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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Raquel A.: "La mayoría no nos hemos ido por espíritu aventurero, nos hemos ido por necesidad"

Nombre: Raquel A.
Edad: 28
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Licenciada en Periodismo y con un Máster en Diseño Gráfico.
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia (París)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea de abandonar España rondaba mi cabeza desde hacía mucho tiempo pero al final por miedo, porque fui encadenando unos trabajos con otros (no siempre de “lo mío”) o por diversas circunstancias, no me atrevía a dar el paso definitivo.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Lo que me hizo tomar la decisión de marcharme fue precisamente que me quedé sin trabajo. Llevaba un año y medio en una agencia de publicidad, con un contrato en prácticas, y me quedé en la calle así que tomé la decisión de irme. Terminé de trabajar a primeros de julio y a finales de agosto ya estaba en Francia.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Jamás he “trabajado” de lo mío. Soy licenciada en periodismo pero como periodista solo he conseguido trabajos de becaria. Gracias a un máster que hice de Diseño Gráfico (que me pagué trabajando como dependienta en una tienda) encontré un puesto en una agencia de publicidad como redactora y diseñadora, pero con contrato en prácticas que me han ido renovando durante año y medio. Jamás he tenido un contrato de trabajo en condiciones de “lo mío”.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Está siendo muy dura. A diferencia de muchas historias que he leído en su blog, sobre todo de otros periodistas, yo no me he venido con una beca, a realizar prácticas en un medio francés ni nada similar, yo me he venido a trabajar como niñera, o como le dicen aquí “fille au pair”. No creo que lo mío tengo más mérito, pero sin duda es un cambio drástico de vida.
Después de un año y medio trabajando como redactora y maquetadora en una agencia de publicidad, algo que me encantaba, tuve que elegir entre quedarme en mi país sin posibilidad alguna de trabajar o venirme a París a cuidar niños. Pasar de un trabajo para el que has estudiado y que te encanta a uno en el que tienes que aguantar los caprichos de un crío de tres años no es nada fácil. Actualmente vivo con la familia y me ocupo del niño y de la casa. Aunque afortunadamente me he encontrado con unas personas que me tratan como una más de la familia. Vivo en casa ajena, con una familia que no es la mía y a la que he tenido que amoldarme. Además tengo que aprender un idioma que, aunque tenía una base, no hablaba antes de llegar.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Mis condiciones actuales no son mejores, pero sin duda las condiciones laborales en Francia son muchos mejores que en España. Mi caso es especial porque yo soy “fille au pair” y es un trabajo un poco especial.  Aunque tienes que hacer una serie de horas, al final como vives con ellos acabas trabajando más horas y estás disponible las 24h del día a cambio de una habitación donde dormir y de un sueldo mísero que te da para poco.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Claro que echo de menos España, a mi familia, a mis amigos, la comida, salir de cañas… Creo que la mayoría de los jóvenes que nos hemos ido no ha sido porque tengamos un espíritu aventurero como opina cierta ministra, nos hemos ido por necesidad. La mayoría de los que hemos abandonado nuestro país tenemos carrera universitaria y allí no tenemos posibilidad ni de trabajar como dependientes en una tienda. 
Si las cosas mejoraran en  España volvería, no me lo pensaría ni medio segundo. ¿Cómo no iba a preferir trabajar en mi país como periodista antes que estar de niñera en el país vecino? Pero dudo mucho que encuentre trabajo como periodista en España en los próximos años…
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Yo opino que la culpa de que España esté como está la tenemos un poco todos. Aquí quien más o quien menos nos hemos beneficiado de los años de vacas gordas y hemos derrochado sin pensar en que podían venir las vacas flacas. La diferencia es que algunos se siguen llenando los bolsillos con las vacas flacas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Mi experiencia está siendo muy dura pero positiva y enriquecedora. Estoy conociendo una cultura y un idioma que desconocía, gente agradable de todas las nacionalidades y una ciudad y un país que creo que tiene mucho que ofrecerme.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
En realidad no, me siento europea, ciudadana del mundo. No me siento como una emigrante.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
La verdad es que no. Hace un tiempo sí pero ahora tengo muy asumido que es la situación que nos ha tocado vivir a las personas de mi generación.
¿Es usted una indignada?
¿Pero quién no va a estar indignado con lo que está pasando en España? Aunque como acabo de decir ya estoy un poco resignada.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
La verdad es que no. Cuando comencé la carrera de periodismo ya sabía que iba a ser difícil encontrar trabajo, pero jamás imaginé que cerrarían tantos medios de comunicación y que se quedaría en la calle periodistas reputados. Según tengo entendido, después de la construcción, el periodismo es el sector que más puestos de trabajo ha destruido en los últimos dos años. 
En cuanto a lo de salir de España, siempre me apeteció irme a otro país por una temporada y descubrir otras culturas, pero desde luego jamás pensé que me vendría para trabajar como niñera.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Yo siempre he sido muy pesimista y ahora más que nunca… dejé de creer en España ya hace tiempo y si vuelvo algún día es porque fuera no encuentre mi lugar, pero creo que en España tampoco lo voy a encontrar ya ni dentro de varios años.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Ninguno.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Miguel Ruiz: "Me encantaría que España pudiera ofrecerle a mi hijo un futuro digno"

Nombre: Miguel Ruiz Oses
Edad: 34
Profesión: Investigador (Físico)
Nivel de estudios: Doctor en Ciencias Físicas
Lugar de nacimiento: Santander (en realidad Valencia, pero soy cántabro..;)
País de residencia: EEUU

