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martes, 5 de marzo de 2013

Sergio Novoa: "Siempre pensé en vivir fuera aunque no por necesidad"

Nombre: Sergio Novoa Lozano 
Edad: 33
Profesión: Ingeniero Forestal 
Nivel de estudios: Universitarios 
Lugar de nacimiento: Madrid 
País de residencia: Chile 

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España? 
Me quedé en paro y como estudie mi último año de carrera en Chile, me decidí a volver porque ya conocía la idiosincrasia país. 
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse? 
No, estaba en paro. 
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas? 
Nada más ser despedido me puse a buscar pero ya con la mente puesta en Chile. A los tres meses ya me había venido... sabía que la cosa pintaba muy fea en casa. 
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera? 
No me quejo, el único problema es la gran distancia que me separa de mi familia y amigos (más de 14.000 km). 
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia? 
Vivo en las puertas de la Patagonia, un lugar con lagos y volcanes que veo desde la ventana de mi casa al levantarme, no puedo pedir más. Aquí se trabajan 45 horas semanales pero lo cierto es que a un menor estrés y eso se agradece bastante. La salud y la educación en Chile son realmente caras, algunas veces pienso en España y en las protestas y pienso para mí mismo "si la gente supiera que aquí la gente paga 20 o 30 euros por ir al doctor..." 
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver? 
Echo de menos a mi familia y a mis amigos...pero aquí estoy con mi novia (que también es española) y con ella tengo todo lo que necesito. ¿Plantearme volver? En las condiciones actuales no... en un futuro, pues si tarda mucho en arreglarse la situación me cuesta creer que con 40 años y familia adaptada a este país vuelva a coger los bártulos y volverme, pero la verdad es que no lo sé. 
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Toda la culpa es de ellos y de nosotros por dejarles. Desde el prisma que me da la lejanía, España es un gran país con una gran gente, pero gobernado por ineptos que solo piensan en su bien, más que en el bien común. No se puede mantener un estado con 17 mini estados gobernados por ineptos y ladrones dentro. Puro derroche en tonteras... lo peor es que nos aprietan a los de abajo pero no hacen nada contra eso y como eso no cambie esta crisis pasará pero volveremos a lo mismo: 17 mini estados consumiendo los recursos de la gente. 
¿Considera positiva su experiencia actual? 
Totalmente con sus altos y sus bajos pero la verdad que contento. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora? 
Me considero emigrante, pero la verdad es que me siento totalmente adaptado, lo de emigrante es más por la morriña. 
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables? 
Si te digo la verdad me frustra y mucho pero desde que estoy aquí paso de ello, mi interés es mi vida, la de mi gente, llegar a final de mes, que no me falte de nada y darme, de vez en cuando, algún capricho. Estoy demasiado lejos como para poder hacer algo. 
¿Es usted una persona indignada? 
Sí, porque cuando leo noticias de casa me hacen hervir la sangre. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años? 
Siempre soñé con vivir en el extranjero pero por una decisión personal. El problema es que el sueño se cumplió por necesidad. Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España. Ojalá las cosas se recuperaran por el bien de todos, oye, y si algún día nos llaman y nos ofrecen volver con un trabajo y un salario aceptable, pues, "como en casa en ningún lado". 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española 
Que piensen en el bien común, que se hagan una purga y trabajen tanto como se les exige a la gente normal. Que no se olviden que ellos trabajan para nosotros y no nosotros para ellos!

viernes, 11 de enero de 2013

Pablo Guardiola: "Los políticos sólo saben cómo vive el 1% de la población"

Nombre: Pablo Guardiola Molla  
Edad: 31
Profesión: Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos
Nivel de estudios: Doble Licenciatura Barcelona - París
Lugar de nacimiento: Valencia
País de residencia: Polinesia Francesa

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
A partir de enero de 2011 la empresa de unos 20 trabajadores donde trabajo y donde también trabaja mi mujer nos dice que las cosas se están poniendo muy feas porque los proyectos de obra civil escasean. La empresa se adapta rebajando sueldos y despidiendo trabajadores. En marzo de 2012, la situación se vuelve crítica porque la empresa no recibe pagos por porte de sus clientes, en su mayoría administraciones públicas. A partir de ese momento, el jefe nos dice claramente que no va arriesgar su dinero personal, que irá despidiendo a gente y liquidando la empresa porque no ve futuro en España. Por otro lado, en junio 2012, en una boda de ingenieros, que parece un funeral por la situación de la mayoría, nos muestra el camino, tenemos que irnos. Con mi currículum era relativamente fácil encontrar trabajo en Francia y por qué no probar una colonia francesa nos dijimos
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, pero sospecho que por poco tiempo, y sobre todo, ante un panorama totalmente desolador.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Cuando acabo mis estudios en París en 2006, volver a España a trabajar estaba chupado, había ofertas para lo que uno quisiera. Aún recuerdo llamadas telefónicas ofreciéndome trabajo, porque mi currículum corría por el colegio de Ingenieros de Caminos. Las condiciones eran buenas, por no decir que muy buenas, aunque con los años se fueron degradando sin ser en ningún momento malas.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Entre 2003 y 2006 viví en Paris, acabando mis estudios. Fue una elección personal, sin obligación alguna. Por tanto, para mí vivir fuera no era una novedad. La verdad es que de momento, solo llevamos 2 meses, la experiencia está siendo fantástica, tanto a nivel laboral como personal. Es un país pequeño tanto en tamaño como en población, apenas 200.000 habitantes, así que enseguida todo el mundo se conoce. Tanto la naturaleza como las playas son de verdadero ensueño. Para los niños, como mi hijo, es una pasada, siempre tenemos un clima entre 23-30 grados todo el año…
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente el estrés es inferior, no hay tanta presión como en España, tanto en mi sector como en los otros. Por otro lado, esto sigue siendo Francia, así que tenemos una sanidad pública de primer nivel, una educación pública de primer nivel y también mucha seguridad, no suelen haber problemas. De esta manera, las condiciones son mejores que en la España que se vislumbra, e iguales a la España que dejamos.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echar de menos España, desde Tahití es casi, casi obligatorio. Estamos a 30 horas de avión y 2000 euros de billete, por lo que difícilmente podemos volver una vez al año. Tengo clarísimo que volvería si las cosas fueran mejor, pero tengo igual de claro que eso llegara tarde para mi generación.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Para mí son los principales responsables de mi marcha. No tengo ninguna duda. Cuando trabajaba en España pude comprobar la inutilidad manifiesta de los puestos políticos en materia de infraestructuras. Yo mismo participé en la construcción del aeropuerto de Lleida, y allí mismo todos veíamos que iba a ser un fracaso y un gasto innecesario, mientras el político de turno pensaba que en ‘Harrods’ en Londres se venderían manzanas de Lleida... Si todos los directores generales, secretarios, asesores, vamos los puestos a dedo de la administración pública siguen el mismo patrón que el que yo conocí, no me sorprende nada de lo que ocurre.
¿Considera positiva su experiencia actual?
La experiencia tengo clarísimo que es muy positiva, por cambiar de contexto laboral, por conocer el sistema de trabajo francés, por las oportunidades que me brinda a mí y a mi familia… estamos dándole un idioma a mi hijo, así como la posibilidad de conocer una cultura totalmente diferente a la europea. Sin embargo, también tengo claro que es un lugar de paso, de 2-4 años de experiencia para luego regresar a Europa, y digo Europa porque tengo claro que volveremos algún día y seguramente el sur de Francia sea un destino más definitivo.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, soy un emigrante y la verdad es aquí hay una comunidad de expatriados franceses muy importante y por tanto no es extraño, eres uno más, da igual si eres el blanco o popa, como nos llaman aquí. Cuando viajé a acabar mis estudios a Paris no me veía como emigrante, pero ahora es diferente. Cumplo con el patrón clásico del emigrante: sin posibilidad de encontrar empleo en mi país, me marcho con lo puesto. La diferencia radica en que ahora, los que nos vamos tenemos estudios, y ahí está el verdadero drama, el país se vacía de gente que ha formado y preparado, en edad de formar una familia y por tanto, personas que difícilmente volverán.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Hay mañanas que me levanto enfadado, me acuerdo de las calles de Barcelona y de Valencia y me da mucha rabia. Pero prefiero mirar adelante; cuando veo salir el sol y la selva verde a los pies de mi casa, una sonrisa se esboza en mi cara y me digo que tengo una suerte inmensa de poder pasar unos años en un lugar tan especial del planeta.
¿Es usted un indignado?
No, no lo soy. Cuando mis amigos defendían y participaban en el 15 M yo tenía claro que no servía para nada. El otro día Ramón Muñoz, periodista de El País, decía que los cambios sociales más importantes han venido precedidos de inicios violentos, desde la Revolución Francesa hasta la Primavera Árabe. Han tenido que suicidarse varias personas para que los políticos mediten cambiar una ley hipotecaria de principios del siglo XX. Por desgracia creo que la solución pasa por un arranque violento que nunca ocurrirá. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Nunca se me hubiera pasado por la cabeza tener que marcharme "obligado" pero tampoco hubiese sido descabellado pensar en marcharme para probar cosas nuevas.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Lo que peor llevo, y para mí es un sueño, sería que mi hijo pudiera criarse en la España que yo me crie. Es un sueño, espero que no sea un imposible...
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Les pediría que un día a la semana vivieran como un parado, otro como un trabajador anónimo de una empresa y otro como el dueño de una mediana empresa española, que no cobran de las administraciones publicas desde hace meses. Así vivirían y sabrían cómo viven el 99% de los españoles. Por ahora, solo saben cómo viven el 1% de los españoles, o sea ellos y todo el sequito que los rodea.


