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miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.

domingo, 25 de marzo de 2012

Ian Gibson: "Compadezco el sufrimiento de los que se ven forzados a abandonar su lugar de origen"

Sobre la emigración de los jóvenes españoles: Una mezcla de sensaciones. Si por un lado puede ser triste, desgarrador, trágico, etc., tener que abandonar el país de uno para buscar trabajo en otro, también cabe la posibilidad de que la experiencia resulte a la larga positiva. Conozco muchos casos."O rinnovarsi o morire", dijo Marinetti con una frase que siempre he retenido como aleccionadora. También recuerdo lo que dijo Antonio Machado: "No hay cimiento ni en el alma ni en el viento".
Moralidad:
La obligación de los políticos en una democracia debe ser tratar de conseguir la mayor felicidad y justicia posibles para el mayor número de ciudadanos. Preguntar si es moralmente aceptable la situación actual es un poco irrelevante. La situacion es la consecuencia de muchos factores, locales, nacionales, internacionales, es lo que hay, muy adversa, y los más débiles económicamente, como siempre,van a sufrir en consecuencia, aquí y fuera.
La clase política:
"Algo" están tratando de hacer pero cuando hay una crisis como ésta, ¿qué medidas pueden ser lo suficientemente eficaces como para invertir con rapidez la tendencia migratoria? Está pasando lo mismo en Irlanda, de donde procedo yo. Venido abajo el "boom" inmobiliario, muchos jóvenes tienen ahora que emigrar. Es cruel pero es así.
Emigrar:
No es lo mismo la emigración más o menos voluntaria y la de quienes se ven forzados a abandonar su lugar de origen. Compadezco a éstos, su sufrimiento ha sido a menudo intenso a lo largo de la historia pero también ha cedido el paso muchas veces a experiencias positivas. En el fondo, para quien no cree en un Dios allí arriba que todo lo dispone según su voluntad divina, solo cabe el estoicismo.