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Durante mi tesis doctoral realice diversas estancias en el extranjero que me permitieron conocer otras realidades profesionales y sociales en diversos países, sobre todo en Alemania. En la carrera científica siempre está muy presente la movilidad, y sin duda se ve como un aspecto positivo de ella, pero siempre es cierto que uno aspira a alcanzar una estabilidad en un buen centro de trabajo, y en un caso ideal, cerca de tu familia. En mi caso decidí “acomodarme” abandonando la inseguridad de la ciencia e incorporarme como investigador a un centro de I+D de un gran empresa. La verdad es que la experiencia aunque enriquecedora, resultó más que decepcionante al comprender lo que realmente significa hacer l I+D en España. Decidí cambiar de centro de trabajo aunque siguiendo ligado al I+D, y de nuevo la experiencia resultaba decepcionante.
Finalmente llegó un momento en que aunque dubitativo, empecé a convencerme de que debía probar en el extranjero. He de resaltar que había alcanzado un nivel de “acomodamiento” bastante alto. Vivía con mi novia, los dos trabajábamos y teníamos una vida sin estrecheces. Pero definitivamente los dos estábamos disconformes con muchas (MUCHAS) de las cosas del día a día en nuestra vida profesional. En ese punto me puse a buscar trabajo en diferentes laboratorios internacionales y conseguí una entrevista en un laboratorio americano que es donde estoy ahora.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Como ya he comentado antes sí. Aunque no tenía un contrato fijo, tenía una situación relativamente estable y con una posibilidad de futuro en la empresa en que me encontraba. Pero las ganas por experimentar cosas nuevas y la aspiración de conocer sitios mejores que me hicieran crecer  profesionalmente me hizo dar el paso de irme (evidentemente uno nunca sabe si va a ir a un sitio mejor o peor hasta que lo intenta).
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En España yo aspiraba a trabajar en I+D para poder amoldar mis conocimientos y  metodología científica de la mejor manera posible. Era consciente de que no iba a encontrar un trabajo “de lo mío”, lo aceptaba, pero con el tiempo comprendí que no estaba dispuesto a cualquier cosa y a cualquier precio. Las condiciones económicas eran buenas comparadas con mi entorno en España, pero ridículas fuera de nuestras fronteras.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Vivir y trabajar en EEUU es una experiencia dura en un principio y se va suavizando a medida que comprendes el sistema. Se trata de un país realmente hostil con los recién llegados, pero a medida que pasa el tiempo vas aprendiendo a desenvolverte  y el día a día se vuelve mucho más llevadero de lo que recuerdo de España. Supongo que ayuda el hecho de que hay mucha gente inmigrante por aquí y se crea mucha camaradería.
Por otro lado profesionalmente uno encuentra de todo, pero llama la atención que uno acaba desmitificando un poco a los americanos y su compromiso con el trabajo. No son todo lo que uno ha oído con anterioridad, eso desde luego. Pero el sistema funciona con una eficiencia mejor de la que yo había conocido hasta ahora.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
En la actualidad tengo un contrato postdoctoral de dos años del cual ya he consumido uno y medio. Cuando acabe el contrato y en función de mis méritos podre negociar por una extensión de un año más. Entonces tendré que buscar otro trabajo, en otra ciudad o quizá otro país. Por ello diría que las condiciones no son mucho mejores aquí que en España (de hecho no puedo decir ni siquiera que gane mucho más dinero), lo que sí es cierto es que mi formación aquí esta siendo inmejorable.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Claro que echo de menos España. El problema es que uno desconfía ya de un país que te da una de cal y una de arena. El sistema no parece estar montado de una forma consecuente. Antes el problema era la inestabilidad de una carrera científica ya de por sí inestable, ahora el problema es además el descredito al que se ha sometido a todo el sistema científico español. Resulta que cuando más se debería invertir en ciencia es cuando mas se recorta. El mensaje es peligrosísimo. No sólo dificulta volver, es que además los mejores científicos de España están ahora mismo tentados de abandonar el barco. Y son ellos los que están construyendo un tejido científico que nos permita volver al resto. La situación es realmente preocupante.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
A mí no me gusta culpar a los demás de todo, pero si es cierto que considero que España se ha gastado un montón de dinero en formarme para luego no darme otra opción que irme. Y eso no tiene ningún sentido. No podemos becar a la gente y que luego sean mano de obra cualificada en otros países. La cuestión es de una lógica aplastante, ¿no?
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, claro que lo es. Pero también lo fue la experiencia profesional en España.  Todas las experiencias profesionales son útiles y contribuyen al crecimiento personal. La diferencia es que ahora siento que estoy en un circuito profesional realmente dinámico. En España no tenía esa sensación.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro que soy emigrante. Y dadas las circunstancias en que se encuentran otros inmigrantes por aquí no encuentro ningún motivo de queja por serlo. Este es un país de inmigrantes y tanto mi mujer como yo tenemos un status con unos derechos y obligaciones que nos hacen tener una vida digna y plena. 
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí que siento frustración y sobre todo siento  pena por como se hacen las cosas. Cuando trabajaba allí estuve rodeado de profesionales como la copa de un pino. Gente joven súper preparada y capaces de todo pero que el propio sistema ponía en “lista de espera”. Hace falta un cambio de mentalidad a todos los niveles, pero sobretodo en los niveles de mando. España tiene un enorme potencial al que todavía no se le ha sacado el máximo provecho. Si después de todo lo que ha pasado como país está al nivel que está, es para soñar en positivo de lo capaz que es de alcanzar cotas más altas. Es cuestión de ser serios, creer en nosotros mismos, y ponerse manos a la obra.
¿Es usted un indignado?
Sí, lo soy. Pero desde hace muchos años. Desde que me fui de Erasmus con 20 años y empecé a comprender que la vida no era como yo creía. Había países no tan lejos de nosotros donde la gente tenía acceso a una vivienda antes que nosotros, tenían acceso a puestos de trabajo que nosotros no teníamos. Pero sobretodo empecé a preguntarme a cuánta gente en España realmente le importaba todo eso. A veces tenía la sensación de pertenecer a un país analfabeto por decisión propia. Orgulloso de su ocio y de sus paisajes, pero desinteresado por el progreso y sobretodo por la modernidad. España parece que disfruta renunciando a todas y cada una de las oportunidades históricas de modernización.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí. Pero realmente imaginaba dejar detrás de mí un país que me ofreciera la alternativa de volver. Ahora no lo tengo tan claro, tristemente.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Desde la humildad absoluta me encantaría ser capaz de volver a España y aportar algo a la sociedad. Me encantaría ser útil para los jóvenes, por ejemplo.  Ahora que voy a ser padre (si esto se publica ya lo habré sido) me encantaría que España pudiera ofrecerle a mi hijo un futuro digno. Una sociedad moderna, trabajadora, dinámica donde no encuentre algunos de los obstáculos que mi generación ha encontrado. Porque si sigue encontrando los mismos problemas que nosotros es que no hemos avanzado nada. Eso sería muy triste.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española.
Creo que vivimos momentos históricos donde los políticos son los que peor están saliendo parados. Se lo merecen y está en sus manos cambiarlo. Deben saber que las redes sociales están ahí para llevar la verdadera democracia a la calle y van a por ellos. Deben cambiar su actitud lejana al pueblo y ponerse las pilas. Deben asumir responsabilidades o apartarse a un lado. Desgraciadamente no veo a la mayoría de los políticos con capacidad de tomar decisiones “propias”. Los grupos de poder los tienen controlados, creo que esta mas que probado. Por ello es el pueblo el que debe reaccionar y de una vez por todas mandar un mensaje claro a la clase política. QUE GOBIERNEN PENSANDO EN EL PUEBLO!!!!!!!.

martes, 23 de octubre de 2012

Almudena Barragán: "Lucho cada día con la sensación de que hemos perdido el norte"

Nombre: Almudena Barragán Gaspar
Edad: 24
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Licenciada en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en Información Internacional y Países del Sur y Diplomada en Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana de México.
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: México

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Tuve la oportunidad de hacer unas prácticas en un periódico mexicano y no me lo pensé dos veces. En España llevaba meses buscando algún trabajo remunerado y era imposible que la combinación prácticas, periodismo, remuneración, fueran compatibles más allá de los 300 euros.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, ese fue uno de los motivos que me impulsó a hacerlo.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En España somos muchos los compañeros y compañeras periodistas que no tenemos opción para trabajar de lo nuestro. La mayoría accede a trabajar gratis o con un sueldo ínfimo que muchas veces no sube de los 300 euros, o sólo te cubre el transporte.
Las empresas se aprovechan de la situación por la que estamos “pasando” todos, de tal manera, que tienen la excusa perfecta para contratar y despedir barato. En la comunicación se están cometiendo grandes atropellos contra los derechos de los trabajadores, algo que afecta en la calidad de la información que se produce en nuestro país. Lo que antes hacían 3 redactores ahora lo hace un becario/a por las mismas horas y por un sueldo insignificante.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Enriquecedora, gratificante y muy interesante. Vivir en México me ha descubierto la posibilidad de mantenerme por mí misma, hacer mi camino de forma independiente y aprender a desenvolverme en una cultura y sociedad diferentes.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí lo creo. Aunque México también se enfrenta a retos propios y a una situación social de lucha por los derechos de los trabajadores y la mejora de las condiciones de vida.  Todavía hay mucho en lo que trabajar. América Latina se ha convertido en el lugar de destino de muchos españoles/as que han hallado en este continente el refugio que encontraron sus bisabuelos y tatarabuelos cuando emigraron hace décadas. Para todos aquellos que menosprecian a América Latina como destino, decirles que es un lugar de grandes posibilidades, con una riqueza cultural, humana, artística, lingüística y de mercado que existen en pocos lugares del mundo.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Una siempre echa de menos su casa, pero también es cierto que tenía muchas ganas de conocer nuevos países, lugares, personas.
Quizá volvería, pero primero estaría un tiempo fuera para poder crecer como profesional y como persona.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Sólo hay que mirar las cifras oficiales que maneja el Gobierno para darse cuenta de la responsabilidad que éstos tienen de que cada día 200 españoles hagan la maleta y se marchen de casa para trabajar en el extranjero, la mayoría forzados por la situación económica de nuestro país.
Son los políticos los que han realizado los recortes a la ciudadanía, los que han eliminado las esperanzas de los jóvenes de encontrar trabajo en España. 
Los que dan prioridad al gasto desorbitado de infraestructuras inservibles, a la industria armamentística, a la financiación desorbitada de la Iglesia, al rescate de bancos y entidades, a vivir bajo el yugo de una deuda que jamás podremos pagar; antes que invertir en la investigación y el desarrollo, la educación, la cultura, la sanidad, el deporte y evolución de su sociedad.
Son ellos los que dejan escapar los talentos de su país mientras España rota, sucia y vacía sigue dando pasos de ciego, perjudicando a la mayoría de los ciudadanos.
Y también nosotros como ciudadanos tenemos la responsabilidad de protestar, de exigir, de luchar porque no nos quiten lo que tanto nos costó conseguir. De seguir pendientes de lo que ocurre en España a pesar de la distancia.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí. He conseguido hacerme un hueco en México. Cada día aprendo nuevas cosas en este país mágico. Vivir tan lejos de mi casa me ha ayudado a abrir la mente, a ser feliz con poco, a disfrutar de los detalles que ocurren cada día, a valorar cosas que no conocía.
Vivir y trabajar fuera te ayuda a ver con perspectiva tu país, tu sociedad, la vida que tenías antes, tus comodidades, la situación global en la que vives.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Soy emigrante. Una emigrante privilegiada que tiene acceso a Internet, a Skype y una tarjeta de crédito; pero emigrante a fin de cuentas.
Somos la nueva generación de españoles que tiene que salir de casa para buscarse la vida. Para seguir adelante y no tener que depender de sus familias. Somos la primera generación que va a vivir peor que sus padres, que tendrá que luchar con una oleada de recortes, represión y control mayores de las que existían.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Lucho cada día con la sensación de que hemos perdido el norte. De que debemos de cambiar nuestro modelo de vida, nuestro modelo de sociedad, nuestro modelo de consumir y producir. Cada día me levanto más convencida de que lo que importa en la vida son los tuyos, es ser coherente con tu vida y feliz con poco, haciendo feliz a los demás, luchando por no perder ni el sentido común, ni la humanidad y eso no es cuestión ni de ideologías, ni de política, es cuestión de ser ciudadanos con cabeza y convicción, de ser personas.
¿Es usted una indignada?
Soy una indignada, de los pies a la cabeza. El que no esté indignado con la situación que vivimos en España o no ve lo que pasa en la calle, o no le interesa que la gente se manifieste y exija lo que es suyo.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No. La verdad es que yo pensé viajar y conocer mundo, teniendo la opción de elegir si quería trabajar dentro o fuera de mi país, pero no obligada a salir si quería seguir avanzando y creciendo en mi carrera y en mi vida.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño con volver a ir de cañas con mis amigos. Sueño con una tapa de jamón y unas aceitunitas. Sueño con que los jóvenes de España no tengamos que salir despavoridos en cuanto terminemos la Universidad, que no tengamos que dejarnos los cuernos trabajando de camareros/as, cajeros/as, profesores/as particulares o dependientes/as porque nuestro título no nos da de comer. Sueño con una clase política que realmente represente a quienes han votado por ellos, y no a los intereses de las grandes empresas del país que ni se han despeinado con la crisis. 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Ninguno de ellos nos representa. Lamentarán haberse convertido en los peores políticos de la historia actual de nuestro país. Todo lo que han hecho ha provocado que la población deje de creer en el Gobierno, en el poder y la autoridad, en sus promesas y en lo que representan. Como dicen aquí en México, puro papel mojado.

