador. Los Prudhomes (el tribunal de hombres prudentes) son un recurso  extremadamente efectivo en caso de conflicto, por ejemplo.  Las 35 horas te aseguran una calidad de vida.  El contrato indefinido es más sencillo de obtener y el nivel superior de estudios no es un defecto sino un valor. De todos modos, hablo de mi experiencia, y desde la misma puedo decir que si la crisis continúa, las cosas se harán más difíciles en este país.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia y a mis amigos. Me faltan el mar y la comida, y hasta las horas extra de luz.  Llegué aquí con la idea de pasar dos años, ganar experiencia y volver a casa. Tras tres años,  asumo que el momento de regresar todavía no ha llegado, ni sé si llegará. Mi profesión no tiene apenas reconocimiento en España y la mentalidad tendría que cambiar mucho para que se deje de vernos como “esa chica que habla inglés y puede vender aspiradoras en Arabia Saudita”.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No sé si hablar de culpa o de pérdida. El Estado Español, la Universidad e incluso Galicia han invertido en mi formación durante más de 10 años. Cuando un futbolista sale de la cantera a un equipo grande, el grande le paga al primero los derechos de formación.  Si las becas son una inversión ¿por qué es otro país el que se lleva los beneficios? 
¿Considera positiva su experiencia actual?S
í. Cuando jugaba al baloncesto, chupé mucho banquillo. Cuando salí de la Universidad, con mis postgrados y mis idiomas, tenía la misma sensación. Todavía no he llegado a la ACB, pero juego de titular y me dan minutos.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No me considero. Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia, y es algo que tenemos, por desgracia, asumido. Hace ya varios años, mis tías me regalaron una maleta-armario por Reyes, conscientes de que un día me haría falta.  Lo asumimos, como asumimos los ojos claros o el acento gallego. Viene con los genes.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No tengo por costumbre pelearme contra molinos de viento.  Quedarme en la frustración de lo que no ha podido ser en mi país sería reconocer un fracaso que no es el mío. Marcharse no es sencillo,  pero yo contaba con la ventaja de conocer la lengua, la cultura, y  tener una buena oferta de trabajo. Mirar atrás no tiene sentido.
¿Es usted una indignada?
Esa palabra siempre me recuerda a mi abuelo, que se ponía rojo y juraba en arameo cuando se enfrentaba a una injusticia. “Estou indignado” decía, y era el grado sumo de ira e impotencia de alguien que siempre estaba sonriendo.  Y sí, la situación actual, me trae con frecuencia  ese exabrupto a la memoria, y a la lengua. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Como dije antes, no. Mi idea era ganar algo de experiencia, ahorrar dinero y volver.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
La casa de mis abuelos en la aldea. Ahora que ya no están no sé qué va a suceder con el lugar donde aprendí a caminar, a andar en triciclo y luego en bicicleta, a jugar a las cartas, a distinguir un castaño de un eucalipto. La casa donde dormíamos siete en una habitación los días de fiesta y nos traían el desayuno a la cama. Mi casa. Sueño con ella varias veces a la semana.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que cesen la demagogia con los emigrantes. Ni somos “Españoles por el Mundo” con criada y limusina, ni los miserables de Víctor Hugo. Un folleto de un candidato a la presidencia decía “vamos a mejorar sus condiciones de vida en el extranjero”. Pues como lo hagan igual que en España, lo llevamos claro. Lo que quiero es que mejoren las condiciones de vida en mi país, y no sólo para volver, sino también para mis familiares y amigos, para mis vecinos y para esa señora que siempre va enfurruñada y nunca me saluda. Y que devuelvan el voto en las locales a los emigrantes. Nos hemos ido a trabajar fuera, pero no hemos renunciado a nuestra ciudadanía, ni para nosotros ni para nuestros hijos.

jueves, 9 de febrero de 2012

Christina Rosenvinge: "El drama de los jóvenes emigrantes en España está pasando desapercibido"

Haber tenido cerca personas afectadas por esto ha hecho que me interese esta cuestión. Como hija de inmigrantes (de Dinamarca) puedo decir que, aunque pasar un tiempo en otro país puede ser edificante en muchos sentidos, sin embargo a la larga, y cuando las razones no son de libre elección, el trauma de la emigración es considerable. En el nuevo país nunca se llega uno a sentir en casa, hay una sensación de desarraigo, de pérdida, que además se prolonga en las generaciones siguientes y que provoca muchos problemas. Es muy importante sentir que perteneces a un grupo, y que el grupo te respalda. El emigrante se siente solo y desamparado, la identidad se diluye pues al final no encaja ni en el sitio a donde va ni en el sitio de donde viene. Siempre hay algo que le falta. Creo que el drama de los jóvenes que se van de España está pasando desapercibido y no se entenderán sus consecuencias, no sólo para el país por perder talento e ímpetu que hace falta ahora, sino para estos chicos que puede que no vuelvan, y si vuelven no serán los mismos, hasta dentro de muchos años.

* Colaboración de Christina Rosenvinge para Pepas y Pepes 3.0