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miércoles, 17 de abril de 2013

Devi Manzanares: "Fuera estoy teniendo todas las oportunidades que me negaron en España"


Nombre: Devi Manzanares
Edad: 25
Profesión: Manager en Caffe Nero
Nivel de estudios: En curso, Ciencias ambientales y Gestión Ambiental en Oxford B. Univesity
Lugar de nacimiento: India (nacionalidad española) 
País de residencia: Oxford, UK 

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España? 
En mi caso fue un producto de las circunstancias, me dejé llevar un poco.  Recién acabado mi ciclo superior en Química Ambiental decidí venirme a Inglaterra a pasar el verano y perfeccionar mi inglés, como ya había hecho en los veranos precedentes. Tenía pensado estar hasta septiembre, ya que tenía decidido empezar mi carrera en Barcelona. Por suerte o desgracia no me dieron plaza, y decidí quedarme en Oxford hasta la segunda convocatoria y probar suerte aquí. Ahora estoy estudiando y trabajando en Inglaterra. 
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, trabajaba dando clases particulares y en una tienda en un centro comercial. Los típicos trabajos de un estudiante
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sí, hubo una temporada en la que intenté encontrar trabajo relativo a mi ciclo superior pero la verdad es que hay mucha competencia. 
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
La experiencia está siendo muy gratificante, satisfactoria y positiva además de productiva. Estoy teniendo todas las oportunidades e incluso más de las que se me negaron en España.  
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Por supuesto, sin duda este país en ciertas cosas está mucho más avanzado.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Claro, ¿quién no echa de menos su hogar? El clima Mediterráneo…  Creo que cada emigrante se plantea volver incluso cuando las cosas no están tan bien, pero sinceramente, la vida que tengo aquí es increíble 
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha 
Toda
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, muchísimo. En estos años fuera he aprendido mucho de la vida, del mundo y de mí misma. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Desde luego. ¿Cómo sé que lo soy? Pues porque tengo una vida montada aquí en Inglaterra. Trabajo, estudio, tengo “nuevos amigos” (los cuales son la mayoría emigrantes también, aunque no solo españoles) y planes de futuro que ahora mismo no conciernen a España. 
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
¿Qué español no vive así? Lo peor de todo es saber que vivimos en una especie de dictadura. ¿Qué es eso de privatizar la sanidad y la educación, además de hacer recortes en estos sectores?  La verdad, no sé a dónde vamos a ir a parar. 
¿Es usted una indignada? 
Sí.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años? 
Ni por asomo. Siempre había querido vivir en Inglaterra porque es un país que siempre me ha llamado la atención, pero nunca pensé que sería por estas circunstancias. 
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si tengo que ser sincera no tengo ninguno, pero sueño con mis amigos y familia. 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Hay tantas cosas que me gustaría decirles,  que no sé cuál elegir.  Pero creo que deberían aprender de otros países y mirar más por el pueblo, no por sus bolsillos. Llegará un momento en que España dejará de ser tan bonita como la conocemos. Si siguen así todas las comunidades querrán independizarse, porque da vergüenza como están dejando el país. 


martes, 12 de febrero de 2013

Begoña: "Intento no vivir con sentimiento de morriña, no puedes tener la cabeza en dos lugares"

Nombre: Begoña B.P  
Edad: 28 
Profesión: Gestora cultural y profesora de arte
Nivel de estudios: Diplomada en Conservación y Restauración de Obras de Arte, Master en Peritaje y Tasación de Obras de Arte y Antigüedades, Master en Gestión Cultural.
Lugar de nacimiento: Mollet del Vallés, Barcelona
País de residencia: China