sábado, 14 de julio de 2012

Óscar Rodríguez: "Estoy angustiado por los recortes en España"

Nombre: Óscar Rodríguez Fernández
Edad: 24
Nivel de estudios: Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración. Especialista en Relaciones Internacionales
Lugar de nacimiento: A Coruña
País de residencia: Bonn (Alemania)

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Surge tras estar seis meses en casa de mis padres sin encontrar ningún empleo y, lo que es peor, ninguna posibilidad de formación en mi campo en mi ciudad natal. 
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Por supuesto, las cosas hace un año cuando tomé la decisión de venirme a vivir de nuevo a Bonn no estaban nada bien y ahora por lo que leo, escucho y me cuentan todavía están peor.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
No es fácil, tienes tus épocas buenas y malas. En Alemania a pesar de las bajas cifras de paro las cosas no son sencillas para los jóvenes y menos si te acabas de licenciar y eres “extranjero” con escasa experiencia laboral como yo.  No recomendaría a nadie que se viniese sin tener un alto nivel de alemán a no ser que  su titulación fuera una ingeniería o una carrera técnica (Matemáticas, Física, etc.), donde con un buen nivel de inglés podrían conseguir un empleo  o unas prácticas remuneradas para comenzar. En cuanto a la forma de vida para mí no ha sido un gran cambio dado que Bonn ya había sido mi destino Erasmus y Alemania la he visitado en incontables ocasiones. Me considero 100% integrado en la ciudad y en la sociedad alemana.  
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales aquí son mejores: salarios acordes con el nivel de vida, mayores posibilidades de formación, posibilidad de compatibilizar estudios y trabajo, respeto estricto por los horarios laborales...
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Por supuesto que echo de menos muchas cosas de mi país; lo primero naturalmente mi familia y mis amigos de siempre, y ya en un plano secundario como buen gallego el pescado fresco de calidad, el mar (sobre todo en verano), las horas de luz de España cuando aquí se hace de noche a las 16:30 o las 17:00… y lo más importante, la cercanía de la gente.  La decisión de volver a Alemania no solo viene dada por la crisis económica (aunque todo ayuda) sino que responde a otras motivaciones como la de seguir ganando mayor experiencia internacional, etc. De momento no me planteo la idea de volver a España a no ser que me ofreciesen el puesto de trabajo de vida. 
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Como dije antes mi decisión no esta motivada tan solo por la crisis económica sino que pesaron también otros factores en mi decisión. Eso sí, últimamente hay mucha gente que esta abandonando el país porque se encuentran desesperados y no ven un cambio de la situación a medio plazo. Este éxodo obligado  puede llegar a convertirse en un problema para el país de origen porque pierde capital humano en muchos casos altamente cualificado, pero también para el país receptor dado que muchas de esas personas no quieren/pueden integrarse en la nueva sociedad.
¿Considera positiva su experiencia actual?
A pesar de todas las renuncias personales y de los problemas para encontrar empleo en general estoy contento por la posibilidad de seguir formándome, practicar un idioma diferente al propio, ser parte de la sociedad alemana, etc.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No en el sentido clásico del término. Emigrantes eran los que llegaron con sus maletas (si es que tenían) en los 50 y 60 a este país, sin hablar nada del idioma, sin apoyo económico de terceras personas, adaptándose a una cultura ajena a la suya... Naturalmente comparto algunas cosas con ellos como: el estar lejos de “casa”, el deseo de que nuestro país mejore,  el espíritu de superación... Para emigrar se necesita todavía ser decidido, valiente y luchar día a día. ¡Eso no ha cambiado!
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es la palabra, yo mejor diría preocupación. Estoy preocupado de que esta crisis se lleve por delante los sueños de mucha gente que ha trabajado o estudiado mucho para labrarse un futuro mejor. Estoy angustiado por los recortes que se están llevando a cabo en ámbitos como el educativo o el sanitario, pilares fundamentales de nuestro Estado del Bienestar que aseguran la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos independientemente cual sea su origen o clase social.   
¿Es usted un indignado?
Con todas las letras; cada vez que hay alguna protesta en España me encantaría estar allí para defender mis derechos y de las familias que lo esta pasando realmente mal. Soy un indignado porque creo que en nuestro país hace falta una reforma desde el nivel más alto (La Casa de S.M. El Rey) hasta los niveles básicos (la escuela y la familia). Soy un indignado porque creo que la POLÍTICA debe de estar al servicio de los ciudadanos e imponerse a los mercados. Creo en derechos básicos como educación y sanidad universales, vivienda digna y la emancipación de los jóvenes a una edad razonable, empleo de calidad... en definitiva, soy un firme partidario de la Democracia inclusiva  
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
¿En la de vivir fuera? Sí, siempre he querido vivir al menos una larga temporada en otro país. Eso sí, si me preguntas por si hubiese pensado que nuestro país estaría en la situación en la que está inmerso te diría rotundamente que NO!
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No suelo recordar los sueños que tengo pero si tuviese que decir uno en general sería que viviésemos en un país donde hubiera más justicia social, en el que cada uno pudiera decidir libremente si irse o permanecer en el mismo. Si me preguntas por uno mío propio sería la posibilidad de encontrar un empleo en España que me permitiese desarrollar mi vocación internacional: viajando de un lado a otro, conociendo gentes e historias variadas... 
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Aunque suene a tópico les diría que escucharan el GRITO de la calle, que bajaran a la realidad, que empezaran a ver la POLÍTICA como un servicio al ciudadano y no como un medio para enriquecerse y ascender socialmente.  Como dije antes haría falta una reforma global de todo nuestro sistema, partidos políticos incluidos, porque son uno de los pilares de nuestra democracia.

miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.

lunes, 21 de mayo de 2012

Paco Vázquez: "Fuera de España me he sentido mejor, más valorado y útil"

