viernes, 6 de julio de 2012

Sara Jiménez: "En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa"

Nombre: Sara Jiménez
Edad: 31
Profesión: Arquitecto
Nivel de estudios: Licenciatura + Master
Lugar de nacimiento: Madrid, España
País de residencia: Suiza

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Realmente siempre ha sido un sueño que tenía detrás de la oreja desde pequeña, pues ya entonces intuía que mi futuro profesional no pasaba por España y desde que tengo uso de razón me llamaba la atención interaccionar con otras culturas y en otros idiomas.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, y ¡gracias! Yo soy de las que dan las gracias a la crisis –a todo hay que verle el lado positivo-, porque gracias a ella he podido hacer realidad mi sueño. Me quedé sin trabajo y fue entonces cuando vi la luz, estaba plenamente convencida de que ese era el momento que llevaba esperando tantos años.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Lo estuve buscando solamente un par de meses, y lógicamente las condiciones no eran para echar cohetes. Podía haber aceptado trabajos de lo mío, en condiciones más o menos similares a las anteriores, pero fue entonces cuando me di cuenta de que lo que de verdad quería no era eso, y decidí ser fiel a mis principios y lanzarme a lo que siempre había querido.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Estupenda, curiosa y extremadamente enriquecedora. De todas maneras yo ya estaba un poco curtida porque anteriormente he vivido en Estados Unidos, Holanda y Suecia. No hay que ocultar a nadie que los principios suelen ser casi siempre duros, pero con un buen jamón bajo el brazo todo se supera. Yo lo pasé un poco regular los 5-7 primeros meses, en parte porque la vida social en Suiza es muy diferente, pero luego a todo se acostumbra uno; es cuestión de tiempo y de empaparse del lugar de destino.
En cuanto a la experiencia laboral, no hay color, como es de suponer, pero esto lo explico ahora en la siguiente pregunta.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Mucho mejores, sin duda. En España estamos a años luz de lo que viene siendo trabajar en Europa. Es como si nos hubiésemos quedado atascados en el tiempo. No hablo sólo de cuestiones económicas, sino de cómo se entiende el trabajo, las relaciones laborales, la autonomía, el esfuerzo, la proyección y el desarrollo profesional.
En Suiza es todo mucho más caro, pero también los salarios son más elevados en proporción, por lo que al final de mes, las cuentas salen mejor y no hay que andar haciendo malabares.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí que lo echo de menos, pero estoy lo suficientemente cerca como para ir un fin de semana de vez en cuando y hacer acopio de calor humano y provisiones. Yo echo de menos lo que llaman “las 3-efes” en inglés: Family, Friends and Food.
Veremos a ver por dónde discurre el sendero, por el momento no me planteo volver a corto plazo, pero nunca se sabe. Tampoco me veo aquí para toda la vida, son etapas y como tales hay que vivirlas.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Creo que lo que está sucediendo en España no es tan sólo culpa de los políticos, como muchas personas quieren hacer ver. Culpar a la clase política por sí misma -de cualquier inclinación o procedencia, me da igual, que me da lo mismo- denota un altísimo grado de miopía.
La raíz del problema de España no es ni su clase política ni su clase empresarial. Lo que alimenta y aviva nuestra situación son nuestros valores. Estamos donde estamos porque somos los que somos. Estamos así porque nuestros héroes siempre han sido tipos pillos con un gran ingenio para hacer cositas con la picaresca por bandera. Estamos así porque el español que puede defrauda a hacienda, no paga el IVA, roba o paga en negro.
Solo el día en el que comprendamos cual es la raíz de nuestros males podremos sentar las bases del cambio. Será duro, pues un sistema de valores no se cambia tan fácilmente como uno se cambia de camisa, pero nada es imposible si realmente uno se esfuerza por lograrlo.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva, me parece una experiencia por la que todas las personas tendrían que pasar al menos una vez en su vida. Seguramente en ese caso la historia se escribiría de otra manera.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Claro, soy una emigrante encantada, pues llevo buscando esta situación durante la mayor parte de mi vida. Veo que soy una privilegiada por tener la oportunidad de conocer gente de otras culturas, viajar (que me encanta), tener vivencias muy enriquecedoras y variadas, ver las cosas desde otros puntos de vista, y en definitiva, buscar mi propio camino, que creo que es para lo que todos estamos aquí.
En general, y salvo las 3-efes y los 5-7 primeros meses, la valoración es muy positiva.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, veo gente en situación muy límite y eso me preocupa. Sobre todo porque las medidas que se están tomando para atajar los desajustes no van dirigidas al ciudadano de a pie, sino a nivel macroeconómico. Creo que hay mucha gente que no puede esperar a que el efecto de la “bola” macroeconómica llegue a los entresijos de la economía familiar.
¿Es usted una indignada?
Sí, pero no a raíz de ese movimiento del que tanto se ha hablado, sino desde cuando tengo uso de razón. No sé si por mi especial sensibilidad o porque quizá me fijo en cosas a las que otras personas no prestan atención, pero yo ya percibía que en España había muchas formas de hacer con las que no estaba de acuerdo y en cierto modo sufría al verlas o vivirlas, así que tenía muy claro que había que salir.
Esto no tiene nada que ver con la crisis, sino con el quehacer diario. La crisis está siendo el detonante de mucha indignación, pero hay que ver también lo que hay detrás de todo eso.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, claro, la visualizaba muchas veces, aunque no veía la forma en la que pudiese hacerse realidad. Por eso en mi caso la crisis me ha ayudado y me ha abierto las puertas, pues de no haberme quedado sin trabajo creo que seguiría en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
El sueño se corta en el momento en el que hay que definir el cómo, porque no lo visualizo por el momento. Volveré si tengo que hacerlo, pero no es algo que me impida dormir.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señoras y señores: no toquen lo que no es suyo, aprendan un mínimo de 3 idiomas para poder manejarse en el puesto que ocupan, establezcan relaciones duraderas con otros países, háganse respetar, defiendan (realmente) los intereses del pueblo al que representan, establezcan políticas inteligentes de inmigración y lean.