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Siempre había querido vivir una experiencia en el extranjero y debido a diversas circunstancias nunca había podido materializarlo.  Llegó el día en que todas las piezas encajaban, y me dije: ¿por qué no? ¡Ahora o nunca!
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, para una multinacional como autónoma en un sector que no tenía nada que ver con mis estudios. 
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Tarea imposible. Trabajé en muchas ocasiones y durante años “por amor al arte” en instituciones culturales, galerías y fundaciones, teniendo que compaginarlo con otros trabajos remunerados  que me permitían pagar piso, facturas y mis gastos. Cuando finalmente encontré un trabajo remunerado en el ámbito cultural las condiciones económicas me permitían tan sólo subsistir. Comenzó la crisis y los primeros recortes siempre van al ámbito de la cultura. Opté por dejar a un lado mi vocación y trabajar en otro sector. 
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Satisfactoria a la par que dura. Una amiga me recomendó para un puesto comercial y me vine a Shanghai. Esa primera experiencia fue enriquecedora pero al finalizar aposté por encontrar un trabajo relacionado con el arte y la cultura. Finalmente lo conseguí  y ahora trabajo como gestora cultural y profesora de arte para una organización dedicada a la educación de arte para niños. Dicho lo cual, y tras mi experiencia, no recomiendo venir a China a la aventura sin tener una oferta firme de trabajo en una cuidad de veinte millones de habitantes. La competencia es dura y de un tiempo a esta parte se nota como muchos europeos están probando suerte buscando trabajo en ciudades como ésta. Este hecho ha provocado que para las empresas internacionales y ya hasta para las propias chinas seamos en muchos casos “mano de obra barata”. 
En el caso de los españoles, saben que estamos aquí porque en nuestro país las cosas no están bien,  dato decisivo a la hora pactar las condiciones del contrato. De unos años a esta parte China ha dejado de ser la tierra prometida, donde por ser extranjero debías de cobrar un salario alto. Como todo, los primeros que llegaron son los aventajados que vivieron ésa realidad. Además, hay que contar con el factor idioma, en la mayoría de puestos ya no se exige un conocimiento básico de chino, sino alto, y créeme no es un idioma sencillo de aprender, requiere practica diaria sino se olvida con facilidad. 
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí y no, Shanghai ofrece un abanico de oportunidades muy amplio, es una cuidad con mucho movimiento de ocio: siempre hay algo para hacer tras salir de trabajar! Pero se trata de una ciudad cara, para empezar los alquileres, comparto piso y estoy pagando lo mismo que cuando vivía en Barcelona. 
Eso significa que los chinos pagan estos mismo precios por sus alquileres? Ni mucho menos, pero en China existe el precio para el chino y el precio para el “lao wài”, que es como nos suelen llamar. Es curioso, ya no te extraña ver en la cola del supermercado como a la china de delante tuyo le han cobrado la mitad por la misma cantidad de naranjas y a ti te las pesan y te salen por el doble… A nivel profesional ofrece oportunidades, pero también debes de estar dispuesto a adaptarte a su manera de trabajar, que en muchos casos es opuesta a la nuestra. La idea preconcebida de que aquí trabajan el doble es totalmente incierta, si algo no se hace hoy, se hará mañana. Así que, en resumen, las condiciones no son ni mejores ni peores, simplemente son diferentes. Vivir en China requiere de una capacidad de adaptación muy grande. 
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Por supuesto que extraño. Vivía en Barcelona antes de venir a Shanghai y casi a diario recuerdo el cielo azul, la playa. Pero soy consecuente con mi decisión, vine porque quise, y sé que nadie moverá el mar ni el cielo azul, allí estarán esperándome! No vivo anhelando mi regreso, el día que así sea cogeré de nuevo mi maleta y regresaré, aún no ha llegado ese momento. Intento no vivir con ese sentimiento constante de morriña, no puedes tener la cabeza en dos lugares, gracias a las nuevas tecnologías mantengo contacto casi a diario con mis familiares y amigos de España. Sabes que estás perdiendo muchos momentos a su lado, pero mi propia madre al contarle mi intención de venir a China, me animó a tener la experiencia un par de meses. Una vez pasó ese tiempo, ella misma fue la que me dijo: “No regreses a España hasta dentro de unos años. Aquí la cosa esta cada vez peor”. Volvería aunque teniendo la certeza que voy a trabajar en mi sector y con un sueldo acorde a mi experiencia y formación, sino tengo claro que el mundo es muy grande. 
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Desde el primer momento me he tomado esta marcha como una oportunidad de crecer en muchos aspectos: personal, profesional... Así que es posible que deba hasta agradecerlo. Personalmente creo que debe de haber un cambio de mentalidad en general en toda la sociedad, desde los políticos, empresarios, instituciones hasta el ciudadano de a pie. Debemos de acabar con la idea de trabajar en una misma empresa hasta nuestra jubilación. Antes que culpar prefiero encontrar soluciones, es un acción mucho más productiva a la larga, y ahora debemos de mirar al futuro y no anclarnos en lo que se hizo mal, debemos de tenerlo en cuenta para no volverlo a repetir, pero es momento de buscar soluciones no culpables. Así no se avanza. Culpo posiblemente al cuento que nos han vendido y que todos hemos creído, si estudias y te formas tendrás más oportunidades. El hecho de que en nuestro sistema educativo y social no se fomente la iniciativa desde pequeños, nos han hecho crecer con un terrible miedo al fracaso, ante ello lo mejor es no intentarlo… Y no debe ser así, un joven empresario monta un negocio,  si fracasa el resto de la sociedad lo tachara de fracasado, en vez de verlo como un valiente que lo intentó.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva aunque como todo, hay días en que te preguntes qué estás haciendo aquí. Pero estoy aprendiendo una lengua nueva, el chino, perfeccionando mi inglés. Cuando tengo oportunidad viajo por Asia. He conocido personas que sé que van a continuar en mi vida por mucho tiempo. En muchos momento pienso qué sería de mi vida si me hubiera quedado en España y entonces es cuando me siento completamente feliz y satisfecha de mi decisión. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, cuando dije a mi abuela que me marchaba a  China, me hizo la siguiente reflexión: “En mi época nos marchábamos del pueblo a la cuidad (ellos vinieron desde un pueblo de Extremadura a Barcelona) hoy en día el mundo es internacional” A ellos no les fue nada mal, ¿por qué a mi no me puede pasar lo mismo? En ciudades cómo Shanghai existen claramente dos tipos de emigrantes, los que hemos venido con una maleta a buscar una oportunidad y las personas que son trasladas por sus empresas a otro país (“expat” = expatriado) dónde aparte de un aumento sustancial de su salario, tienen incluido alojamiento, viajes y en muchos casos hasta chófer. Así que entre un mismo grupo de amigos existen diferencias por lo menos en materia económica sustanciales. Aunque a cualquier nos gustaría ser un “expat” está claro que valoro mi experiencia como mucho más real, mucho más auténtica: buscar alojamiento, tramitar papeleos, hacer la compra… todo ello en China supone una pequeña aventura diaria y salir de tu casa cada día sin saber qué va a pasarte, ¡es realmente apasionante!
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Vivía esa frustración durante los años en que trabajé de algo que no era mi sector y vivía en España. Tenia mucha rabia por haberme esforzado tanto en formarme y no poder ejercerlo y ver cómo los años pasaban y la situación no iba a mejorar sino todo lo contrario. Además, en muchos momento pensaba que si encontraba un trabajo en el sector de la cultura el salario que me iban a ofrecer posiblemente tan sólo me ayudaría a subsistir. Esa frustración a nivel personal ha desaparecido, ahora la siento de forma colectiva, por mis amigos que hace dos años que están en paro, por mis primos pequeños que están  acabando el instituto y no piensan en qué les gustaría estudiar, sino qué carreras tienen más salida profesional…. Frustración al saber de parejas de amigos que quieren ser padres y no dan el paso por el hecho de pensar: ¿cómo lo voy a mantener? 
Aunque a la par soy también crítica y ante esa impotencia pienso que deben de buscarse soluciones, a veces no globales, pero sí personales, a estos amigos que hacen varios años que están en paro les animo a buscar algo fuera de las fronteras por un tiempo; es cuando me contestan: “es que no quiero marcharme de España, aquí se vive muy bien…” “Vives en casa de tus padres, no tienes trabajo…”, les digo yo. Con estas cosas es cuando comprendes por qué hemos llegado a lo que hemos llegado. Te marches por el tiempo que te marches, tu calle, tu pueblo, tu gente… todo continuará estando a tu regreso. Tengo presente que me encuentro a 19 horas de avión de distancia, si algo pasará en menos de un día estoy en España. 
¿Es usted una indignada?
Sí,  me indigna leer cada día la prensa y ver cómo esta bola cada vez es más grande. Hablar con mis familiares y amigos y que corroboren que cada vez la situación está más complicada y parece que no tiene fin. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Ni mucho menos, decidí venir a China ya que durante mi Master una de las asignaturas que más me apasionaba era Arte Oriental.  La diferencia cultural iba a ser tan chocante que eso mismo me llevó a comenzar esta aventura. Nunca me hubiera imaginado viviendo en una cuidad de 20 millones de habitantes. Si me lo dicen hace un año y medio, creería que se trataba de una broma. Es una etapa más en mi vida, eso sí, tras vivir en una cuidad cómo Shanghai y recordar mi llegada hasta el día de hoy, me veo capaz de adaptarme a vivir a cualquier otro lugar del mundo!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Intento no anclarme a esa idea de la tierra prometida. Estoy aquí y ahora. Aunque siempre llevo conmigo una fotografía de mi playa favorita en la Costa Brava. 
Por último, ¿qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española?
Desde que vivo fuera me he emocionado en muchas ocasiones al escuchar hablar sobre España a personas que no son españolas, al salir fuera te das cuenta cómo nos ven el resto del mundo, es impresionante:  ¡Lo tenemos todo! Y estamos acabando con ello, así que basta de cortinas de humo, de centrar los debates en cuestiones que no son prioritarias ahora: CÉNTRENSE señores políticos, si tienen que dimitir, dimitan, si tienen que ir a la cárcel vayan (sean consecuentes con sus actos), pero por favor ¡¡ACCIÓN!!

martes, 29 de enero de 2013

Sara González: "Ya es rutina encontrar titulares desagradables en la prensa española"

Nombre: Sara González Rodríguez 
Edad: 29 años
Profesión: Investigador
Nivel de estudios: Licenciada en Biología, Licenciada en Bioquímica, Doctor en Biología.
Lugar de nacimiento: Salamanca
País de residencia: Alemania