Nombre: Paco Vázquez
Edad: 32
Profesión: Profesor de español
Nivel de estudios: Licenciado en Psicología
Lugar de nacimiento: Córdoba
País de residencia: China

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Todo empezó hace ya unos 8 años, cuando terminé mi carrera y decidí que quería estar “un tiempo” fuera antes de ponerme a buscar trabajo en serio en España. Al final le cogí el gusto y así llevo, viviendo y trabajando fuera, hasta ahora.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, estuve unos meses buscando algo para ir ganando práctica, pero no encontré muchas posibilidades.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Las pocas temporadas que me ha dado por probar a buscar algo en el campo de la Psicología, apenas me han ofrecido algún que otro taller de memoria para personas mayores, algo que me llena muchísimo, pero que, debido a su carácter temporal, no me daba para vivir.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
En todos estos años ha habido de todo, momentos inolvidables para enmarcar, y ocasiones en los que me han dado ganas de pirarme a otro lado, pero en general, la experiencia está siendo muy positiva y gratificante. Me está sirviendo para aprender idiomas, conocer a gente de todo tipo, y descubrir capacidades en mí que quizás no habría podido hallar de no haber salido de mi tierra.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Por supuesto, no hay color. Aquí me ofrecen una garantía de estabilidad laboral, y me tratan dignamente. Aparte, el salario que me pagan me sirve para vivir muy bien y hasta me da para ahorrar y pegarme un viajecito de vez en cuando.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Claro que echo muchas cosas de menos, empezando por mi familia y amigos, por supuesto, y elementos que siempre se echan en falta esté donde esté, como la comida (aunque la china también está muy rica), el buen tiempo, el tapeo, el ambiente, etc. No sé si la situación en España llegará a mejorar, pero en todo caso no creo que lo haga para mí. Fuera me he sentido mejor, más valorado y útil que allí, y es mucho más enriquecedor. No creo que vuelva. Si me voy de China, tiraría para otro país, quizás algún lugar en África o Sudamérica.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No mucha, aunque no niego que están influyendo en que cada vez le tenga menos aprecio a mi país. Me da mucha rabia decir esto, pero es lo que están consiguiendo toda esa pandilla de corruptos impresentables.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva, trabajo en algo que me gusta, dispongo de suficiente tiempo libre para disfrutar de otras actividades, como el aprendizaje de chino, por ejemplo, que además confío en que pueda conllevar algún beneficio a nivel laboral el día de mañana.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Ya sé que quizás suene muy poético e idealista, pero siempre me he considerado un ciudadano del mundo, una persona que es capaz de encontrar su “hogar” en cualquier parte, un nómada, un luchador, un aprendiz constante, en eterno movimiento. Si algún día volviera a España, en cierto modo también seguiría siendo emigrante, ya que habría dejado otra vez “mi tierra”, llámese China, India o Papúa Nueva Guinea.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No cabe duda que sí. Siento que la lucha que se está llevando desde colectivos como el 15-M por ejemplo, o bien no es suficiente, o bien se le acaba silenciando y criminalizando, ya no solo por la clase política sino por un buen número de ciudadanos que, o no se enteran o no se quieren enterar de lo que está ocurriendo, todo ello favorecido por medios de comunicación al mismo nivel de despreciable que nuestro gobierno. Así veo difícil que las cosas puedan cambiar de verdad, lo que me frustra, aunque siempre cabe una pequeña esperanza que no se apaga.
¿Es usted un indignado?
Ya lo era antes de que se popularizase la etiqueta. Creo que, incluso en los tiempos de las vacas gordas, nunca he estado conforme con lo que estaba sucediendo en España, gobernase quien gobernase.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Bueno, cuando estaba en Lituania, allá por el 2008, no imaginaba que pudiera llegar a trabajar en China, creía que seguiría en algún otro país europeo pero no en Asia. Ahora ya cualquier sitio parece probable para aventurarse.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No suelo incluir un regreso a España entre mis sueños, pero si algún día me diera por intentar establecerme allí, me encantaría que me contratasen en una revista de viajes, y así seguir dando vueltas por el mundo, pero con residencia en Córdoba, en una casa patio ya que estamos.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Sean coherentes, cabales, y usen su sentido común de vez en cuando. De sus decisiones dependen la vida y el futuro de millones de personas, ténganlo en cuenta y dejen de llenarse los bolsillos a costa de los demás. Se os está yendo la cosa de las manos, señores.

viernes, 27 de abril de 2012

Tamara Guirao: "Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia"


Nombre: Tamara Guirao Espiñeira
Edad: 33 años
Profesión: Relaciones Internacionales
Nivel de estudios:  Máster / Dos primeros años de doctorado
Lugar de nacimiento: A Coruña, Galicia, España
País de residencia: Bretaña, Francia

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando terminaba la enésima beca, dos personas que no se conocen entre ellas me enviaron la misma oferta de trabajo. Me costó decidirme,  envié la candidatura el último día a última hora y confirmé la entrevista también con poca antelación. Mi madre me dijo “Tú estudiaste para esto. Si te tienes que ir, te vas. Aquí no tienes nada”.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
En el momento de tomar el avión llevaba dos meses en paro.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En Relaciones Internacionales siempre somos muchos para pocas plazas y lo internacional deja de ser una prioridad en tiempos de crisis, lo que reduce la oferta. Las condiciones económicas no eran comparables a lo que me ofrecían en Francia (o en Bruselas, que era la otra opción), ni en términos de salario, ni de contrato, ni de responsabilidades.  Sin embargo, lo importante de mi decisión no era lo mucho que ganase o el ser fija, sino que me ofreciesen un proyecto que me motivase. Y para eso había que salir fuera.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Mi experiencia es atípica. Trabajo con gente de nacionalidades, edades y culturas muy diferentes, así que no puedo decir que esté sometida a la cultura laboral francesa. Respecto del día a día, he de decir que haber pasado aquí mi año Erasmus me ha dado ciertas ventajas, tanto lingüísticas como culturales a la hora de adaptarme.  Los franceses tienen una concepción de la intimidad muy diferente de la nuestra, el espacio personal es mayor. Nadie alza la voz y todos se tratan de usted. Si lo tienes en cuenta, el trato cotidiano se hace más sencillo.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?S
í. Aquí existe una legislación laboral que protege mucho al trabajador. Los Prudhomes (el tribunal de hombres prudentes) son un recurso  extremadamente efectivo en caso de conflicto, por ejemplo.  Las 35 horas te aseguran una calidad de vida.  El contrato indefinido es más sencillo de obtener y el nivel superior de estudios no es un defecto sino un valor. De todos modos, hablo de mi experiencia, y desde la misma puedo decir que si la crisis continúa, las cosas se harán más difíciles en este país.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Echo de menos a mi familia y a mis amigos. Me faltan el mar y la comida, y hasta las horas extra de luz.  Llegué aquí con la idea de pasar dos años, ganar experiencia y volver a casa. Tras tres años,  asumo que el momento de regresar todavía no ha llegado, ni sé si llegará. Mi profesión no tiene apenas reconocimiento en España y la mentalidad tendría que cambiar mucho para que se deje de vernos como “esa chica que habla inglés y puede vender aspiradoras en Arabia Saudita”.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No sé si hablar de culpa o de pérdida. El Estado Español, la Universidad e incluso Galicia han invertido en mi formación durante más de 10 años. Cuando un futbolista sale de la cantera a un equipo grande, el grande le paga al primero los derechos de formación.  Si las becas son una inversión ¿por qué es otro país el que se lleva los beneficios? 
¿Considera positiva su experiencia actual?S
í. Cuando jugaba al baloncesto, chupé mucho banquillo. Cuando salí de la Universidad, con mis postgrados y mis idiomas, tenía la misma sensación. Todavía no he llegado a la ACB, pero juego de titular y me dan minutos.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
No me considero. Soy la tercera generación de emigrantes de mi familia, y es algo que tenemos, por desgracia, asumido. Hace ya varios años, mis tías me regalaron una maleta-armario por Reyes, conscientes de que un día me haría falta.  Lo asumimos, como asumimos los ojos claros o el acento gallego. Viene con los genes.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No tengo por costumbre pelearme contra molinos de viento.  Quedarme en la frustración de lo que no ha podido ser en mi país sería reconocer un fracaso que no es el mío. Marcharse no es sencillo,  pero yo contaba con la ventaja de conocer la lengua, la cultura, y  tener una buena oferta de trabajo. Mirar atrás no tiene sentido.
¿Es usted una indignada?
Esa palabra siempre me recuerda a mi abuelo, que se ponía rojo y juraba en arameo cuando se enfrentaba a una injusticia. “Estou indignado” decía, y era el grado sumo de ira e impotencia de alguien que siempre estaba sonriendo.  Y sí, la situación actual, me trae con frecuencia  ese exabrupto a la memoria, y a la lengua. 
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Como dije antes, no. Mi idea era ganar algo de experiencia, ahorrar dinero y volver.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
La casa de mis abuelos en la aldea. Ahora que ya no están no sé qué va a suceder con el lugar donde aprendí a caminar, a andar en triciclo y luego en bicicleta, a jugar a las cartas, a distinguir un castaño de un eucalipto. La casa donde dormíamos siete en una habitación los días de fiesta y nos traían el desayuno a la cama. Mi casa. Sueño con ella varias veces a la semana.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que cesen la demagogia con los emigrantes. Ni somos “Españoles por el Mundo” con criada y limusina, ni los miserables de Víctor Hugo. Un folleto de un candidato a la presidencia decía “vamos a mejorar sus condiciones de vida en el extranjero”. Pues como lo hagan igual que en España, lo llevamos claro. Lo que quiero es que mejoren las condiciones de vida en mi país, y no sólo para volver, sino también para mis familiares y amigos, para mis vecinos y para esa señora que siempre va enfurruñada y nunca me saluda. Y que devuelvan el voto en las locales a los emigrantes. Nos hemos ido a trabajar fuera, pero no hemos renunciado a nuestra ciudadanía, ni para nosotros ni para nuestros hijos.