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jueves, 27 de diciembre de 2012

Rafael Roldán: "Me indigna tener un futuro tan incierto"

Nombre: Rafael Roldán Roldán
Edad: 34
Profesión: Arquitecto
Nivel de estudios: Licenciado, Arquitecto superior
Lugar de nacimiento: Cortegana, en la provincia de Huelva
País de residencia: Alemania

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Llevaba dos años con trabajos esporádicos como arquitecto y otros pequeños trabajos no relacionados directamente con la arquitectura, que en ningún caso compensaban ni económica ni profesionalmente, de modo que se imponía tomar una decisión, quedarme en España y buscar un trabajo “de lo que fuera” o salir fuera e intentar trabajar como arquitecto. Después de unos meses de duda me decidí a irme.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sólo pequeños trabajos, o siempre como arquitecto, y en los tres o cuatro últimos meses, prácticamente nada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Los arquitectos pasamos en apenas dos años de tener pleno empleo a ser uno de los colectivos más castigados. Y para alguien como yo, con varios años de experiencia, parecía no haber hueco, o buscaban a profesionales con más de diez años o recién licenciados. En cuanto a las condiciones de las pocas ofertas que había, en algunas de ellas eran simplemente ridículas.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Hay momentos muy buenos y otros muy duros, pero en general es bastante enriquecedora.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales en general son mejores que en España, eso a pesar de tener un contrato en prácticas después de ocho años trabajando en España. En cuanto a las condiciones sociales, he de decir que en Alemania se vive bastante bien. También ayuda que esta crisis no les ha castigado como en España, de modo que el ambiente general es más optimista, el trabajo es más estable… no sé, es una sensación general.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos España por lo que quedó atrás, mi familia, mis amigos y sobre todo mi novia, que sigue allí. Lo de volver dependerá no sólo de que las cosas mejoren aquí. Dependerá de cómo esté yo en Alemania y de que pueda estar con mi chica. Aquí, allí, es lo de menos.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Nunca me he creído eso de que vivimos por encima de nuestras posibilidades, y políticos, gobernantes, etc., se han demostrado ineficaces y poco imaginativos a la hora de cambiar de rumbo. Aun así, la decisión la tomé yo, atendiendo a mis prioridades personales. En cuanto a la sociedad en general, si tantos profesionales formados tienen que hacer la maleta para poder seguir trabajando,  es que hay muchas cosas que no se han hecho bien, no en los últimos cuatro años de crisis, sino desde hace mucho tiempo, y de eso debemos sentirnos responsables todos, cada uno a su nivel de responsabilidad y de participación activa.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Conocer gente, otras culturas, otras realidades, aprender un nuevo idioma, otras formas de trabajar… Una vez que has sobrevivido al choque inicial todo es positivo, en presente y futuro, desde el punto de vista profesional pero sobre todo desde el punto de vista personal.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Al principio no me consideraba emigrante, no al menos como los pepes y las pepas de los años 60. Europeo, en Berlín, con idiomas con los que comunicarme, aunque no hables casi nada de alemán, no te sientes emigrante. Tampoco estás de vacaciones, es otra categoría. Sin embargo, cuando empiezas a integrarte en el mundo laboral (o de la búsqueda de trabajo), te peleas con las administraciones, con el idioma, entonces sí, te haces consciente de tu no pertenencia a ese lugar, te sientes emigrante. Por suerte, esa sensación también está desapareciendo, o mitigándose. Estoy aprendiendo el idioma, tengo trabajo de lo mío, amigos alemanes, españoles y de otros países, soy un privilegiado, y si tuviera a mi chica allí, me sentiría en casa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, dudo a menudo de poder aportar algo personalmente para que la situación cambie de rumbo, a lo que contribuye ver que no tanta gente tiene ganas o fuerzas para luchar por los cambios que necesitamos, pero no me fui por eso, esto no es una huida. Tampoco soy un aventurero, como piensan algunos de los que nos gobiernan.
¿Es usted un indignado?
Sí, por supuesto. Me indigna tener un futuro tan incierto, yo y tantos otros. Me indigna la falta de sensibilidad de los que gobiernan y la falta de alternativas por parte de los que no gobiernan. Me indigna la pasividad de mucha gente que decide sufrir en silencio, poco conscientes de lo difícil que va a resultar recuperar ciertas cosas.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Después de un año de Erasmus en Italia me quedó la inquietud de volver a salir, probar otros países, otras formas de vida. Pero he de ser sincero, cuando empecé a trabajar y a montar mi vida en España me olvidé, estaba bien donde estaba, así que no, hace unos años no me imaginaba empezando de nuevo.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Bueno, procuro centrarme en donde estoy ahora, si me paso el día pensando en volver, al final lo haría, de cualquier forma.  Aun así, no estaría mal trabajar para la sede española de una empresa alemana, o algún tipo de teletrabajo...
Por último, ¿qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española?
Que se decidan a mirarnos, que respeten a las personas que viven en España. Siempre hablan de que trabajan por el bien de España, por hacer crecer la marca España. Señores políticos: España, la marca España, no existe al margen de las personas que viven aquí.
 