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando estás haciendo el doctorado, en algún momento te preguntas qué harás cuando acabes ya que es muy difícil conseguir un puesto en el mismo laboratorio en el que has hecho la tesis. Después de barajar algunas opciones, valoras la posibilidad de irte fuera a probar fortuna, hacer currículum y a mejorar o incluso o aprender un idioma. Además, la teoría dice que si te quieres dedicar a este negocio, la etapa postdoctoral es mejor si se desarrolla en el extranjero ya que a la vuelta puedes tener más opciones. En mi caso, no había empezado a escribir la tesis y ya estaba haciendo la entrevista en el sitio en el que me encuentro ahora para poder solicitar becas. Es entonces cuando te dejas llevar sin pensar y con suerte, cuando te quieres dar cuenta, estás preparando la maleta.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, me encontraba trabajando en el mismo laboratorio donde realicé la tesis con un contrato que finalizaba 6 meses después y que abandoné por la beca postdoctoral que me dieron.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No me dio tiempo a buscar allí pero me imagino que me hubiese costado mucho.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Creo que este tipo de experiencias son muy enrriquecedoras tanto a nivel personal como profesional. Al principio irse a un país en el que no hablas el idioma y con unas costumbres diferentes es difícil para cualquiera, pero me imagino que como en cualquier lugar una vez que te adaptas todo se convierte en rutina. Echas de menos todo y a todos, hasta lo que menos te esperas y te preguntas qué haces aquí pero son contadas ocasiones, al final siempre encuentras un motivo por el que continuar. Vivir lejos es duro y no todo es como lo muestran en “Españoles por el mundo”,  ¡qué daño ha hecho ese programa! Respecto al trabajo no tengo ninguna queja, buen laboratorio, buena gente, buenas condiciones  y no me hace falta hablar alemán que era quizá mi handicap. Además, hace un año todo mejoró cuando el propio hospital me ofreció un contrato que mejoraba y mucho mi situación laboral previa de becaria.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
En mi caso sin ninguna duda. Los doctores en Alemania están muy bien considerados tanto a nivel profesional como social y se nota. Tenemos privilegios que en España son impensables. Pagamos unos impuestos muy altos pero cuando necesitas cualquier servicio te cubre con creces. Existen además muchas ayudas para los desempleados, madres, estudiantes... Los seguros médicos son caros ya que hay que optar por el seguro privado porque no hay seguridad social, lo cual supone cerca de 300€ mensuales. La tasa de paro es baja (alrededor del 5%) pero es también gracias a los contratos basura y los minijobs respecto a los cuales hay muchas quejas. Por otro lado, los trabajadores no tienen derecho a la huelga. Evidentemente hay cosas muy buenas y otras malas pero depende del puesto y el tipo de contrato. Lo bueno de Berlín, es que para ser una capital europea es muy barata, el transporte, pisos, la cesta de la compra.... yo diría que se puede vivir con bastante menos que en ciudades  como Madrid o Barcelona.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Por supuesto que echo de menos España y mucho Salamanca, creo que es algo inevitable. Mi intención es volver a España cuando acabe mi contrato aquí pero dudo mucho que las cosas estén mejor que ahora por eso de momento es sólo una intención. Ya veremos.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Culpa bastante por dos motivos: por un lado, que no ofrecen muchas opciones a los jóvenes que quieren dedicarse a la investigación y la única actividad relacionada con la ciencia que ellos hacen es recortar. Por otro, y paradójicamente, son ellos mismos los que me dieron la beca para venir a Alemania asi que se podría decir que por su “culpa” estoy aquí.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mentiría si dijese que no.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No tengo ese concepto en mi cabeza. Simplemente pienso que es una etapa de mi vida que paso fuera de mi país y de la cual puedo sacar mucho provecho tanto a nivel personal como profesional.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sinceramente he dejado de sorprenderme o frustrarme cuando leo los periódicos españoles. Al principio me preocupaba y me enfadaba, pero con el paso del tiempo y aunque suena muy triste, se ha convertido en rutina encontrar titulares desagradables en la prensa española.
¿Es usted una indignada?
Indignados creo que somos todos los que consideramos injustas las decisiones y los cambios que llevan a cabos los gobiernos junto con bancos y olvidan el concepto de democracia.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
En realidad sí que me veía fuera pero no pensé que sería en Alemania.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Un trabajo en algo relacionado con ciencia cerca de Salamanca, de mi pareja, familia y amigos, con un sueldo decente y sin la incertidumbre que genera el hecho de ser becario allí.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que se pongan en el sitio de los ciudadanos afectados por sus decisiones durante una temporada.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Rafael Roldán: "Me indigna tener un futuro tan incierto"

Nombre: Rafael Roldán Roldán
Edad: 34
Profesión: Arquitecto
Nivel de estudios: Licenciado, Arquitecto superior
Lugar de nacimiento: Cortegana, en la provincia de Huelva
País de residencia: Alemania