martes, 17 de abril de 2012

Nuria García: "Ya no puedo con los trastornos de identidad que me produce tanto cambio"

Nombre: Nuria García Reche
Edad: 24
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Máster
Lugar de nacimiento: Alicante
País de residencia: Alemania, Malta, España y ahora Alemania otra vez

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La idea surge cuando ves que después de estudiar como cabrones durante 5 años, dejarte la piel en el camino y luchar por tu vocación -no nos engañemos, hoy día nadie se hace periodista para ganar dinero, sino por pura y llana vocación, muchas veces idealizada, por supuesto- no logras encontrar trabajo.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No. Cuando me fui a Malta acababa de terminar el máster de profesor de secundaria de Inglés. Me fui a trabajar a una ONG que tenía un convenio con un periódico nacional de allí. Una experiencia muy positiva, la verdad. Ahora no trabajo, colaboro con una ONG dedicada al periodismo social, pero de freelance y se me cae la cara de vergüenza de estar con 24 años en casa de mis padres pidiéndoles dinero. Por ese motivo, ahora me vuelvo a ir a Alemania.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
¿¿Buenas?? De periodista a veces no te quieren ni gratis. En Alemania me ofrecían prácticas pagadas y se disculpaban por el escaso sueldo que me ofrecían...
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Yo valoro mucho las experiencias en el extranjero, me encantan, me lo paso genial, aprendo mucho, aprovecho las oportunidades al máximo y trato de ser positiva, pero es que ya no puedo con los trastornos de identidades que tengo. Cuando estoy en el extranjero me sale la española que llevo dentro y cuando estoy en España me muero de la depresión por no poder encontrar trabajo y estoy deseando salir corriendo para el extranjero.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí, indudablemente, que pena ¿no? Que España se gaste tanto dinero en nuestra educación y que luego no pueda retener tantísimo talento en nuestro país. Que luego sean otros países extranjeros como Alemania quienes se estén beneficiando a un coste nimio de la fuga de cerebros de la que adolece España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Me gustaría volver algún día, sí. Sin embargo, todo depende de las oportunidades laborales que se me presenten, y... francamente, no creo que la cosa cambie de la noche a la mañana; sobre todo después de que nos hayan abaratado el despido y desprovisto de nuestros derechos básicos como trabajadores.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Muchísima. Yo soy de izquierdas y me fastidia mucho que el programa electoral del PSOE por ejemplo no se diferencie casi en nada del del PP. Se diferencia en las formas, en el discurso, en la retórica. Pero en el fondo son incapaces de alejarse del marco neoliberal (impulsado desde la Unión Europe, claro, que ésa es otra). Así, los principales partidos de la democracia no han sabido reconocer que por mucho invertir en el sector privado y empoderar a los empresarios, no significa que vaya haber más trabajo, porque la riqueza no se expande hacia la sociedad, sino que los beneficios se almacenan a buen recaudo en las arcas de unos pocos. Lo que quieren es ser competitivos en Europa a través de las exportaciones, y para eso los trabajadores tenemos que ser baratos para reducir costes. Una ruina.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, claro, todas las experiencias en el extranjero son geniales, porque son eso, experiencias, enriquecedoras a más no poder, creces como persona y como profesional, haces amigos que se convierten en tu familia y que si vuelven a casa te dejan hundida en la miseria porque son como tu familia y los necesitas. Además, perfeccionas un idioma, te das cuenta de lo que echas de menos, de lo que no, de lo que quieres en tu vida. Pero al final, cuando pasa el tiempo y estás cansad@ de las turbulencias de ryanair, de sus retrasos y de que te intenten cobrar medio kilo de más, al final, quieres volver a tu país.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, soy emigrante. De momento lo llevo bien, y cuanto mayor es el reto mejor, yo no me achico, lo acepto todo y cuanto más lejos mejor. Si la oportunidad lo requiere, yo permaneceré en el extranjero, y ya no hablo de condiciones económicas; yo concibo el periodismo como una herramienta de cambio social, a través de ella creo que se puede cambiar el mundo. Soy utópica, pero si no lo soy ahora, ¿cuándo lo voy a ser?
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Bueno... tengo mis momentos. Lo que más impotencia me da es el sistema político y económico que fue creado en sus orígenes para fomentar el conservadurismo en España. Eso ni es democracia ni es nada, es la dictadura del capital, la dictadura de las grandes corporaciones y unos cuantos títeres a los que llaman políticos. La democracia no es eso, yo aspiro a mucho más y eso me crea una gran frustración.
¿Es usted una indignada?
Indignadísima. Durante el tiempo que he estado en España no me he perdido ni una manifestación. La clase política quiere estigmatizarnos, silenciarnos y darnos la espalda, y no lo conseguirán, porque las protestas tienen una base estructural, el descontento popular es incontenible. Y que se aguanten hombre, que ya hemos aguantado nosotros bastante.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, yo ya lo veía venir desde el principio, cuando un profesor mío en 1º de carrera me dijo, ¿pero tú esto te lo has pensao bien? Haz otra cosa, no necesitas estudiar periodismo para ser periodista. Y desde entonces no he parado de recibir mensajes negativos. Sí, me veía en el extranjero buscándome la vida, francamente.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Me ofrecen un trabajo de comunicadora en Amnistía Internacional. Vivo realizada, haciendo lo que me gusta en mi país. Casi nada.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
He perdido la fé en la política de las corporaciones, la democracia del capital y de la clase privilegiada. He perdido la fe en que ustedes, con sus discursos paternalistas manidos, gobiernen por el bien común, no creo en un sistema democrático impuesto para silenciar a la clase obrera, pan y circo, eso es lo que durante años nos ha mantenido entretenidos, ajenos a lo que se cocía en política. Ahora que adelgazan el Estado del Bienestar, el pan escasea, y el circo, pues como que no nos lo podemos pagar, ahora, despertamos del letargo y pensamos reivindicar nuestros derechos hasta que no podamos más: el derecho a tener una vida digna, un trabajo y una vivienda en nuestro país. Eso les diría.

viernes, 13 de abril de 2012

Helios Tavío: "Mi último trabajo en España fue un dolor"

Nombre: Helios Tavío
Edad: 27
Profesión: Language Fellow
Nivel de estudios: Titulación universitaria.
Lugar de nacimiento: Las Palmas de Gran Canaria
País de residencia: Estados Unidos