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viernes, 28 de septiembre de 2012

Patricia Ibarra: "España está perdiendo lo mejor que tiene: su gente"

Nombre: Patricia Ibarra Carrión
Edad: 28 años
Profesión: Arquitecta
Nivel de estudios: Licenciada en Arquitectura
Lugar de nacimiento: Elche (Alicante)
País de residencia: Suiza (Lucerna)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea nace tras 6 meses de búsqueda de trabajo y de indicios de alguna oportunidad para optar a algún puesto, ya no directamente relacionado con mi profesión, sino que me aportara algo enriquecedor acorde a mis estudios realizados y mis años de esfuerzo.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, no tenia ningún trabajo en el momento de tomar la decisión;  es por ello que decidí abrir horizontes con la simple curiosidad de saber qué estaba pasando en otros países, y con la esperanza de que en algún lugar las cosas tenían que estar funcionando mejor.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Por supuesto, en España las oportunidades para una persona con mi perfil son prácticamente nulas. Las condiciones económicas eran bastante patéticas, aunque en esto momento mi prioridad más que encontrar una estupenda remuneración económica era encontrar un puesto en el que poder crecer y sentirme realizada, con un buen ambiente laboral y buenos proyectos. En España tienes demasiada titulación para trabajar como dependienta pero no tienes la suficiente experiencia para optar a un puesto digno relacionado con tu profesión. Al final, te encuentras atrapado en una laguna de la que no sabes salir.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Está siendo una experiencia dura, por encontrarme lejos de mi familia aunque muy positiva laboralmente. Siento que he tenido muchísima suerte con mi estudio, donde me siento muy valorada y donde aparte de encontrar buenos compañeros y un ambiente de trabajo envidiable, he encontrado unos buenos amigos.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí, por supuesto. Mis condiciones laborales y la remuneración de un puesto como el mío, salvando los distintos niveles de vida del país, es superior al que podría tener en España. Pienso que aquí se cuida más al trabajador, se respetan mucho más las condiciones sociales y los derechos.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Cada día, pero en realidad no echo de menos a España en sí, echo de menos a mi familia, a mi novio y a mis amigos. Si pudiera optar a un puesto parecido en España aunque la remuneración fuera menor me volvería, pero eso es prácticamente imposible.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Toda la culpa. De hecho,  toda esta situación económica, política y social también me empujó a intentar salir y desintoxicarme de tanta negatividad, donde no solo la clase política e instituciones han hecho las cosas mal desde hace muchos años sino que nuestra mentalidad es la culpable de que todo haya funcionado así. En España reina la ley del mínimo esfuerzo, y castigamos a aquel que tiene éxito gracias a su trabajo duro y sacrificio. Lo que importa es poder obtener todo lo que se pueda y pedir, pedir, pedir y criticar…pero que las cosas me caigan del cielo. España necesita a gente que trabaje muy duro para poder salir de esta situación.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, profesionalmente y a nivel personal.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, me considero emigrante y más que emigrante en ocasiones me he sentido inmigrante.  El trato hacia las personas extranjeras en este país, en esta zona es algo diferente al resto. Ciertas actitudes de ciertas personas y ciertos idealismos a veces te hacen sentir que estás de más en este lugar, aparte de la dificultad de la lengua, donde se abren brechas aún más grandes.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración ante la situación actual de España, ante el comportamiento y la mentalidad de los españoles y frustración por no poder sentirme realizada y ganarme la vida con un puesto de trabajo acorde a mis aptitudes y a mi profesión en mi país.
¿Es usted una indignada?
Si, me siento muy indignada, creo que cualquier español debería estarlo, vivimos una situación insostenible donde hace falta que alguien con una visión objetiva tome las riendas del país.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, para nada, o quizás sólo por el placer de conocer otro país, nuevas culturas, nueva arquitectura, viajar y aprender idiomas y no por la necesidad de encontrar un trabajo.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Me gustaría volver a España a poder formar una familia con mi pareja dentro de algunos años, con toda la experiencia, bagaje y aprendizaje de todo este tiempo, con una mentalidad abierta, sana y expectante, con ganas de luchar por que las cosas cambien y con una oportunidad laboral que tanto nos merecemos las personas que hemos trabajado duro y sacrificado muchos años de nuestras vidas para tener un trabajo digno.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que tomaran ejemplo de muchos países europeos. No todo lo bueno es lo mejor ni lo malo lo peor, pero si pueden adaptarse medidas y estudiar las diferentes situaciones de los países que funcionan bien y el porqué, para poder  aplicar a España estas condiciones sociales, económicas y de gestión. La clase política debe pensar que realizan una función social y prestan un servicio, no es optar a un cargo para poder ROBAR y enriquecerse a costa de la gente que sí que trabaja duro de verdad. Desgraciadamente toda esa gente no va a conformarse con lo que recibe de España, que en mi caso es NADA, por ello cada vez más y más personas salen en busca de una oportunidad. España está perdiendo lo mejor que tiene, su gente.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Enrique Isla: "Los políticos deberían gestionar el país igual de bien que sus propiedades"

 Nombre: Enrique Isla
Edad: 29
Profesión: Ingeniero
Nivel de estudios: Estudiante de postgrado en la actualidad
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Alemania (Berlín)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tuve la oportunidad de estudiar en Múnich (dentro del programa ERASMUS), y la verdad es que fue una experiencia increíble. Fue hace ya casi 5 años, y recuerdo que desde el primer momento quería quedarme en Alemania. Intenté encontrar trabajo, pero como encontré una oportunidad muy buena en Madrid (finales del 2007 comienzo del 2008) decidí volver a España. Pero siendo sincero, desde que comencé a trabajar en España,  una parte de mí quería el cambio.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí,  y me ha faltado añadir antes que tanto las condiciones como los compañeros eran ideales.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En mis cuatro años y medio no busqué trabajo. Recién titulado tuve bastantes ofertas, las condiciones económicas eran buenas en 2 de los 3 trabajos que encontré.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
De momento, estoy muy bien. Todavía no conozco mucha gente, pero el tiempo está acompañando (miedo me da pensar cuánto va a durar…)
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales indudablemente son mejores en Alemania para los ingenieros. Respecto al punto de vista social, siempre depende de los amigos, y como me dijo un ser querido, gente simpática hay en todos los lados. Aunque bien es cierto que aunque uno haga amigos, no son los del “barrio” o “los de toda la vida”.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
De momento no echo de menos España. Me gustaría quedarme un par de años, pero prefiero no pensarlo. Por desgracia, gran parte de esa decisión puede depender de la situación del país, cosa que está fuera del alcance de casi todos nosotros, por mucho que me pese.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
En mi caso, no mucha, pero puede que un tercio si la tenga. Tenemos recursos para estar mejor de lo que estamos, eso es indudable.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Por supuesto. Dentro del mundo de la ingeniería, el poder trabajar en Alemania y con alemanes puede ser una gran experiencia profesional, y no solo está el trabajo, también los idiomas. Y el poder vivir en una ciudad tan multicultural y cosmopolita como Berlín tiene también muchas ventajas desde el punto de vista personal.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Mmmm de momento no me he sentido inmigrante, al menos en la oficina. Quizá ayuda mucho el conocer un poco el idioma, pero nunca me ha dado esa sensación, tampoco cuando estuve estudiando en Múnich.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Impotencia, rabia, sí, muchos adjetivos que ilustran perfectamente lo que piensa la inmensa mayoría de españoles de la situación actual.
¿Es usted un indignado?
Desde hace bastantes años, por desgracia.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, con respecto al hecho de estar trabajando fuera, era mi deseo dese hace tiempo. Por desgracia, también pensaba que algo parecido podía pasarle a nuestro país.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Pasaría por una respuesta social masiva y comprometida a la brutal agresión de derechos y libertades que estamos viviendo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Me gustaría que por una vez gestionaran el país igual de bien (ya no pido mejor) que gestionan sus propiedades. Con que hicieran eso, tendríamos mucho ganado.

miércoles, 18 de julio de 2012

Raquel Pérez: "Reconocerte como emigrante es muy duro, prefiero pensar que soy un expatriado"