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Llevaba dos años con trabajos esporádicos como arquitecto y otros pequeños trabajos no relacionados directamente con la arquitectura, que en ningún caso compensaban ni económica ni profesionalmente, de modo que se imponía tomar una decisión, quedarme en España y buscar un trabajo “de lo que fuera” o salir fuera e intentar trabajar como arquitecto. Después de unos meses de duda me decidí a irme.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sólo pequeños trabajos, o siempre como arquitecto, y en los tres o cuatro últimos meses, prácticamente nada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Los arquitectos pasamos en apenas dos años de tener pleno empleo a ser uno de los colectivos más castigados. Y para alguien como yo, con varios años de experiencia, parecía no haber hueco, o buscaban a profesionales con más de diez años o recién licenciados. En cuanto a las condiciones de las pocas ofertas que había, en algunas de ellas eran simplemente ridículas.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Hay momentos muy buenos y otros muy duros, pero en general es bastante enriquecedora.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales en general son mejores que en España, eso a pesar de tener un contrato en prácticas después de ocho años trabajando en España. En cuanto a las condiciones sociales, he de decir que en Alemania se vive bastante bien. También ayuda que esta crisis no les ha castigado como en España, de modo que el ambiente general es más optimista, el trabajo es más estable… no sé, es una sensación general.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos España por lo que quedó atrás, mi familia, mis amigos y sobre todo mi novia, que sigue allí. Lo de volver dependerá no sólo de que las cosas mejoren aquí. Dependerá de cómo esté yo en Alemania y de que pueda estar con mi chica. Aquí, allí, es lo de menos.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Nunca me he creído eso de que vivimos por encima de nuestras posibilidades, y políticos, gobernantes, etc., se han demostrado ineficaces y poco imaginativos a la hora de cambiar de rumbo. Aun así, la decisión la tomé yo, atendiendo a mis prioridades personales. En cuanto a la sociedad en general, si tantos profesionales formados tienen que hacer la maleta para poder seguir trabajando,  es que hay muchas cosas que no se han hecho bien, no en los últimos cuatro años de crisis, sino desde hace mucho tiempo, y de eso debemos sentirnos responsables todos, cada uno a su nivel de responsabilidad y de participación activa.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Conocer gente, otras culturas, otras realidades, aprender un nuevo idioma, otras formas de trabajar… Una vez que has sobrevivido al choque inicial todo es positivo, en presente y futuro, desde el punto de vista profesional pero sobre todo desde el punto de vista personal.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Al principio no me consideraba emigrante, no al menos como los pepes y las pepas de los años 60. Europeo, en Berlín, con idiomas con los que comunicarme, aunque no hables casi nada de alemán, no te sientes emigrante. Tampoco estás de vacaciones, es otra categoría. Sin embargo, cuando empiezas a integrarte en el mundo laboral (o de la búsqueda de trabajo), te peleas con las administraciones, con el idioma, entonces sí, te haces consciente de tu no pertenencia a ese lugar, te sientes emigrante. Por suerte, esa sensación también está desapareciendo, o mitigándose. Estoy aprendiendo el idioma, tengo trabajo de lo mío, amigos alemanes, españoles y de otros países, soy un privilegiado, y si tuviera a mi chica allí, me sentiría en casa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, dudo a menudo de poder aportar algo personalmente para que la situación cambie de rumbo, a lo que contribuye ver que no tanta gente tiene ganas o fuerzas para luchar por los cambios que necesitamos, pero no me fui por eso, esto no es una huida. Tampoco soy un aventurero, como piensan algunos de los que nos gobiernan.
¿Es usted un indignado?
Sí, por supuesto. Me indigna tener un futuro tan incierto, yo y tantos otros. Me indigna la falta de sensibilidad de los que gobiernan y la falta de alternativas por parte de los que no gobiernan. Me indigna la pasividad de mucha gente que decide sufrir en silencio, poco conscientes de lo difícil que va a resultar recuperar ciertas cosas.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Después de un año de Erasmus en Italia me quedó la inquietud de volver a salir, probar otros países, otras formas de vida. Pero he de ser sincero, cuando empecé a trabajar y a montar mi vida en España me olvidé, estaba bien donde estaba, así que no, hace unos años no me imaginaba empezando de nuevo.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Bueno, procuro centrarme en donde estoy ahora, si me paso el día pensando en volver, al final lo haría, de cualquier forma.  Aun así, no estaría mal trabajar para la sede española de una empresa alemana, o algún tipo de teletrabajo...
Por último, ¿qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española?
Que se decidan a mirarnos, que respeten a las personas que viven en España. Siempre hablan de que trabajan por el bien de España, por hacer crecer la marca España. Señores políticos: España, la marca España, no existe al margen de las personas que viven aquí.
 
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jueves, 20 de diciembre de 2012

Macarena Vázquez: "Estos años lejos de mi familia jamás los recuperaré"

Nombre: Macarena Vázquez Reyes 
Edad: 32
Profesión: Guía turístico
Nivel de estudios: Historia del Arte, Diploma de Guía.
Lugar de nacimiento: Cáceres (Aunque vivo en Sevilla desde los 18)
País de residencia: Malta

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Llevaba casi dos años sin encontrar un trabajo relacionado con lo que había estudiado y con mi profesión, ya fuera como guía turístico o en una empresa relacionada con el turismo. Por cuestiones de salud tuve que dejar de trabajar de guía en el extranjero y trabajar en España era más difícil...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Trabaja de dependienta en un conocido centro comercial, me pasaron de 40 a 20 horas semanales, así que las cuentas no me salían. Además, no era el trabajo de mi vida, ni tenia vistas de que fuera a mejorar la situación. Para colmo, mi marido, aparejador, iba a ser el próximo en ser despedido en su empresa que, como todas las de la construcción, se iba a pique. Así que a ver cómo se paga la hipoteca y se come todos los días...
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Trabajo de lo mío... en España, complicado, la gente está en modo ahorro y el turismo es un lujo. Los grandes turoperadores estaban cerrando las oficinas fuera de Madrid y fusionándose con otros. Encontrar agencia de viaje que fueran bien y necesitaran a gente era imposible. En un hotel me ofrecieron 800 euros al mes como recepcionista haciendo noches y festivos. Eso sí, exigiendo carrera y tres idiomas, pero vaya, que no tuve que decir que no, nunca volvieron a llamar.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Al principio dura porque tuve que empezar a trabajar de lo primero que salió, en una tienda, trabajando muchas horas, fines de semanas, festivos... Muy mal pagado... Y luego poco a poco mejorando de trabajo. En un año he pasado por 3 trabajos, eso sí, siempre a mejor y al menos relacionados con el turismo, en el departamento de reservas de dos empresas. Lo malo es luchar con la burocracia maltesa para que te reconozcan tus títulos. Después de 10 meses traduciendo, convalidando carrera, diplomas de guías, etc., aún no he conseguido que me permitan trabajar de guía aquí. Es agotador, creo que hacen guerra de desgaste, para desmoralizarme y que no siga. Todos los días una nueva pega. Ahora dicen que un Master en Historia del Arte no tiene nada que ver con ser guía... En fin, hay que contar hasta 8, 10, 100... 6000
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Ahora estoy mucho mejor. A pesar de no poder guiar tengo un buen trabajo en una gran empresa. Aquí se puede hasta elegir trabajo, como digo he pasado por tres distintos en un año, siempre porque he querido cambiar yo. Y aquí en Malta la calidad de vida es buena, no son grandes sueldos pero tampoco hay grandes gastos. Sé que no voy a ir a la calle mañana, no tengo ese miedo que tenía en España. No me va a faltar el sueldo y sé que me da para pagarlo todo, sin hacer malabares. Te puedes permitir vivir en un piso decente, no como en España, que pagas fortunas por pisos diminutos y viejos. Estas en casa a las 7’30 de la tarde, no como en España, que cerrábamos en el centro comercial a las 22h. Se puede tener más vida familiar, más calidad de vida por menos dinero.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Me encantaría volver, claro. Echo de menos a mi gente, mi cultura, mi forma de vida de allí. A veces me pongo negra con la tranquilidad maltesa, con la lentitud... Me da la sensación de haber viajado atrás en el tiempo. Espero que la mala racha pase pronto y pueda volver a España. Pero también te digo que no voy a volver si no es para mejorar, no quiero volver a un país en el que la vivienda es un lujo,  donde la jubilación será solo para millonarios, donde tener un hijo no te permite seguir trabajando o en el que cada día me acueste pensando si me renovaran contrato o si iré a la calle...
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Pues en mi caso toda. Si yo hubiera tenido un buen trabajo en España y mi marido no hubiera estado amenazado a diario con ir a la calle por el cierre de la empresa de construcción en la que trabajaba, jamás me habría ido. Nos engañaron de pequeños, nos hicieron creer que estudiando una carrera, hablando idiomas etc., viviríamos siempre bien, como los que estudiaban carreras en los 70, que para ellos era una garantía de buen puesto de trabajo bien remunerado. Ahora tenemos un país llenos de universitarios que han costado un buen dinero al Estado y a sus padres para que los disfruten otros países a los que les hemos salido gratis.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Todas las experiencias tienen como positivo que se aprende y en mi caso ganare una buena experiencia laboral también, pero tiene su lado negativo. Estos años lejos de mi familia jamás los recuperaré. Me tengo que perder nacimientos, bodas y entierros de gente querida. Estar lejos tiene eso...
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, me considero emigrante puesto que ni soy una turista ni una aventurera. Si la situación hubiera sido otra no estaría aquí. Lamentablemente ahora no solo emigran gente para las fábricas alemanas como en los 70, ahora emigramos también universitarios bien formados, que hemos costado el dinero en nuestro país.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, siento impotencia de que cambie el nombre de quien nos gobierna pero no sus intenciones. Me da pena ver que se sigue destinando dinero a bancos, consejeros innecesarios, obras civiles que solo sirven para que el nombre del político de turno este en una placa... Que se tire el dinero y no se invierta en cosas útiles. Me da pena que no nos den oportunidades y el dinero se robe para caprichos políticos.
¿Es usted una indignada?
Sí, claro, a quién no le indigna ver lo que ocurre. Me indigna el sueldo de los políticos, me indigna que se arreglen rotondas en vez de familias, me indigna que todos tengamos que apretarnos el cinturón menos quienes nos han llevado a esto, pero también me indigna que muchos partidos se aprovechen de mi indignación enarbolando banderas cuando todos son culpables de lo que ocurre. Me indigna salir a quejarme y que ya haya una bandera o un símbolo político al lado que me encasille.
Y me indigna todo lo que le está tocando pasar a mi generación, la más preparada de la historia de España y ... perdida.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Cuando empecé mi carrera creí que al terminar jamás me faltaría el trabajo. Creí que íbamos a vivir mejor que las generaciones anteriores. A los 32 me veía casada, con hijos, casa, coche, viajando... Y me veo casada, emigrada y sin poder ni pensar en hijos porque ya me dirás con este plan...
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Los sueños si se cuentan no se cumplen. Jeje. No es broma, no sé, no pienso, vivo al día, para que planear o imaginar, si luego va a ser todo distinto...
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que se bajen de los pedestales en que están, que vean de verdad lo que ocurre aquí abajo. Que se dejen de colocar amigos, robar y mirar sus propios intereses y se preocupen por darnos una educación de calidad, por ayudar a los emprendedores, las pequeñas empresas familiares, las mujeres que no tienen donde dejar sus niños para ponerse a trabajar... Que el feminismo no es poner faltas a los muñequitos de los semáforos ni llamarnos “trabajadoras y trabajadores”. Ayudar a las mujeres a que puedan compaginar su vida con su trabajo supondría darle utilidad a un 50% de la población, que en muchas ocasiones ha costado un buen dinero al país en preparación académica. En general que se dejen de ponerse plaquitas conmemorativas y querer pasar a la historia y gobiernen pesando en la gente.
 