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La verdad es que para mí fue una suerte de coincidencias que hicieron que la oportunidad apareciera en el mejor momento posible (o en el más bajo). Comencé trabajando como monitor cultural, algo que hasta entonces estaba fuera de mi idea de profesión ideal. Trabajaba para un programa gestionado por dos universidades norteamericanas, y ellos estaban muy contentos y me ofrecieron irme a su país (En trabajos anteriores el hecho de que estuvieran contentos con mi trabajo lo único que supuso fue que pusieran una mayor cara de tristeza en el momento de sustituirme por otro becario).
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Estaba en la misma organización que me ofreció irme fuera; trabajaba en unas condiciones que nada tenían que ver con las que me eran ofrecidas si me marchaba al extranjero.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Costar costaba, mal que bien iba encontrando cosas muy pequeñas y en malas condiciones. Mi último trabajo de lo mío fue un dolor. Era el trabajo de mi vida, pero unido a una época de una situación personal complicada, y a unas condiciones lamentables, se acabó convirtiendo en un infierno. Estaba trabajando en negro, es decir sin ni siquiera un contrato, y cobrando cada dos meses la mitad de los dos anteriores. Seguía manteniendo el ritmo de trabajo y siempre estaba la futura promesa de llegar algún día a ver un contrato o algo parecido. Al final, hacían que cada vez creyera menos en mí.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Agridulce. No me mal interpreten, es genial, siempre he sido una persona dispuesta a conocer gente y nuevos lugares, y el trabajo aunque sigue sin ser lo que más me gusta hacer del mundo es muy enriquecedor. Lo mejor son las condiciones y el ambiente que me rodea. Se respira positividad, incluso en el más duro día de invierno. Pero por otro lado hay un gran agujero, que es la soledad, el dejar atrás a todos. Ya dejé atrás a muchos amigos y familia cuando viajé de Canarias a Madrid para estudiar y trabajar, y cuando te estableces y tras ocho años vuelves a tener tu grupo y tu lugar empezar de cero otra vez es durísimo.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sin ninguna duda. No es que esté en un puesto de trabajo con un sueldo maravilloso, pero sí que se preocupan por mí, y simplemente el trato y la consideración marcan una gran diferencia. Además de que siempre están tratando de mejorar mi situación y mi experiencia en todo lo que pueden. También se nota que hay crisis pero se lleva de otra manera.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Siempre he pensado que no me importaría trabajar donde fuera mientras que pudiera trabajar en el mundo del arte y la cultura que es lo que más me gusta. En España eso ahora mismo parece una utopía, y pasarán muchísimos años antes de que la cultura vuelva a ser algo importante en este país. Pero por supuesto que me gustaría tener la oportunidad de hacerlo en España, creo que aquí tenemos una gran herencia cultural, somos del país de Picasso, Sorolla, Dalí, Velázquez, Goya… Y podría hacer una lista interminable de artistas de todas las épocas que hacen que sea una maravilla pasear por nuestro país.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Toda. Creo que en España hay un problema estructural muy grande y es la educación. Es la base fundamental de una sociedad. Creo que si nunca se toman en serio la importancia de desarrollar un buen sistema educativo, nunca saldremos de una crisis que no sólo es económica, sino de base. De valores sociales y de actitudes. Los gobernantes deben tomar como la principal de sus preocupaciones instaurar un sistema para dotar de una formación y conocimientos a sus ciudadanos, sin herramientas no se construye nada (o mejor y más claro como lo decía la abuela de una amiga: quien cocina en la mierda come mierda). Y más bien parece que ahora mismo les interesa todo lo contrario.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Lo es, estoy muy contento, a pesar de todo lo que ya he soltado aquí.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sinceramente creo que Nueva York es un sitio excepcional en el mundo con respecto a esa cuestión, aquí nadie puede sentirse inmigrante. Cierto es que hay una especie de casta que sí que levemente diferencia a lo que son los newyorkers, pero todos los demás somos neoyorkinos de fuera, no nacidos en Nueva York. Es curioso como nadie presupone que seas de fuera, tengas el acento que tengas o vistas como vistas. Otra cosa bien distinta es lo que uno siente por dentro, pero en mi caso al haber sido educado con mucha televisión y cine norteamericano lo veo como algo tan normal y cercano a mi vida.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Vivo con la idea de no desaprovechar un solo día. La única lucha que me importa es la de ir encontrando mi felicidad, y a lo mejor suena muy derrotista pero di por perdida las grandes batallas sociales más allá de tratar de influenciar con mis actos y mi forma de pensar a aquellos que tengo más cerca. Si todo el mundo hace eso a lo mejor llegará el momento en el que se genere un efecto mayor.
¿Es usted un indignado?
No, soy muy digno de mi felicidad, que me la curro y mucho. Las circunstancias externas adversas generadas por un clima político aterrador no van a robarme ni un ápice de dignidad. No merecen ni que me indigne por su culpa
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Hace años soñaba con irme fuera, luego soñaba con estabilizarme en España y justo cuando uno tiene esa idea, es cuando vuelve a haber un giro inesperado en el desarrollo de la vida.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Jajaja no sé si tiene que ver, pero sueño con osos asistiendo a un combate de boxeo entre marineros, y con caballos y caballeros haciendo justas y jugando al polo dentro de pistas de squash circulares.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
No me llamen, no estaré.
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martes, 10 de abril de 2012

Noelia Pérez: "Me pregunto si echaré raíces en algún sitio"

Nombre: Noelia Pérez Díaz
Edad: 28
Profesión: Estudiante de Doctorado de Bioquímica
Nivel de estudios: Licenciada en Bioquímica y Master en Biotecnología
Lugar de nacimiento: Avilés, Asturias
País de residencia: Nueva Zelanda

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Realmente no es la primera vez, ya había vivido en UK durante casi tres años, supongo que como casi todos los españoles, para aprender inglés.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, estaba buscando trabajo.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Si que me costó, de hecho, no encontré. Estuve buscando durante un año, y como no había nada, me puse a trabajar de camarera para ahorrar dinero para marchar otra vez. Como camarera trabajaba 10-12 horas al día, un día libre a la semana, por algo más de 1000 euros al mes. Dada la actual situación en España, no sé si eso son buenas condiciones económicas o no.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
No nos engañemos, se pasan momentos duros, sobre todo al principio hasta que te acostumbras a tu nueva vida. Pero una vez asumes que no vives en España y dejas de compararlo, empiezas a ver lo bueno que tiene el país y a pasártelo bien. Entonces disfrutas cada pequeño logro, empiezas a valorar las pequeñas cosas de la vida, y a la vez te vas enriqueciendo como persona. Como se suele decir, hay cosas que sólo te puede enseñar la “escuela de la vida”. Algo que realmente me encanta es poder comunicarme con personas de otros países; de hecho, creo que hablando inglés y español puedes viajar por prácticamente todo el mundo, siempre va a haber alguien que hable uno de los dos idiomas.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sinceramente no lo sabría decir con seguridad porque ahora soy estudiante. Pero cuando vivía en UK trabajaba de camarera media jornada a la vez que estudiaba el master, y vivía bien; no ahorraba ni tenia grandes lujos, pero me daba para pagar el alquiler, las facturas, comer, salir, ir al cine de vez en cuando…
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí que echo de meno España, la mia tierrina tira mucho, y si que me encantaría volver cuando termine el doctorado, pero con los recortes en ciencia que está haciendo el Gobierno cada vez veo más difícil poder volver algún día.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Pues bastante. Cuando volví a España no sabia qué hacer, hacia dónde dirigir mi vida. Estuve buscando trabajo “de lo mío”, y viendo que era imposible y que la cosa no sólo no mejoraba, sino que iba a peor, decidí marcharme otra vez. Si España estuviera bien, lo más seguro que me hubiera quedado.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, mucho. Por lo menos estoy haciendo lo que me gusta, cosa que en España ahora mismo me sería muy difícil. Y ahora mientras soy joven y no tengo responsabilidades es cuando puedo arriesgarme y apostar por un futuro.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, totalmente. Tengo amigos inmigrantes y siempre me pareció un coñazo lo de tener que renovar el visado, y tener los papeles en regla. Ahora lo tengo que hacer yo también, y realmente te exigen muchas cosas. Pero en el día a día, los neozelandeses son muy agradables con los extranjeros; yo por lo menos no tengo esa sensación de “ciudadana de segunda clase”. En ese sentido me siento más integrada aquí que cuando estaba en UK.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Con cierta no, con mucha. La imagen que estamos proyectando de España en el extranjero es penosa.
¿Es usted una indignada?
Indignadísima.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Ni de broma. En mis planes no estaba hacer un doctorado. Yo me veía con un trabajo normal, una cierta estabilidad económica y planes de futuro. Ahora vivo el día a día, sin hacer planes a medio-largo plazo, preguntándome cuál será el próximo país y si echaré raíces en algún lugar.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Creo que la única posibilidad de volver sería si me tocara la lotería, y teniendo en cuenta que no juego, está complicado.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que prediquen con el ejemplo. No me entra en la cabeza cómo se puede pedir austeridad a una población que está viviendo al límite y que ya no se les puede sacar más, mientras ellos tienen pagas vitalicias y viven como reyes. No puedo respetar a una persona que exige lo que no hace. Que intenten vivir con 1000 euros al mes, ya verás como se les ocurrían más ideas para salir de la crisis. Cuando la fame aprieta, se agudiza el ingenio.