Nombre: Raquel Pérez
Edad: 28 años
Profesión: Técnico de comercio exterior y promotor de inversiones
Nivel de estudios: Licenciatura en Comunicación Audiovisual, Máster en Gestión e Investigación de la Comunicación Empresarial y Máster en Comercio Exterior
Lugar de nacimiento: Sevilla
País de residencia: Rusia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea de lanzarse al extranjero siempre revoloteaba por mi cabeza como una experiencia a vivir. Me apasiona viajar y conocer en profundidad otras culturas, así que pasar cierto tiempo fuera de España entraba en mis planes, aunque de forma un tanto utópica. Tras residir unos años en Madrid y volver a Sevilla sin éxito en encontrar un trabajo decente, la idea de emigrar pasó de futuro lejano a realidad inevitable. En ese momento mis amigos comenzaban también a marcharse de España y para esto Extenda fue la gran oportunidad, dándome un billete al extranjero y una salida profesional.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Trabajaba y no trabajaba, es decir, la idea de salir de España de forma definitiva llegó tras pasar 6 meses buscando un trabajo “de lo mío” aunque fuese mal pagado y pasar a un trabajo peor que el desempleo, pues durante más de un mes la empresa en la que trabajaba me mantuvo sin contrato, trabajando más de 8 horas al día y con un sueldo que no llegaba ni al mínimo interprofesional. Cuando vi que esta situación iba a ser la habitual decidí dejarlo todo y ahorrar para costearme una estancia en algún país y buscar trabajo. Por suerte, en ese momento de desconcierto apareció una convocatoria extraordinaria de becas de internacionalización y fui a por todas.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Madrid pasé 6 meses intentando dedicarme a la comunicación y el marketing...cada oferta era una beca y cada cual peor pagada y la respuesta de siempre: “en realidad tienes demasiada experiencia o capacitación para este puesto, es que es una beca”. Durante 3 meses y por terminar el Máster en Comunicación, pasé mis prácticas con una plataforma web que subsistía gracias al trabajo gratuito de los becarios, incluso con tareas de coordinación de equipos y dirección de marketing. Pero era una empresa entre muchas, utilizan las becas y prácticas para pagar lo menos posible o directamente nada. Si eras afortunado podías llegar a 650 euros brutos, lo normal eran 350 euros, que en Madrid no sirven ni para pagar el alquiler y comer. Ahora ignoro si la situación es aún peor.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Vivir en Rusia, pese a lo que pueda parecer en la distancia y el desconocimiento general de este país es simplemente recomendable. No hay que tener miedo a los precios moscovitas, porque se puede llevar una vida con menor precio que Madrid y mantener el ocio y la cultura. El alquiler es un poco más caro, pero se compensa si vives fuera del centro con un sistema de transportes eficaz y barato. Y si la preocupación es el clima, aquí están preparados para soportar el invierno.
Trabajar en Rusia tiene algunos inconvenientes, como tratar con la burocracia a niveles kafkianos de esta administración para temas como el visado. Pero es llevadero.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
En estos momentos es una de las cuestiones que planteo a mis amigos locales. Comparo las medidas que se toman en España y la realidad rusa. Por un lado Rusia protege mucho al trabajador y ya sabemos que esto es una carencia fundamental en España. Por otro, temas como la educación pública y la sanidad tienen menor desarrollo social, aunque he destacar su forma de incentivar y promocionar los estudios superiores y las becas para la universidad. Cada día, por desgracia, en mis comparaciones, Rusia comienza a superponerse a España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Eso es indudable. Echar de menos España es inevitable, las tostadas con jamón y el salmorejo de mi madre...pero echar de menos España es algo innato en mí. Cada vez que viajo me llevo una parte de España y la voy repartiendo por dónde voy, cuánto más cuando dejó de verla por periodos largos. La familia y buena parte de los amigos están allí y las noticias no ayudan a alegrarte, está la preocupación por ellos, la impotencia de no poder hacer nada desde aquí... Volver es un sueño que se difunde entre utopía y realidad cada vez más. Quiero vivir en mi ciudad, pero sé que antes tendré que recorrer aún más kilómetros.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
La culpa es de todos, no nos engañemos. Si hemos permitido que hasta la gestión de España lleguen personas poco o nada competentes es porque en el resto de ámbitos también lo hemos permitido. Sin embargo, la brecha que se agranda por momentos entre política y sociedad/realidad española es preocupante y abrumadora. No sé desde cuándo la política decidió preocuparse sólo de ella y dejó de lado sus objetivos fundamentales, pero nos está haciendo mucho daño por dirigir según intereses propios y no generales.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Actualmente me siento satisfecha profesionalmente, puedo trabajar y vivir en otro país con el añadido de colaborar con empresas andaluzas para que tengan éxito en estas tierras más inhóspitas. Es experiencia laboral y personal, un reto idiomático y cultural que llevo con gran entusiasmo.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Prefiero el término expatriado, emigrante me trae a la memoria las coplas que hablan de los emigrantes españoles en los 50 y un sabor amargo, como si me hubiesen desterrado de mi tierra. Es algo muy subjetivo, pero en ocasiones pienso que la vuelta a España es improbable y reconocerte como emigrante en esos momentos es muy duro. Me gusta pensar que soy un expatriado, un ruso de prestado.

¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
¿Es usted una indignada?

La impotencia y la indignación van de la mano y en caso de hablar y no escribir terminaría con la garganta rota. La situación en España duele y en la distancia mucho más, cuanto no podemos alzar la voz. En varias ocasiones, sobre todo ante las últimas medidas, me ha invadido el pesimismo y la frustración. Es inevitable, no sólo es personal, mi labor profesional aquí pasa por vender España, tarea ardua si le añadimos la inestabilidad económica y las noticias que presentan el futuro de España como incierto en el mejor de los casos.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Hace unos años pensaba en emigrar como una opción personal, la frustración ha llegado al reconocer que se ha convertido en la única posibilidad de tener un trabajo digno. Hoy día sigo sin asimilar que la mayor parte de mis amigos esté fuera de España porque no encuentra su futuro en nuestro país. Pero el momento más duro quizás en cuando hablo con la familia y ellos son los que insisten en que no vuelva a España, que allí no tendré la vida que merezco.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño o utopía me gusta pensar que en unos años podré abrir una pequeña empresa en mi ciudad natal y los amigos de siempre nos seguiremos reuniendo en los bares de siempre con nuestras propias familias.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
¡Escuchad y recapacitad! La política deja de tener sentido si es egoísta y vive para su propio interés. Y demostrad un poco de sentido común y humildad, que hacen mucha falta.

viernes, 6 de julio de 2012

Sara Jiménez: "En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa"

Nombre: Sara Jiménez
Edad: 31
Profesión: Arquitecto
Nivel de estudios: Licenciatura + Master
Lugar de nacimiento: Madrid, España
País de residencia: Suiza