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martes, 23 de octubre de 2012

Almudena Barragán: "Lucho cada día con la sensación de que hemos perdido el norte"

Nombre: Almudena Barragán Gaspar
Edad: 24
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Licenciada en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en Información Internacional y Países del Sur y Diplomada en Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana de México.
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: México

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tuve la oportunidad de hacer unas prácticas en un periódico mexicano y no me lo pensé dos veces. En España llevaba meses buscando algún trabajo remunerado y era imposible que la combinación prácticas, periodismo, remuneración, fueran compatibles más allá de los 300 euros.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, ese fue uno de los motivos que me impulsó a hacerlo.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En España somos muchos los compañeros y compañeras periodistas que no tenemos opción para trabajar de lo nuestro. La mayoría accede a trabajar gratis o con un sueldo ínfimo que muchas veces no sube de los 300 euros, o sólo te cubre el transporte.
Las empresas se aprovechan de la situación por la que estamos “pasando” todos, de tal manera, que tienen la excusa perfecta para contratar y despedir barato. En la comunicación se están cometiendo grandes atropellos contra los derechos de los trabajadores, algo que afecta en la calidad de la información que se produce en nuestro país. Lo que antes hacían 3 redactores ahora lo hace un becario/a por las mismas horas y por un sueldo insignificante.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Enriquecedora, gratificante y muy interesante. Vivir en México me ha descubierto la posibilidad de mantenerme por mí misma, hacer mi camino de forma independiente y aprender a desenvolverme en una cultura y sociedad diferentes.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí lo creo. Aunque México también se enfrenta a retos propios y a una situación social de lucha por los derechos de los trabajadores y la mejora de las condiciones de vida.  Todavía hay mucho en lo que trabajar. América Latina se ha convertido en el lugar de destino de muchos españoles/as que han hallado en este continente el refugio que encontraron sus bisabuelos y tatarabuelos cuando emigraron hace décadas. Para todos aquellos que menosprecian a América Latina como destino, decirles que es un lugar de grandes posibilidades, con una riqueza cultural, humana, artística, lingüística y de mercado que existen en pocos lugares del mundo.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Una siempre echa de menos su casa, pero también es cierto que tenía muchas ganas de conocer nuevos países, lugares, personas.
Quizá volvería, pero primero estaría un tiempo fuera para poder crecer como profesional y como persona.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Sólo hay que mirar las cifras oficiales que maneja el Gobierno para darse cuenta de la responsabilidad que éstos tienen de que cada día 200 españoles hagan la maleta y se marchen de casa para trabajar en el extranjero, la mayoría forzados por la situación económica de nuestro país.
Son los políticos los que han realizado los recortes a la ciudadanía, los que han eliminado las esperanzas de los jóvenes de encontrar trabajo en España. 
Los que dan prioridad al gasto desorbitado de infraestructuras inservibles, a la industria armamentística, a la financiación desorbitada de la Iglesia, al rescate de bancos y entidades, a vivir bajo el yugo de una deuda que jamás podremos pagar; antes que invertir en la investigación y el desarrollo, la educación, la cultura, la sanidad, el deporte y evolución de su sociedad.
Son ellos los que dejan escapar los talentos de su país mientras España rota, sucia y vacía sigue dando pasos de ciego, perjudicando a la mayoría de los ciudadanos.
Y también nosotros como ciudadanos tenemos la responsabilidad de protestar, de exigir, de luchar porque no nos quiten lo que tanto nos costó conseguir. De seguir pendientes de lo que ocurre en España a pesar de la distancia.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí. He conseguido hacerme un hueco en México. Cada día aprendo nuevas cosas en este país mágico. Vivir tan lejos de mi casa me ha ayudado a abrir la mente, a ser feliz con poco, a disfrutar de los detalles que ocurren cada día, a valorar cosas que no conocía.
Vivir y trabajar fuera te ayuda a ver con perspectiva tu país, tu sociedad, la vida que tenías antes, tus comodidades, la situación global en la que vives.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Soy emigrante. Una emigrante privilegiada que tiene acceso a Internet, a Skype y una tarjeta de crédito; pero emigrante a fin de cuentas.
Somos la nueva generación de españoles que tiene que salir de casa para buscarse la vida. Para seguir adelante y no tener que depender de sus familias. Somos la primera generación que va a vivir peor que sus padres, que tendrá que luchar con una oleada de recortes, represión y control mayores de las que existían.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Lucho cada día con la sensación de que hemos perdido el norte. De que debemos de cambiar nuestro modelo de vida, nuestro modelo de sociedad, nuestro modelo de consumir y producir. Cada día me levanto más convencida de que lo que importa en la vida son los tuyos, es ser coherente con tu vida y feliz con poco, haciendo feliz a los demás, luchando por no perder ni el sentido común, ni la humanidad y eso no es cuestión ni de ideologías, ni de política, es cuestión de ser ciudadanos con cabeza y convicción, de ser personas.
¿Es usted una indignada?
Soy una indignada, de los pies a la cabeza. El que no esté indignado con la situación que vivimos en España o no ve lo que pasa en la calle, o no le interesa que la gente se manifieste y exija lo que es suyo.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No. La verdad es que yo pensé viajar y conocer mundo, teniendo la opción de elegir si quería trabajar dentro o fuera de mi país, pero no obligada a salir si quería seguir avanzando y creciendo en mi carrera y en mi vida.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño con volver a ir de cañas con mis amigos. Sueño con una tapa de jamón y unas aceitunitas. Sueño con que los jóvenes de España no tengamos que salir despavoridos en cuanto terminemos la Universidad, que no tengamos que dejarnos los cuernos trabajando de camareros/as, cajeros/as, profesores/as particulares o dependientes/as porque nuestro título no nos da de comer. Sueño con una clase política que realmente represente a quienes han votado por ellos, y no a los intereses de las grandes empresas del país que ni se han despeinado con la crisis. 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Ninguno de ellos nos representa. Lamentarán haberse convertido en los peores políticos de la historia actual de nuestro país. Todo lo que han hecho ha provocado que la población deje de creer en el Gobierno, en el poder y la autoridad, en sus promesas y en lo que representan. Como dicen aquí en México, puro papel mojado.