sábado, 7 de abril de 2012

Oscar Ercilla: "A políticos y empresarios les da igual que nos vayamos"

Nombre: Oscar Ercilla Herrero
Edad:
29
Profesión:
Geólogo
Nivel de estudios:
Licenciado con 5 años de experiencia laboral
Lugar de nacimiento:
Palencia
País de residencia:
Santiago de Chile

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España? La idea de Chile había rondado en mi mente desde que no me renovaron el contrato en el centro tecnológico donde trabajaba y en el que entré como becario. Aquí buscan geólogos por la cantidad de minería existente y el momento definitivo para decidirme fue el tener que empezar a vender seguros porque no había otra cosa. Fui consciente de que si no volvía al mercado laboral como geólogo pronto podría estancarme y no volver a trabajar sobre lo que estudié y que me apasiona.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?

No. Llevaba un año parado y en noviembre acabó mi prestación por desempleo.

¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
En un año hice tres entrevistas y sobre “lo mío” solo una. Lo que resultaba más descorazonador era que en ofertas en los que mi titulación se ajustaba o mi experiencia, me echaban para atrás simplemente por el desconocimiento de mi profesión. A final de año era imposible porque pedían 10 años de experiencia en cualquier cosa.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?

No llevo mucho tiempo, tan solo un mes, pero es una aventura. Hay muchos contrastes con Europa y eso que Santiago es una ciudad muy europea en Latinoamérica. Me apasiona el ver rascacielos y los Andes al fondo. Para un geólogo creo que hay pocas visiones mejores al despertarse por la mañana. Lo que si se echa de menos es a mi novia, con quien vivía antes de venir para acá, la familia y los amigos, pero gracias a Skype y las redes sociales uno se siente algo más cerca de España.

¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?

Las condiciones de trabajo y económicas son mucho mejores a las que tenía allí, y yo no era “mileurista” en España. Pero más allá del dinero, que es importante, es que te sientes valorado por tus compañeros y por tus jefes, y también por la sociedad en general, que tienen mayor consideración con alguien con formación. Por otra parte, hay una fuerte diferenciación entre clases sociales y eso es lo que más me desagrada de lo que he visto.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?

Echo de menos a mi novia sobre todo y algo menos a mi familia y amigos, porque yo me fui de casa con 17 años a la universidad y estoy acostumbrado a no verlos en largos periodos. Volver a España me gustaría, pero sé que las cosas no van a mejorar en mucho tiempo y aún menos para mi profesión.

Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

La clase política tiene una parte de culpa, pero también nuestra propia sociedad. Apostamos por una economía que no era viable, pero ninguno quisimos verlo porque todos salíamos beneficiados de uno u otro modo. Ahora que las cosas están mal es cuando se ven los errores. El problema no es que no los supiéramos ver en su momento sino que no lo volvamos a repetir en el futuro. Lo malo es que será un futuro tan lejano que nosotros seremos viejos, lo veremos venir, los jóvenes de ese futuro no nos harán caso y volveremos a la casilla de salida.

¿Considera positiva su experiencia actual?

Creo que podré aprender mucho y aportar mucho. Vengo a investigar y era algo con lo que soñaba desde que era pequeño. Si hace un año me hubieran dicho que iba a estar aquí y así, no me lo hubiera creído.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?

Soy emigrante y lo digo con todas las letras. Si no hay donde vives tienes que moverte, como ya hice en España de provincia a provincia. Y si no hay en España a otro país. Y si se acaba aquí pues a moverse a otro. Creo que la experiencia puede ser positiva y mucho mejor a la que tuvieron la generación de emigrantes de los 50 y 60. Lo que se necesita es ser valiente y no pensar en lo que se deja sino en lo que se va a ganar.

¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Me da rabia que haya gente tan preparada y que se tenga que ir, pero aún más rabia que a los políticos y (a algunos) empresarios les importe bien poco que nos vayamos. Cuanto menos se gaste en investigación mejor, porque así se puede cumplir con el déficit, cuando lo que están haciendo es comida para hoy hambre para mañana. No se dan cuenta de que compramos tecnología extranjera made in cerebro de investigador español y sale mucho más caro.

¿Es usted un indignado?

Sí. Sin duda hay que ser indignado si se tiene algo de orgullo propio. Creo que a nadie le gusta que le den collejas y es lo que están haciéndonos día tras día.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?

Hace años no, pero valoro lo que hice en España porque me está sirviendo de mucho aquí. Me hubiera gustado seguir allí, pero chocaba con demasiadas paredes administrativas y jefes muy poco comprensivos y endiosados.

Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España Como dicen aquí, menos huevones en todos los ámbitos sociales. Si estuvieran en peligro de extinción yo no trataría de salvarlos y volvería feliz a España.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española

Que consideren el país como su propia familia, porque ninguno de ellos quitaría dinero destinado para sobrevivir en una casa en la playa. Y quien dice dinero para sobrevivir dice sanidad, educación o gasto social, y quien dice una casa en la playa dice edificios faraónicos que se caen, excesivos asesores rascándose la barriga o coches oficiales nuevos porque los anteriores tienen dos años.

miércoles, 4 de abril de 2012

Enrique Santamaría: "La reforma laboral de Rajoy es de vergüenza ajena"

Nombre: J. Enrique Santamaría
Edad: 28
Profesión: Marketing-Guionista-Periodista
Nivel de estudios: Licenciado y máster
Lugar de nacimiento: Burgos
País de residencia: Berlín, Alemania