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Realmente siempre ha sido un sueño que tenía detrás de la oreja desde pequeña, pues ya entonces intuía que mi futuro profesional no pasaba por España y desde que tengo uso de razón me llamaba la atención interaccionar con otras culturas y en otros idiomas.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, y ¡gracias! Yo soy de las que dan las gracias a la crisis –a todo hay que verle el lado positivo-, porque gracias a ella he podido hacer realidad mi sueño. Me quedé sin trabajo y fue entonces cuando vi la luz, estaba plenamente convencida de que ese era el momento que llevaba esperando tantos años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Lo estuve buscando solamente un par de meses, y lógicamente las condiciones no eran para echar cohetes. Podía haber aceptado trabajos de lo mío, en condiciones más o menos similares a las anteriores, pero fue entonces cuando me di cuenta de que lo que de verdad quería no era eso, y decidí ser fiel a mis principios y lanzarme a lo que siempre había querido.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Estupenda, curiosa y extremadamente enriquecedora. De todas maneras yo ya estaba un poco curtida porque anteriormente he vivido en Estados Unidos, Holanda y Suecia. No hay que ocultar a nadie que los principios suelen ser casi siempre duros, pero con un buen jamón bajo el brazo todo se supera. Yo lo pasé un poco regular los 5-7 primeros meses, en parte porque la vida social en Suiza es muy diferente, pero luego a todo se acostumbra uno; es cuestión de tiempo y de empaparse del lugar de destino.
En cuanto a la experiencia laboral, no hay color, como es de suponer, pero esto lo explico ahora en la siguiente pregunta.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Mucho mejores, sin duda. En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa. Es como si nos hubiésemos quedado atascados en el tiempo. No hablo sólo de cuestiones económicas, sino de cómo se entiende el trabajo, las relaciones laborales, la autonomía, el esfuerzo, la proyección y el desarrollo profesional.
En Suiza es todo mucho más caro, pero también los salarios son más elevados en proporción, por lo que al final de mes, las cuentas salen mejor y no hay que andar haciendo malabares.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí que lo echo de menos, pero estoy lo suficientemente cerca como para ir un fin de semana de vez en cuando y hacer acopio de calor humano y provisiones. Yo echo de menos lo que llaman “las 3-efes” en inglés: Family, Friends and Food.
Veremos a ver por dónde discurre el sendero, por el momento no me planteo volver a corto plazo, pero nunca se sabe. Tampoco me veo aquí para toda la vida, son etapas y como tales hay que vivirlas.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Creo que lo que está sucediendo en España no es tan sólo culpa de los políticos, como muchas personas quieren hacer ver. Culpar a la clase política por sí misma -de cualquier inclinación o procedencia, me da igual, que me da lo mismo- denota un altísimo grado de miopía.
La raíz del problema de España no es ni su clase política ni su clase empresarial. Lo que alimenta y aviva nuestra situación son nuestros valores. Estamos donde estamos porque somos los que somos. Estamos así porque nuestros héroes siempre han sido tipos pillos con un gran ingenio para hacer cositas con la picaresca por bandera. Estamos así porque el español que puede defrauda a hacienda, no paga el IVA, roba o paga en negro.
Solo el día en el que comprendamos cual es la raíz de nuestros males podremos sentar las bases del cambio. Será duro, pues un sistema de valores no se cambia tan fácilmente como uno se cambia de camisa, pero nada es imposible si realmente uno se esfuerza por lograrlo.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva, me parece una experiencia por la que todas las personas tendrían que pasar al menos una vez en su vida. Seguramente en ese caso la historia se escribiría de otra manera.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Claro, soy una emigrante encantada, pues llevo buscando esta situación durante la mayor parte de mi vida. Veo que soy una privilegiada por tener la oportunidad de conocer gente de otras culturas, viajar (que me encanta), tener vivencias muy enriquecedoras y variadas, ver las cosas desde otros puntos de vista, y en definitiva, buscar mi propio camino, que creo que es para lo que todos estamos aquí.
En general, y salvo las 3-efes y los 5-7 primeros meses, la valoración es muy positiva.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, veo gente en situación muy límite y eso me preocupa. Sobre todo porque las medidas que se están tomando para atajar los desajustes no van dirigidas al ciudadano de a pie, sino a nivel macroeconómico. Creo que hay mucha gente que no puede esperar a que el efecto de la “bola” macroeconómica llegue a los entresijos de la economía familiar.
¿Es usted una indignada?
Sí, pero no a raíz de ese movimiento del que tanto se ha hablado, sino desde cuando tengo uso de razón. No sé si por mi especial sensibilidad o porque quizá me fijo en cosas a las que otras personas no prestan atención, pero yo ya percibía que en España había muchas formas de hacer con las que no estaba de acuerdo y en cierto modo sufría al verlas o vivirlas, así que tenía muy claro que había que salir.
Esto no tiene nada que ver con la crisis, sino con el quehacer diario. La crisis está siendo el detonante de mucha indignación, pero hay que ver también lo que hay detrás de todo eso.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, claro, la visualizaba muchas veces, aunque no veía la forma en la que pudiese hacerse realidad. Por eso en mi caso la crisis me ha ayudado y me ha abierto las puertas, pues de no haberme quedado sin trabajo creo que seguiría en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
El sueño se corta en el momento en el que hay que definir el cómo, porque no lo visualizo por el momento. Volveré si tengo que hacerlo, pero no es algo que me impida dormir.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señoras y señores: no toquen lo que no es suyo, aprendan un mínimo de 3 idiomas para poder manejarse en el puesto que ocupan, establezcan relaciones duraderas con otros países, háganse respetar, defiendan (realmente) los intereses del pueblo al que representan, establezcan políticas inteligentes de inmigración y lean.

miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.

lunes, 14 de mayo de 2012

Elia Ruiz: "Pido a los políticos que no dejen escapar a más gente formada"

Nombre: Elia Ruiz Sandoval
Edad: 27
Profesión: Ingeniera Industrial
Nivel de estudios: Máster universitario
Lugar de nacimiento: Granada
País de residencia: Alemania

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Ya había estado viviendo en Alemania de Erasmus y había decidido que no quería quedarme, que quería vivir en España. Pero cuando me tocó buscar trabajo decidí que no quería esperar a que se me terminara el paro “viéndolas venir” y que después de un año no hubiera hecho nada con mi vida.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba trabajando en la universidad en Madrid y en junio me dijeron que ya no me renovaban, a más tardar entre septiembre y final de año, así que empecé a echar primero en España.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Al principio echaba en Madrid y Andalucía, y no me llamó nadie. Luego pasé al resto de España, y como sabía alemán a todo lo que pusiera Ingeniero Industrial o alemán, y me llamaron mucho, pero nadie me hablaba de un contrato. Las últimas entrevistas que hice me ofrecían un horario de 8:00 a 21:00 y menos dinero del que estaba ganando. Así que en octubre mi novio me dijo que por qué no echaba fuera, y en un mes y medio estaba viniendo a Múnich a hacer dos entrevistas.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Increíblemente buena. Al principio tenía miedo de no adaptarme o no ser capaz de ponerme a su ritmo suficientemente rápido, pero qué va. Se han portado muy bien conmigo en la empresa, han estado muy pendientes de mí. La ciudad está muy bien, al principio estaba bastante sola, pero ahora se ha venido otra amiga mía a trabajar y se va notando que te haces a vivir aquí. Como ya había vivido en Aquisgrán antes el tema de la comida y las costumbres me han chocado menos.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí, por un lado las condiciones laborales son mucho mejores en cuanto a horario y a valoración en la empresa, y por otro lado el sueldo es casi el doble que en España. En cuanto a la sociedad, como mujer ingeniera noto que aquí son mucho más machistas, pero todavía no tengo quejas en cuanto a mis compañeros.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Mucho, ahora he estado de visita y se echa de menos, pero no quiero volver. Ahora mismo aquí tengo un futuro para mí y para mi marido, que es Arquitecto Técnico, y en España para él no hay nada ni lo va a haber en los próximos de 5 a 10 años. Si me saliera una oportunidad de trabajo segura seguramente sí volvería, pero no creo que esté la situación para eso.

Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, a mí me han pagado el colegio, el instituto, la carrera y un Máster, todo en la educación pública. Y ahora han permitido que los trabajos que me ofrezcan sean de 13 horas al día, que los contratos temporales hayan podido alargarse indefinidamente y que me puedan echar mañana si quieren. Ellos han perdido mucho dinero conmigo, la verdad que no lo entiendo, económicamente no tiene sentido.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, creo que es lo que debía hacer ahora en mi situación personal. Creo que me ayudará mucho en el futuro, tanto si me vuelvo como si al final me quedo, y creo que el poder trabajar de lo mío y que se me valore no tiene precio.

¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Claro que soy emigrante, cada vez que llamo a un piso me lo recuerdan. Pero creo que está bien, cada uno debe saber lo que es en cada momento. Esto nos va a ayudar a entender a la gente que ha estado con nosotros en ciudades como Madrid y que hemos ignorado.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Un poco sí. Tengo la sensación de que las empresas empezaron contando el cuento de Pedro y el lobo, y ahora que a casi ninguna le va bien es demasiado tarde. Y lo del gobierno no tiene nombre, ni el de antes ni el de ahora.
¿Es usted una indignada?
Sí y a mucha honra. Lo fui cuando tenía trabajo, lo he sido en el paro y lo sigo siendo desde la distancia.

¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, yo decidí volverme a España para no volver a salir. Quería irme a vivir a Andalucía.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Ahora mismo ninguno. Tenía demasiados planes como para hacer otros nuevos.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que espabilen, que las cosas se puede hacer bien y sacar dinero con ello. Que no dejen escapar a más gente formada, porque esto en muchos casos va a ser irreversible. Y que empujen a las empresas a dejar de ser mediocres.

martes, 8 de mayo de 2012

Almudena Ortega: "Hasta hace poco he sido inmigrante indocumentada"

Nombre: Almudena Ortega Sierra
Edad: 32 años
Profesión: Periodista-consultora              de comunicación y comercio
Nivel de estudios: Licenciada en Comunicación Audiovisual + Máster de ICEX
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Brasil, Sao Paulo

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Siempre la tuve, ya me había ido a Bristol, UK, por algunos años. Esta vez fue con las Becas Icex.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, en el Ayuntamiento de Madrid. Anteriormente había tenido trabajos en TV, cine y miles de cosas más.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No costaba mucho encontrar “cualquier cosa” dentro del área, pero era difícil encontrar algo que ofreciera buenas condiciones: el sector audiovisual es muy informal.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera? Intensa, porque vivo en un país que no es fácil. Pero las perspectivas macroeconómicas son favorables y eso ayuda para que surjan muchas oportunidades laborales. Es estimulante, porque todo parece estar pasando al mismo tiempo y hay muchos movimientos y oportunidades que surgen para quien sabe-puede aprovecharlos.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las dos son infinitamente peor para la inmensa mayoría de la población… pero según a donde mires. La élite brasileña gana más y vive con más lujos que la mayoría de los españoles, pero considerando que son como un 8-5% de la población, no es representativo. El resto, la emergente clase media, llega con muchas deudas a fin de mes y no tiene fácil acceso a la salud, la educación o los transportes. Cuesta acostumbrarse a eso. De las clases más desfavorecidas ni hablemos.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo mucho de menos a mi gente, y también las condiciones favorables que había cuando me marché: hasta la salud privada es más barata y mejor en España, el metro tres o cuatro veces más barato, el ayuntamiento cuida de las calles y la infraestructura urbana… y existe una cohesión social relativamente fuerte, no se ven las diferencias sociales escandalosas que se ven en América Latina.
Todas esas cosas que echo de menos son las que se están perdiendo en España.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Las instituciones españolas son directamente culpables de mi marcha… en el buen sentido, porque fue el Instituto de Comercio Exterior quien me dio la oportunidad para venirme. Aparte de eso, la vieja mentalidad conservadora española, que permea todas las capas de la sociedad y la asquerosa corrupción, tienen buena culpa de que el país esté como esté y yo ni piense en volver.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, creo que tengo mucha suerte de estar aquí. Pero me gustaría tener más libertad de elección, o sea, una Europa en mejores condiciones para poder volver.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Soy emigrante. Vivo aquí, mis planes son a medio-largo plazo y formé una familia en este país. No me considero una de esos emigrantes que llegaron hace 50 años en un barco para no volver, pero es que esa ya no es tanto la tendencia. Hoy en día mucha gente cambia de país casi como cambia de trabajo, casi nada es irreversible. Además hasta hace un par de meses he sido inmigrante indocumentada, pues Brasil paga a España con su misma moneda e incluso están devolviendo españoles que intentan entrar en el país, así que los españoles nos vemos enfrentados a la burocracia del mismo modo que los inmigrantes en España. Nos lo merecemos.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Con bastante frustración. Porque las injusticias que veo en Brasil son la tendencia que lleva España. Creo que vamos a acabar igual: la iniciativa privada, omnipresente y corrupta, (y ni hablemos de la pública) no cuida de una población que sobrevive organizada en castas y sueña con comprar, comprar y comprar. Por otro lado, como dije, me siento muy estimulada por las oportunidades que están surgiendo, porque veo que muchos  Brasileños están despertando y creando demandas antes impensables. Estas son cívicas, políticas, artísticas, estéticas…
¿Es usted una indignada?
De los pies a la cabeza.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, porque siempre quise vivir en Latinoamérica; no, porque nunca pensé que España estaría como para no volver. Los hijos de la socialdemocracia y el estado de bienestar europeo lo hemos dado todo por sentado y nos hemos despertado con el batacazo.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Mi sueño recurrente es Islandia.  A España, de vacaciones a comer y a ver la Alhambra.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Hace tiempo no me incomodaba tanto veros robar. Pensaba que iba con el pack, un mal menor mientras hicierais más o menos vuestro trabajo.  Ahora veo que nos habéis robado el futuro a base de cenitas de empresa, viajes con dietas y puntos Iberia y que nos despreciáis tanto como nosotros a vosotros. Somos las dos Españas, siempre lo fuimos. Deberíais ser la vanguardia, el futuro y la innovación, y por el contrario sois el puro, la copa, el crucifijo en el pecho. Me dais vergüenza. Pero sigo creyendo en la política.

viernes, 27 de abril de 2012

Tamara Guirao: "Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia"