martes, 11 de septiembre de 2012

Agustín Galiana: "La clase política debería ir renovándose"

Nombre: Agustín Galiana
Edad: 34
Profesión: Actor y Cantante
Nivel de estudios: Licenciado en Interpretación
Lugar de nacimiento: Alicante
País de residencia: España
 
¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea venía pensándola desde octubre del 2011 al ver y vivir la mala situación laboral española de los últimos años. Y aunque el miedo me frenó en un principio, me lancé y en marzo de este año llegué a Paris.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No estaba "contratado"  en el momento en que tomé la decisión pero sí tenía un par de proyectos por delante. Además, como últimamente todos los trabajos y proyectos  en el mundo de la cultura se sostienen con pinzas decidí arriesgarme y marcharme. Finalmente esos proyectos no salieron. Así que acerté. Trabajar, estoy trabajando siempre. Ya sea entrenándome como actor, tanto en cursos, cortos o series online sin presupuesto, o en mi proyecto musical THE GARBO, que es lo que me ha sujetado artísticamente en los últimos tiempos.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Ni de lo mío ni de los otros. De donde no hay no se pueden sacar condiciones económicas. Por suerte tengo un proyecto personal llamado THE GARBO, con el que ya trabajé mucho en España y con el que he podido trabajar y darme a conocer en la capital francesa, donde he encontrado trabajo de lo mío y del de los otros.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
La experiencia está siendo muy gratificante, pero hay muchas horas de trabajo detrás. La acogida a THE GARBO ha sido magnífica. De hecho lo que conseguí en España en tres años, en Paris lo he conseguido en 3 meses. He sentido que cada paso dado artísticamente se ha valorado infinitamente más que en Madrid. Experimentar otra manera de vivir, aunque sea en el país vecino, siempre le abre a uno los horizontes y me está permitiendo conocerme más y estoy terminando de aprender bien francés. Siempre es enriquecedor salir.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
En París las condiciones son mucho mejores y los salarios también, bastante mejores. Aquí somos más impulsivos y allí más diplomáticos y eso tiene sus pros y sus contras, pero también es una manera de funcionar social y laboralmente.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Por supuesto que la hecho de menos, pero no por estar lejos. Echo de menos a esa España que nunca hemos sido: limpia en justicia, trasparente en política, que cuida de su cultura, que respeta  su historia … y claro que me planteo volver. Tengo muchas ganas de ver a mi familia y amigos. También de tumbarme en el salón de mi casa con mi gato mientras estudio unos textos para ir a un plató a grabar. Claro que tengo ganas.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
La culpa la tiene todo eso y también este sistema que ya no hay quien lo sostenga. La perdida de valores también es otro problema.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mucho. Venir a Paris me ha dado la posibilidad de renacer, de mostrar mi trabajo sin ningún tipo de juicio de valor. Allí no soy el actor 453, soy  "el nuevo crooner español" que es como la prensa me ha llamado.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Es curioso pero no. En ningún momento he sentido eso. He sido acogido por amigos que me han hecho sentir como en casa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Yo no lo podría haber expresado mejor. Frustración de ver como un país maravilloso, hablando en plata,  se va a la mierda porque cuatro idiotas están llenando sus arcas personales y dirigiendo a toda una sociedad hacia la catástrofe.  Frustración de ver profesionalmente como las producciones cinematográficas españolas desaparecen y las de televisión se quedan en un cajón, dando poca opción a que trabajemos los actores.Y frustración de ver como después de partirme el cuerno trabajando para sacar un proyecto adelante sin ninguna  discográfica ni productora que lo sujete en un  país donde solo nos preocupamos de salvarnos las espaldas, de promocionar todo lo que ya es muy conocido y popular y no dando lugar a las nuevas tendencias y a las nuevas caras.
¿Es usted un indignado?
Lo soy y a mucha honra. Ahora bien, eso no significa que este protestando por todo y a todas horas.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Nunca. Pero aquí estamos todos esperando que nos caiga el trabajo y la solución (que no los hay) del cielo. Siempre pensé que saldría de España por trabajo o para estudiar, pero por una necesidad laboral, nunca me lo había planteado. Ahora agradezco el haberme ido. He encontrado trabajo, he conocido mucha gente, y me han pasado cosas muy buenas en Paris.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Me gustaría volver y encontrarme el panorama completamente distinto. Una cultura sana y revitalizada. En cuanto a mí, me gustaría que me llamaran para trabajar en alguna serie o en alguna obra de teatro interesante, que estuviera sustentada por una buena producción y un buen equipo técnico y artístico.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Para empezar, la clase política debería ir renovándose. La edad media del político español es de 60 años y sé que la experiencia es un grado, pero ya es hora de que entren nuevas ideas en el congreso. Les pediría que no mintieran, que hiciesen desaparecer un montón de puestos políticos que no sirven de nada y renunciaran a los sueldos vitalicios, que la justicia fuese una realidad y revisar el código penal,  que dimitieran los ladrones y mafiosos, que la educación fuera prioridad, que se potencie y cuide la cultura, que la sanidad pública fuese intocable y no fuéramos hacia atrás en temas sociales, que se renovara la constitución del 78 que se ha quedado obsoleta en muchos aspectos y por último que recordaran  que están contratados por nosotros.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Enrique Isla: "Los políticos deberían gestionar el país igual de bien que sus propiedades"