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
La verdad que en mi caso fue más o menos meditado. No fue por el tema de la crisis. He vivido en Madrid desde los 18 a los 28, estudié y trabajé allí y nunca había tenido la oportunidad de irme a vivir fuera. Cuando acabé un trabajo de redactor-guionista en un programa de televisión, me surgió un trabajo de online marketing en Berlín y me vine, ya que pensé "si no lo hago ahora no lo haré nunca". Además quería introducirme en el tema internet porque hay bastante trabajo, y fue un buen comienzo. Una vez aquí me cambié de empresa y empecé en otro trabajo, que de momento me mantiene aquí.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Si estaba trabajando, de hecho cuando estaba acabando en mi ultimo programa, del que era redactor-guionista, hasta le pedí a mi director una carta de recomendación. Tenía claro que quería irme una temporada y cambiar de aires. Una decisión que me costó mucho ya que yo en Madrid vivía bastante cómodo, a dos horitas de Burgos, con una casa bastante chula, etc.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No me costaba, vivía bien, en la tele se cobra bien, lo malo es que trabajas por proyectos y cada 3-4 meses te encuentras de nuevo en el paro. Lo bueno es que ya tenía un equipo director-redactores etc... que creo que volverían a contar conmigo (espero que aún se acuerden de mi cuando vuelva). Ganaba dinero, pero al final estabas en el paro dos meses y tampoco te creas que te daba para ahorrar, y Madrid es carísimo. Pero sinceramente, yo en Madrid vivía muy bien, y hasta tenía piscina en mi edificio (suspiro).
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Hay días y días. El principio fue lo más duro, algún amigo español me ayudó a hacer los 200 millones de papeles que tienes que hacer al llegar, no exagero, pero luego ya te relajas. Berlín es una ciudad alucinante, llena de historia, me encanta la arquitectura y en Berlín no puedes pasear sin sorprenderte por un edificio cada dos metros, es impresionante. Una vez que pasan los meses iniciales, descubres que es una ciudad donde se puede disfrutar de la naturaleza, del deporte, del arte, la calidad de vida es impresionante, no todo es fiesta como piensan muchos, hay una ciudad genial que se vive por el día. Pagas poco de alquiler y no te gastas jamás en comer más de 6-7 euros (y eso ya es caro). Con esto digo, que hasta te da para ahorrar. Pero creo que no es Alemania, Berlín es un oasis en toda Europa.
Luego está el idioma, me vine sin saber ni "papa" de alemán y llevo un año yendo a clases, dos veces por semana ya que trabajo 40 horas (sobre todo en inglés y español). Me defiendo, pero no me pidas que te escriba una disertación porque no lo haré. Es un idioma duro, y tal vez la mayor barrera a la hora de integrarte completamente aquí. Eso sí, si no hablas inglés medianamiente bien, olvídate. Y a los alemanes les gusta que aprendas su idioma, creo que al menos hay que intentarlo, aunque luego en cuanto digas tres palabras mal dichas en alemán te empiecen a hablar en inglés otra vez.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Las condiciones laborales son similares. Yo trabajo como periodista-online marketing 40 horas, tengo 1 hora para comer. El sueldo es prácticamente lo que cobraba en la televisión, tal vez un poco menos, pero el curro es estable, tengo un contrato indefinido y 24 días de vacaciones, y los precios en Berlín son tan baratos que hasta te da para ahorrar, bastante. Los pisos son muy baratos, yo vivo en Alexanderplatz y además trabajo a 10 minutos andando de mi casa. No me puedo quejar. Hay gente a la que no le va tan bien aquí, yo he tenido suerte.
Pero si hablamos de la nueva reforma laboral que dicen que es a la alemana... ahí cambian las cosas. Mi jefe alemán NO me puede bajar el sueldo (ya me lo ha subido dos veces) ni me puede cambiar el horario, etc... la reforma laboral de Rajoy es de vergüenza ajena, y creo que deja totalmente desamparado al trabajador. Si pudiera, el 29 estaría de huelga también aquí (creo que ese día me pondré malo y no vendré a trabajar, para solidarizarme).
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Volvería, y volveré de cabeza, Berlín no es la ciudad donde pasar el resto de mis días. Echo mucho de menos España. Echo de menos cogerme el coche y subirme al norte, o irme al Cabo de Gata, o irme de cañas o al cine por Madrid. Eso aquí no lo tienen, y eso también es calidad de vida, aunque no te quede un duro a fin de mes. Eso sí, en cuanto puedo me voy, cojo a mis amigos, el coche y nos hacemos un Españaplan.
Aunque suene a tópico adoro a mi familia, la comida española, el clima, el norte y mis amigos de allí. Creo que mi vida está allí, y estando en Berlín me he dado cuenta de lo feliz que era allí. Todas mis vacaciones las invierto en ir allí, es un país alucinante, no somos conscientes de lo que tenemos, y deberíamos cuidarlo mucho más. Y es un drama total cada vez que te vas que tu sobrina se ponga a llorar, a eso no hay derecho, y yo quiero estar con ella que para eso soy su padrino, o con mis padres por si alguna vez les pasa algo. A veces tienes un pequeño sentimiento de culpabilidad, como si no estuvieras dándoles la atención que se merecen, eso es duro, menos mal que tengo una hermana que no me la merezco. Pero aquí hay unos cuantos españoles y también algún alemán o francés que te hacen la vida más fácil y a los que cuento entre mis mejores amigos. Aquí tú les cuidas y ellos te cuidan, es genial. Paro que me pongo ñoño.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Creo que tampoco los políticos alemanes se libran de la quema, a mí que Merkel y sus amigos, boicotearan el referéndun de Papandreu, me parece de una línea fascistoide y autoritaria de meterme debajo de la cama de la vergüenza que me da. Creo que Alemania entera está muy descontenta con su presidenta, y pensar que pueden dedicir el futuro de un país entero que no es el suyo, en fin, sin palabras. En España, en general, los políticos están comprometidos con un sistema económico que nos encorseta y encadena a todos, y cuanto más abajo, peor, todos arrastrados. Pero sin duda la gran "cagada" en nuestro país fue la burbuja inmobiliaria (Aznar se merecería un ladrillazo en la cabeza). Ahí también tuvimos parte de culpa los españoles, a mí no se me ocurrió comprarme un piso con 900 euros de sueldo (a algún amigo de Burgos sí), y ahora están hasta el cuello. Para mí muchos se han metido en su propio pozo, si yo lo hubiera hecho sería responsabilidad mía. Yo me compré un coche de 12.000 euros cobrando 1900 y ya me parecía un exceso. Lo del ahorro alemán es cierto. A un alemán no se le ocurre vivir por encima de sus posibilidades, no se le ocurre comprarse un piso de 40 millones e hipotecarse 50 años (eso sí, suerte con encontrar un piso de 40 millones en Berlín). Yo prefiero vivir de alquiler hasta el día que me muera y poder hacer cosas en la vida.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Totalmente. La experiencia de vivir fuera, de sentirte inmigrante, de tener que integrarte, de no controlar el idioma... te da una perspectiva de lo duras que pueden ser las cosas, pero también ese sentimiento de reto que te hace mantenerte vivo. Huir de la comodidad y decir, me da igual, al toro. Tengo amigos en España que es en plan "me han ofrecido un trabajo en Murcia pero es que mi novio está en Burgos", o sea, que mucho no necesitarán el dinero. Hay que ser un poco más versátil y pensar que lo que no te mata, te enriquece.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, totalmente, y creo que es genial sentirse emigrante alguna vez en la vida. A más de uno en España le habría venido de perlas cuando decía que el país estaba lleno de inmigrantes saber lo que se siente, la gente no emigra por placer (en general). Doy gracias a todos los alemanes que te tratan bien aquí (aunque capullos hay en todas partes).
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Me da pena porque ni siquiera hace un año yo veía España como la veo ahora. Leo periódicos y veo informativos españoles todos los días y quiero volver. Creo que lo peor de España es la comparación de los sueldos con los precios, es increíble. Y ahora con la maravillosa reforma laborar, seguro que esto se arregla, cuando tu jefe te pueda bajar 500 euros de sueldo y no poder quejarte, eso es vergonzoso. Y eso, no pasa en Alemania. Munich puede ser igual de caro que Madrid pero te aseguro que la gente cobra el doble. Es difícil subsistir en España con un trabajo normal, y eso de ahorrar, creo que nadie sabe lo que es ya. Me da pena pero no me parece luchar contra gigantes inalcanzables, creo que hay que tener un proyecto personal, una meta, pero tampoco sueños irrealizables. Ser realista y si hay que irse fuera una temporada irse, a lo mejor reaccionan.
¿Es usted un indignado?
Sí, aunque desde aquí vi todo el movimiento 15M un poco a la distancia. Me gustó saber que hay una masa crítica, que la juventud no es tonta, y ahora saben que estamos ahí. Aunque no me gusta que ahora se haya quedado en algo radical de gente anti-sistema o que ciertos grupos radicales se lo apropien, no. Yo soy de esa masa de indignados por la situación, los políticos, la corrupción y el ladrillazo. Y estoy MUY INDIGNADO con la reforma laboral, insisto, no es a la alemana, es a la "arrimad el hombro esclavos". El trabajo se paga, nosotros producimos señores, no nos están haciendo ningún favor por darnos trabajo. No. Por ahí no paso.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Mira que me lo decía un amigo americano que vive en Madrid, "esto va a explotar, que no es normal". Y yo decía que no, pues mira, por una vez el americano tuvo razón. A lo mejor a partir de ahora nos lo pensaremos mejor a la hora de vivir por encima de nuestras posibilidades, pero seguro que si esto pasa algún día, se nos olvidarán los errores cometidos (ahí están las urnas que demuestran que nuestra memoria hace "delete" cada 4 años).
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Mira, el sábado voy de vacaciones a España, a ver a mi familia, a mis amigos, nos vamos a una casa al campo 2 días, es mi cumpleaños, me da la vida. Hoy he dormido fatal sólo pensando que perdía el avión. Creo que no es un sueño, yo volveré a Madrid o a otra ciudad un poco más pequeña, cerca de la gente que más importa, y aunque tenga que pagar el triple por el alquiler, pues no me quedará otra. Además, que yo como mejor me expreso en la vida es en español, las cosas como son.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Uff, esto es muy general, principalmente que piensen en las personas. Pero la verdad que me frustra pedir algo que no van a hacer, cuando sólo les importa el BCE, lo que diga Merkel, el FMI, etc. MENSAJE: Clase política, sed honrados, y haced algo que os permita dentro de unos años ir por la calle sin cruzaros conmigo y que os quiera tirar un tomate, por favor. Si amas España y a los españoles, no te los cargues.