Nombre: Tamara Guirao Espiñeira
Edad: 33 años
Profesión: Relaciones Internacionales
Nivel de estudios:  Máster / Dos primeros años de doctorado
Lugar de nacimiento: A Coruña, Galicia, España
País de residencia: Bretaña, Francia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando terminaba la enésima beca, dos personas que no se conocen entre ellas me enviaron la misma oferta de trabajo. Me costó decidirme,  envié la candidatura el último día a última hora y confirmé la entrevista también con poca antelación. Mi madre me dijo “Tú estudiaste para esto. Si te tienes que ir, te vas. Aquí no tienes nada”.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
En el momento de tomar el avión llevaba dos meses en paro.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Relaciones Internacionales siempre somos muchos para pocas plazas y lo internacional deja de ser una prioridad en tiempos de crisis, lo que reduce la oferta. Las condiciones económicas no eran comparables a lo que me ofrecían en Francia (o en Bruselas, que era la otra opción), ni en términos de salario, ni de contrato, ni de responsabilidades.  Sin embargo, lo importante de mi decisión no era lo mucho que ganase o el ser fija, sino que me ofreciesen un proyecto que me motivase. Y para eso había que salir fuera.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Mi experiencia es atípica. Trabajo con gente de nacionalidades, edades y culturas muy diferentes, así que no puedo decir que esté sometida a la cultura laboral francesa. Respecto del día a día, he de decir que haber pasado aquí mi año Erasmus me ha dado ciertas ventajas, tanto lingüísticas como culturales a la hora de adaptarme.  Los franceses tienen una concepción de la intimidad muy diferente de la nuestra, el espacio personal es mayor. Nadie alza la voz y todos se tratan de usted. Si lo tienes en cuenta, el trato cotidiano se hace más sencillo.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?S
í. Aquí existe una legislación laboral que protege mucho al trabajador. Los Prudhomes (el tribunal de hombres prudentes) son un recurso  extremadamente efectivo en caso de conflicto, por ejemplo.  Las 35 horas te aseguran una calidad de vida.  El contrato indefinido es más sencillo de obtener y el nivel superior de estudios no es un defecto sino un valor. De todos modos, hablo de mi experiencia, y desde la misma puedo decir que si la crisis continúa, las cosas se harán más difíciles en este país.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia y a mis amigos. Me faltan el mar y la comida, y hasta las horas extra de luz.  Llegué aquí con la idea de pasar dos años, ganar experiencia y volver a casa. Tras tres años,  asumo que el momento de regresar todavía no ha llegado, ni sé si llegará. Mi profesión no tiene apenas reconocimiento en España y la mentalidad tendría que cambiar mucho para que se deje de vernos como “esa chica que habla inglés y puede vender aspiradoras en Arabia Saudita”.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No sé si hablar de culpa o de pérdida. El Estado Español, la Universidad e incluso Galicia han invertido en mi formación durante más de 10 años. Cuando un futbolista sale de la cantera a un equipo grande, el grande le paga al primero los derechos de formación.  Si las becas son una inversión ¿por qué es otro país el que se lleva los beneficios? 
¿Considera positiva su experiencia actual?S
í. Cuando jugaba al baloncesto, chupé mucho banquillo. Cuando salí de la Universidad, con mis postgrados y mis idiomas, tenía la misma sensación. Todavía no he llegado a la ACB, pero juego de titular y me dan minutos.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No me considero. Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia, y es algo que tenemos, por desgracia, asumido. Hace ya varios años, mis tías me regalaron una maleta-armario por Reyes, conscientes de que un día me haría falta.  Lo asumimos, como asumimos los ojos claros o el acento gallego. Viene con los genes.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No tengo por costumbre pelearme contra molinos de viento.  Quedarme en la frustración de lo que no ha podido ser en mi país sería reconocer un fracaso que no es el mío. Marcharse no es sencillo,  pero yo contaba con la ventaja de conocer la lengua, la cultura, y  tener una buena oferta de trabajo. Mirar atrás no tiene sentido.
¿Es usted una indignada?
Esa palabra siempre me recuerda a mi abuelo, que se ponía rojo y juraba en arameo cuando se enfrentaba a una injusticia. “Estou indignado” decía, y era el grado sumo de ira e impotencia de alguien que siempre estaba sonriendo.  Y sí, la situación actual, me trae con frecuencia  ese exabrupto a la memoria, y a la lengua. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Como dije antes, no. Mi idea era ganar algo de experiencia, ahorrar dinero y volver.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
La casa de mis abuelos en la aldea. Ahora que ya no están no sé qué va a suceder con el lugar donde aprendí a caminar, a andar en triciclo y luego en bicicleta, a jugar a las cartas, a distinguir un castaño de un eucalipto. La casa donde dormíamos siete en una habitación los días de fiesta y nos traían el desayuno a la cama. Mi casa. Sueño con ella varias veces a la semana.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que cesen la demagogia con los emigrantes. Ni somos “Españoles por el Mundo” con criada y limusina, ni los miserables de Víctor Hugo. Un folleto de un candidato a la presidencia decía “vamos a mejorar sus condiciones de vida en el extranjero”. Pues como lo hagan igual que en España, lo llevamos claro. Lo que quiero es que mejoren las condiciones de vida en mi país, y no sólo para volver, sino también para mis familiares y amigos, para mis vecinos y para esa señora que siempre va enfurruñada y nunca me saluda. Y que devuelvan el voto en las locales a los emigrantes. Nos hemos ido a trabajar fuera, pero no hemos renunciado a nuestra ciudadanía, ni para nosotros ni para nuestros hijos.

viernes, 20 de abril de 2012

Alberto Vazquez: "Aquí cada uno tiene su ración de culpa"

 
Nombre: Alberto Vazquez
Edad: 36
Profesión: Técnico de Fotogrametría – Piloto Comercial
Nivel de estudios: Artes Gráficas Formación Profesional
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Nueva York, Estados Unidos

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
A mi mujer la llaman desde Nueva York para ofrecerle un puesto de trabajo. Pensamos que aceptar la oferta podría significar un buen empuje a su carrera profesional y en mi caso particular, una buena oportunidad para vivir en otro país puesto que ella es argentino-estadounidense.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Tenía contrato indefinido con un salario no excelente pero supongo que razonable. Incluso hasta no mucho antes de marcharnos a Estados Unidos estuve compaginando dos trabajos por varios años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Lo cierto es que el trabajo vino a mí más que yo a él. Realmente nunca busqué de lo mío, me lo ofrecieron. El salario no era para tirar cohetes pero considero que me permitía un nivel de vida aceptable.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Creo que es una experiencia muy enriquecedora independiente de los buenos y malos días que uno experimenta como emigrante. Me ha ayudado en lo profesional, sin duda, pero me quedo con el aspecto personal de la experiencia.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Tratar de describir o comparar el sistema laboral/social de Estados Unidos con el de otros países es meterse en camisa de once varas. Cada estado es una historia diferente. Una vez escuché decir a alguien que en este país, “uno es un poquito más dueño de su destino que en otros” y a renglón seguido “este país no tiene piedad con la gente que fracasa”. Por lo que llevo vivido y experimentado, aquí cada uno se negocia sus condiciones laborales y sociales con la empresa que te ofrezca trabajo. Si eres muy bueno en lo tuyo, podrás exigir en consonancia. Vamos, que el Wild West está muy presente todavía. Particularmente, creo que no me ha ido mal. Fruto de la “negociación” de esas condiciones laborales/sociales pude estudiar para obtener, mientras trabajaba, la licencia de piloto comercial, algo que me hubiera sido imposible dada mi situación laboral y económica en España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia, no ver crecer a mis sobrinos y a los amigos, el buen tiempo y la cañeja de antes de comer. A España no la echo de menos, tampoco es que ella me llame mucho a mí, ni si quiera un maldito e-mail me manda.  Siento sonar a pájaro de mal agüero, pero en mi humilde opinión, la situación económica no va a mejorar por bastante tiempo. A la precarización del empleo que los sociatas comenzaron o no supieron corregir durante sus “2” legislaturas, hay que añadir que los peperos, no sólo van a seguir haciendo más de lo mismo sino que van a apretar aún más las tuercas al personal. Ahora bien, ¿Nos/Me gustaría volver? Sí. Lógicamente no lo haríamos de cualquier manera y aún menos en este momento.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Yo no les culpo por haberme ido. A mí me iba bien cuando me fui en 2006. No obstante, sin creerme ni más tonto ni más listo que nadie, ya estaba uno con la mosca en la oreja. La desproporción que había entre salarios y el coste de vida -o sea, la vivienda principalmente- daba pie a pensar que aquello no podía continuar por mucho más tiempo. También dio la puñetera casualidad que me había leído por aquel entonces  “Breve historia de la euforia financiera” de John Kenneth Galbraith, un libro escrito hace años pero que describía situaciones similares a la que estaba aconteciendo en España. Por cierto, ninguna de ellas con un final feliz.
De lo que culpo a los políticos es que entre ellos y sus amigotes han rapiñado todo lo que han podido y ahora no hay nada a lo que volver. Bloques de hormigón vacíos en la costa, AVE´s vacíos, aeropuertos vacíos y arruinados…etc. En cualquier caso, esto de echarles la culpa a los políticos se está convirtiendo en estereotipo o en una moda. ¿Y nosotros qué? Me ponía enfermo cada vez que escuchaba a alguien presumir groseramente que el valor de su piso se había duplicado o triplicado durante la burbuja que “todos” inflábamos. Aquí cada uno tiene su ración de culpa.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mucho.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Me considero emigrante. En una ciudad como Nueva York, ser emigrante no tiene mucho valor ni importancia, uno pasa totalmente desapercibido, lo que podría considerarse incluso algo positivo. Aquí el racismo es existente y se palpa en el ambiente, y quien lo niegue es que está ciego. Pero a diferencia de España, aquí no oigo comentarios despectivos hacia la gente de otros países de un modo tan descarado a como ocurre allá. Sudaca, Pocahontas y otras lindeces por el estilo normalmente no se oyen, aunque se piensen.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Ni me frustra ni me produce impotencia. Esto es lo que hay ahora, me guste o no, me frustre o no. Lo único que puede cambiar esta situación, y no digo mejorar si no cambiar, insisto, es que haya una buena revolución, a ser posible no violenta. Poco probable tanto una cosa como otra. Uno ojea un libro de historia cinco minutos y se da cuenta de que ese ha sido el modo de cambiar situaciones difíciles a lo largo de la historia de cualquier pueblo. Pero todos tranquis, que “Spain is different”; la verdadera frustración está en si el corte de pelo de Ronaldo luce bien y si Messi tiene fiebre o la mete. O sea, que de revolución más bien poco, no vaya a ser que se nos asusten los mandamás del mundo mundial.
¿Es usted un indignado?
Yo lo que soy es un simple ser humano, un mera mota en este planeta tratando de tirar pa’lante, que no es poco.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
¡Qué va!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No se si es sueño o pura ilusión… simplemente me ilusiono con la posibilidad de poder compaginar el trabajo de mi mujer y el mío de modo que nos permita vivir en España como nosotros creemos que queremos vivir.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Me gustaría que de vez en cuando salierais de vuestras cuevas a la calle, a mezclaros con la gente común, que utilizarais el metro o el autobús en lugar de vuestro cochazo oficial. Probad, porque a lo mejor os lleváis una sorpresa y averiguaréis que somos de carne y hueso como vosotros.