 Nombre: Enrique Isla
Edad: 29
Profesión: Ingeniero
Nivel de estudios: Estudiante de postgrado en la actualidad
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Alemania (Berlín)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tuve la oportunidad de estudiar en Múnich (dentro del programa ERASMUS), y la verdad es que fue una experiencia increíble. Fue hace ya casi 5 años, y recuerdo que desde el primer momento quería quedarme en Alemania. Intenté encontrar trabajo, pero como encontré una oportunidad muy buena en Madrid (finales del 2007 comienzo del 2008) decidí volver a España. Pero siendo sincero, desde que comencé a trabajar en España,  una parte de mí quería el cambio.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí,  y me ha faltado añadir antes que tanto las condiciones como los compañeros eran ideales.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En mis cuatro años y medio no busqué trabajo. Recién titulado tuve bastantes ofertas, las condiciones económicas eran buenas en 2 de los 3 trabajos que encontré.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
De momento, estoy muy bien. Todavía no conozco mucha gente, pero el tiempo está acompañando (miedo me da pensar cuánto va a durar…)
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales indudablemente son mejores en Alemania para los ingenieros. Respecto al punto de vista social, siempre depende de los amigos, y como me dijo un ser querido, gente simpática hay en todos los lados. Aunque bien es cierto que aunque uno haga amigos, no son los del “barrio” o “los de toda la vida”.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
De momento no echo de menos España. Me gustaría quedarme un par de años, pero prefiero no pensarlo. Por desgracia, gran parte de esa decisión puede depender de la situación del país, cosa que está fuera del alcance de casi todos nosotros, por mucho que me pese.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
En mi caso, no mucha, pero puede que un tercio si la tenga. Tenemos recursos para estar mejor de lo que estamos, eso es indudable.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Por supuesto. Dentro del mundo de la ingeniería, el poder trabajar en Alemania y con alemanes puede ser una gran experiencia profesional, y no solo está el trabajo, también los idiomas. Y el poder vivir en una ciudad tan multicultural y cosmopolita como Berlín tiene también muchas ventajas desde el punto de vista personal.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Mmmm de momento no me he sentido inmigrante, al menos en la oficina. Quizá ayuda mucho el conocer un poco el idioma, pero nunca me ha dado esa sensación, tampoco cuando estuve estudiando en Múnich.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Impotencia, rabia, sí, muchos adjetivos que ilustran perfectamente lo que piensa la inmensa mayoría de españoles de la situación actual.
¿Es usted un indignado?
Desde hace bastantes años, por desgracia.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, con respecto al hecho de estar trabajando fuera, era mi deseo dese hace tiempo. Por desgracia, también pensaba que algo parecido podía pasarle a nuestro país.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Pasaría por una respuesta social masiva y comprometida a la brutal agresión de derechos y libertades que estamos viviendo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Me gustaría que por una vez gestionaran el país igual de bien (ya no pido mejor) que gestionan sus propiedades. Con que hicieran eso, tendríamos mucho ganado.

miércoles, 18 de julio de 2012

Raquel Pérez: "Reconocerte como emigrante es muy duro, prefiero pensar que soy un expatriado"

Nombre: Raquel Pérez
Edad: 28 años
Profesión: Técnico de comercio exterior y promotor de inversiones
Nivel de estudios: Licenciatura en Comunicación Audiovisual, Máster en Gestión e Investigación de la Comunicación Empresarial y Máster en Comercio Exterior
Lugar de nacimiento: Sevilla
País de residencia: Rusia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea de lanzarse al extranjero siempre revoloteaba por mi cabeza como una experiencia a vivir. Me apasiona viajar y conocer en profundidad otras culturas, así que pasar cierto tiempo fuera de España entraba en mis planes, aunque de forma un tanto utópica. Tras residir unos años en Madrid y volver a Sevilla sin éxito en encontrar un trabajo decente, la idea de emigrar pasó de futuro lejano a realidad inevitable. En ese momento mis amigos comenzaban también a marcharse de España y para esto Extenda fue la gran oportunidad, dándome un billete al extranjero y una salida profesional.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Trabajaba y no trabajaba, es decir, la idea de salir de España de forma definitiva llegó tras pasar 6 meses buscando un trabajo “de lo mío” aunque fuese mal pagado y pasar a un trabajo peor que el desempleo, pues durante más de un mes la empresa en la que trabajaba me mantuvo sin contrato, trabajando más de 8 horas al día y con un sueldo que no llegaba ni al mínimo interprofesional. Cuando vi que esta situación iba a ser la habitual decidí dejarlo todo y ahorrar para costearme una estancia en algún país y buscar trabajo. Por suerte, en ese momento de desconcierto apareció una convocatoria extraordinaria de becas de internacionalización y fui a por todas.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Madrid pasé 6 meses intentando dedicarme a la comunicación y el marketing...cada oferta era una beca y cada cual peor pagada y la respuesta de siempre: “en realidad tienes demasiada experiencia o capacitación para este puesto, es que es una beca”. Durante 3 meses y por terminar el Máster en Comunicación, pasé mis prácticas con una plataforma web que subsistía gracias al trabajo gratuito de los becarios, incluso con tareas de coordinación de equipos y dirección de marketing. Pero era una empresa entre muchas, utilizan las becas y prácticas para pagar lo menos posible o directamente nada. Si eras afortunado podías llegar a 650 euros brutos, lo normal eran 350 euros, que en Madrid no sirven ni para pagar el alquiler y comer. Ahora ignoro si la situación es aún peor.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Vivir en Rusia, pese a lo que pueda parecer en la distancia y el desconocimiento general de este país es simplemente recomendable. No hay que tener miedo a los precios moscovitas, porque se puede llevar una vida con menor precio que Madrid y mantener el ocio y la cultura. El alquiler es un poco más caro, pero se compensa si vives fuera del centro con un sistema de transportes eficaz y barato. Y si la preocupación es el clima, aquí están preparados para soportar el invierno.
Trabajar en Rusia tiene algunos inconvenientes, como tratar con la burocracia a niveles kafkianos de esta administración para temas como el visado. Pero es llevadero.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
En estos momentos es una de las cuestiones que planteo a mis amigos locales. Comparo las medidas que se toman en España y la realidad rusa. Por un lado Rusia protege mucho al trabajador y ya sabemos que esto es una carencia fundamental en España. Por otro, temas como la educación pública y la sanidad tienen menor desarrollo social, aunque he destacar su forma de incentivar y promocionar los estudios superiores y las becas para la universidad. Cada día, por desgracia, en mis comparaciones, Rusia comienza a superponerse a España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Eso es indudable. Echar de menos España es inevitable, las tostadas con jamón y el salmorejo de mi madre...pero echar de menos España es algo innato en mí. Cada vez que viajo me llevo una parte de España y la voy repartiendo por dónde voy, cuánto más cuando dejó de verla por periodos largos. La familia y buena parte de los amigos están allí y las noticias no ayudan a alegrarte, está la preocupación por ellos, la impotencia de no poder hacer nada desde aquí... Volver es un sueño que se difunde entre utopía y realidad cada vez más. Quiero vivir en mi ciudad, pero sé que antes tendré que recorrer aún más kilómetros.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
La culpa es de todos, no nos engañemos. Si hemos permitido que hasta la gestión de España lleguen personas poco o nada competentes es porque en el resto de ámbitos también lo hemos permitido. Sin embargo, la brecha que se agranda por momentos entre política y sociedad/realidad española es preocupante y abrumadora. No sé desde cuándo la política decidió preocuparse sólo de ella y dejó de lado sus objetivos fundamentales, pero nos está haciendo mucho daño por dirigir según intereses propios y no generales.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Actualmente me siento satisfecha profesionalmente, puedo trabajar y vivir en otro país con el añadido de colaborar con empresas andaluzas para que tengan éxito en estas tierras más inhóspitas. Es experiencia laboral y personal, un reto idiomático y cultural que llevo con gran entusiasmo.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Prefiero el término expatriado, emigrante me trae a la memoria las coplas que hablan de los emigrantes españoles en los 50 y un sabor amargo, como si me hubiesen desterrado de mi tierra. Es algo muy subjetivo, pero en ocasiones pienso que la vuelta a España es improbable y reconocerte como emigrante en esos momentos es muy duro. Me gusta pensar que soy un expatriado, un ruso de prestado.

¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
¿Es usted una indignada?

La impotencia y la indignación van de la mano y en caso de hablar y no escribir terminaría con la garganta rota. La situación en España duele y en la distancia mucho más, cuanto no podemos alzar la voz. En varias ocasiones, sobre todo ante las últimas medidas, me ha invadido el pesimismo y la frustración. Es inevitable, no sólo es personal, mi labor profesional aquí pasa por vender España, tarea ardua si le añadimos la inestabilidad económica y las noticias que presentan el futuro de España como incierto en el mejor de los casos.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Hace unos años pensaba en emigrar como una opción personal, la frustración ha llegado al reconocer que se ha convertido en la única posibilidad de tener un trabajo digno. Hoy día sigo sin asimilar que la mayor parte de mis amigos esté fuera de España porque no encuentra su futuro en nuestro país. Pero el momento más duro quizás en cuando hablo con la familia y ellos son los que insisten en que no vuelva a España, que allí no tendré la vida que merezco.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño o utopía me gusta pensar que en unos años podré abrir una pequeña empresa en mi ciudad natal y los amigos de siempre nos seguiremos reuniendo en los bares de siempre con nuestras propias familias.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
¡Escuchad y recapacitad! La política deja de tener sentido si es egoísta y vive para su propio interés. Y demostrad un poco de sentido común y humildad, que hacen mucha falta.

miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

lunes, 4 de junio de 2012

Lidia Díaz-Cardiel: "La explotación también existe en España, no solo en Vietnam"

Nombre: Lidia Díaz-Cardiel
Edad: 25
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Posgrado en ‘Información Internacional y Países del Sur’
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Venezuela

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Después de terminar la carrera y ver que tras unas prácticas en una agencia de comunicación no encontraba trabajo en mi área, decidí estudiar un posgrado que me permitiese hacer prácticas en el extranjero.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, trabajaba como intérprete de lengua de signos pero no como periodista que era lo que realmente quería.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Como periodista no encontraba trabajo. Y con mi segunda profesión no era un trabajo estable sino que dependía de las necesidades de la empresa. Es decir, que me llamaban cuando hacía falta.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Pues realmente está siendo buenísima en el ámbito laboral. Aquí se sigue teniendo aprecio por el formato de papel y han confiado en mí para darme espacio y libertad en los temas a tratar. Estoy en un muy buen ambiente laboral. Lo difícil de vivir en Venezuela es la inseguridad que se vive en las calles. Pero simplemente tienes que cuidarte mucho más.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Considero que es una gran oportunidad y que tratan de ayudarte en todo lo posible. Es decir, comparo unas prácticas aquí y en España y creo que aquí tienen en cuenta lo que opine la persona y no porque sea una persona en prácticas  o contratada. Además de que te dan oportunidad de tocar “todos los palos” del trabajo diario de una redacción: ruedas de prensa, reuniones editoriales, entrevistas, reportería, etc.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que echo de menos España! Por la sencilla razón de que lo que a mi me gustaría es estar en mi país con mi familia, mi pareja y trabajando. Es injusto pertenecer a una generación muy bien preparada y aspirar a trabajos que te hagan sobrevivir. Es decir, que es triste que tenga que plantearme seguir estudiando más y más cosas solo con la idea de que unas prácticas me puedan abrir una puerta que ni siquiera me abre. Eso es a lo que me tengo que resignar en España. Y por supuesto, no remuneradas, lo que da lugar a que tampoco pueda crecer en lo personal y alcanzar metas como dejar de vivir con mis padres.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Buena pregunta. La crisis es una consecuencia de un problema estructural que ningún gobierno de este país ha querido abordar. Ser la mano de obra barata para Europa es una causa de la situación en la que estamos, además de las condiciones del débil mercado laboral que nos caracteriza. El problema está en la mano de nuestros gobiernos pero principalmente está en nosotros, los ciudadanos, porque no queremos ver nada más allá de cobrar a fin de mes, sin pensar si es lo que nos debería, y recalco debería, corresponder. Si no nos planteamos esas cosas, entiendo que tampoco nos planteemos a donde va dirigido nuestro voto cuando lo ejercemos cada cuatro años. Con ese panorama es fácil decir quien tiene la culpa pero también es necesario pensar que falta un poco de reflexión por nuestra parte en las cosas del día a día.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, estoy conociendo otra cultura, otro país, y otra forma de hacer las cosas. Eso siempre es positivo porque pienso que conociendo otras realidades, valoras la tuya pero también ves las cosas mucho más claras.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
De momento no, pero desde luego que si esto me abre otra puerta en Latinoamérica intentaría quedarme y sería una emigrante de mi país y una inmigrante en otro, como los que llegaron a España.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Yo tengo claro que lo que ocurre ahora en España y en Europa no se va a solucionar en una década. Y que la reducción de derechos que hemos permitido no lo vamos a recuperar, así que sé que lucho contra un gigante pero por lo menos lo sé y tengo conciencia de ello. A mí, lo que me da pena es la gente que no quiere saber de esto por conformismo.

¿Es usted una indignada?
Sí, sí lo soy. Yo diría que soy una ‘crítica’ porque me cuestiono todo cuanto me rodea. Pensamiento crítico ante todo.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, la ética periodística en España se perdió hace tiempo, sobre todo cuando las empresas periodísticas han abusado del becario. Fueron las primeras en darse cuenta de los beneficios que tenía llenar sus plantillas de estudiantes. Luego, el resto de las empresas tomaron nota y ahora la explotación está en todos los lados. No solo en los “niños explotados” por Nike en Vietnam, también la España que presumía de ser el número trece de las listas de las grandes economías mundiales.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Yo quiero salir los viernes de trabajar para dejar mis cosas en mi casa, no en la de mis padres, y salir con mis amigos y volver con mi pareja a casa. No necesito mucho más y no debería ser un sueño.  Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Pues no sé, la verdad. Antes que decir una burrada, prefiero decirles que se tomen una café en un bar, una caña en una terraza o que vayan de botellón una noche y verán que todas las conversaciones giran alrededor de esta crisis en la que nos han metido.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.