martes, 17 de abril de 2012

Nuria García: "Ya no puedo con los trastornos de identidad que me produce tanto cambio"

Nombre: Nuria García Reche
Edad: 24
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Máster
Lugar de nacimiento: Alicante
País de residencia: Alemania, Malta, España y ahora Alemania otra vez

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea surge cuando ves que después de estudiar como cabrones durante 5 años, dejarte la piel en el camino y luchar por tu vocación -no nos engañemos, hoy día nadie se hace periodista para ganar dinero, sino por pura y llana vocación, muchas veces idealizada, por supuesto- no logras encontrar trabajo.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No. Cuando me fui a Malta acababa de terminar el máster de profesor de secundaria de Inglés. Me fui a trabajar a una ONG que tenía un convenio con un periódico nacional de allí. Una experiencia muy positiva, la verdad. Ahora no trabajo, colaboro con una ONG dedicada al periodismo social, pero de freelance y se me cae la cara de vergüenza de estar con 24 años en casa de mis padres pidiéndoles dinero. Por ese motivo, ahora me vuelvo a ir a Alemania.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
¿¿Buenas?? De periodista a veces no te quieren ni gratis. En Alemania me ofrecían prácticas pagadas y se disculpaban por el escaso sueldo que me ofrecían...
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Yo valoro mucho las experiencias en el extranjero, me encantan, me lo paso genial, aprendo mucho, aprovecho las oportunidades al máximo y trato de ser positiva, pero es que ya no puedo con los trastornos de identidades que tengo. Cuando estoy en el extranjero me sale la española que llevo dentro y cuando estoy en España me muero de la depresión por no poder encontrar trabajo y estoy deseando salir corriendo para el extranjero.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí, indudablemente, que pena ¿no? Que España se gaste tanto dinero en nuestra educación y que luego no pueda retener tantísimo talento en nuestro país. Que luego sean otros países extranjeros como Alemania quienes se estén beneficiando a un coste nimio de la fuga de cerebros de la que adolece España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Me gustaría volver algún día, sí. Sin embargo, todo depende de las oportunidades laborales que se me presenten, y... francamente, no creo que la cosa cambie de la noche a la mañana; sobre todo después de que nos hayan abaratado el despido y desprovisto de nuestros derechos básicos como trabajadores.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Muchísima. Yo soy de izquierdas y me fastidia mucho que el programa electoral del PSOE por ejemplo no se diferencie casi en nada del del PP. Se diferencia en las formas, en el discurso, en la retórica. Pero en el fondo son incapaces de alejarse del marco neoliberal (impulsado desde la Unión Europe, claro, que ésa es otra). Así, los principales partidos de la democracia no han sabido reconocer que por mucho invertir en el sector privado y empoderar a los empresarios, no significa que vaya haber más trabajo, porque la riqueza no se expande hacia la sociedad, sino que los beneficios se almacenan a buen recaudo en las arcas de unos pocos. Lo que quieren es ser competitivos en Europa a través de las exportaciones, y para eso los trabajadores tenemos que ser baratos para reducir costes. Una ruina.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, claro, todas las experiencias en el extranjero son geniales, porque son eso, experiencias, enriquecedoras a más no poder, creces como persona y como profesional, haces amigos que se convierten en tu familia y que si vuelven a casa te dejan hundida en la miseria porque son como tu familia y los necesitas. Además, perfeccionas un idioma, te das cuenta de lo que echas de menos, de lo que no, de lo que quieres en tu vida. Pero al final, cuando pasa el tiempo y estás cansad@ de las turbulencias de ryanair, de sus retrasos y de que te intenten cobrar medio kilo de más, al final, quieres volver a tu país.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, soy emigrante. De momento lo llevo bien, y cuanto mayor es el reto mejor, yo no me achico, lo acepto todo y cuanto más lejos mejor. Si la oportunidad lo requiere, yo permaneceré en el extranjero, y ya no hablo de condiciones económicas; yo concibo el periodismo como una herramienta de cambio social, a través de ella creo que se puede cambiar el mundo. Soy utópica, pero si no lo soy ahora, ¿cuándo lo voy a ser?
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Bueno... tengo mis momentos. Lo que más impotencia me da es el sistema político y económico que fue creado en sus orígenes para fomentar el conservadurismo en España. Eso ni es democracia ni es nada, es la dictadura del capital, la dictadura de las grandes corporaciones y unos cuantos títeres a los que llaman políticos. La democracia no es eso, yo aspiro a mucho más y eso me crea una gran frustración.
¿Es usted una indignada?
Indignadísima. Durante el tiempo que he estado en España no me he perdido ni una manifestación. La clase política quiere estigmatizarnos, silenciarnos y darnos la espalda, y no lo conseguirán, porque las protestas tienen una base estructural, el descontento popular es incontenible. Y que se aguanten hombre, que ya hemos aguantado nosotros bastante.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, yo ya lo veía venir desde el principio, cuando un profesor mío en 1º de carrera me dijo, ¿pero tú esto te lo has pensao bien? Haz otra cosa, no necesitas estudiar periodismo para ser periodista. Y desde entonces no he parado de recibir mensajes negativos. Sí, me veía en el extranjero buscándome la vida, francamente.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Me ofrecen un trabajo de comunicadora en Amnistía Internacional. Vivo realizada, haciendo lo que me gusta en mi país. Casi nada.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
He perdido la fé en la política de las corporaciones, la democracia del capital y de la clase privilegiada. He perdido la fe en que ustedes, con sus discursos paternalistas manidos, gobiernen por el bien común, no creo en un sistema democrático impuesto para silenciar a la clase obrera, pan y circo, eso es lo que durante años nos ha mantenido entretenidos, ajenos a lo que se cocía en política. Ahora que adelgazan el Estado del Bienestar, el pan escasea, y el circo, pues como que no nos lo podemos pagar, ahora, despertamos del letargo y pensamos reivindicar nuestros derechos hasta que no podamos más: el derecho a tener una vida digna, un trabajo y una vivienda en nuestro país. Eso les diría.