lunes, 2 de julio de 2012

Anímate a participar

Hola a todxs,
Como bien sabéis este blog se construye gracias a las entrevistas de todxs aquellos que están fuera de España y quieren dar a conocer su experiencia. Si ese es tu caso y te apetece participar, mándame un email a rafa_anibal@yahoo.es. Tanto yo como el resto de personas que leen regularmente este sitio agradecerán conocer tu historia.
Saludos y muchas gracias,
Rafa Aníbal

miércoles, 13 de junio de 2012

Raquel: "Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de emigrar fuera de España"

Nombre: Raquel
Edad: 24
Profesión: Recepcionista de hotel
Nivel de estudios: Diplomado
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Francia


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Al llegar al fin de mis estudios, me ofrecen la posibilidad de hacer las prácticas en Francia.
Sabiendo que en España la situación estaba difícil, acepté. Una vez en Francia, fui consciente de que aquí tendría más posibilidades de trabajar, viendo que había muchas ofertas de trabajo para el puesto que yo quería.

¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Me quedé sin trabajo hacía tiempo, y por eso quise retomar los estudios, pensando que mientras terminaba mejoraría la cosa, pero dos años más tarde, nada había mejorado. Mientras estudiaba daba clases particulares de idiomas, un trabajo que para mí era temporal, pues mis objetivos eran el mundo del turismo y en este momento en España la cosa estaba complicada.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Sinceramente no me dio tiempo a buscar activamente, tras mis prácticas fui contratada. Si miré ofertas de trabajo y además de pocas, los requisitos demandados eran muy elevados para lo que ofrecían.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Maravillosa. Además de aprender el idioma, y todos los conocimientos técnicos de mi profesión, estoy conociendo mucha gente, y me está aportando muchos valores a nivel personal. Además tengo la satisfacción de que mi carrera profesional avanza.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Son mucho mejores. Aquí firmé directamente un contrato indefinido, el sueldo es algo más alto, hay más vacaciones, y el ambiente laboral es muy bueno. También te valoran por tus esfuerzos, te animan a trabajar para promocionar, los horarios son respetados, se respetan más estrictamente las jerarquías...
A nivel social, puedo decir que los franceses no son tan abiertos como los españoles, les cuesta más tomar confianza, pero una vez que lo hacen, son personas realmente sinceras. No tengo nada que reprocharles, desde el principio me he sentido muy acogida y cada vez que he tenido un problema, nunca me ha faltado ayuda.

¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que sí! Echo mucho de menos mi tierra, el salir a tomar una caña a una terraza de verano y que me cueste un 1€, (y no 4 como aquí); por supuesto a mi familia y amigos, pero de momento estoy en Francia. Ha sido un país generoso conmigo y de momento la vida me la planteo aquí. Con el tiempo nunca se sabe, puede que algún día encuentre algo allí que me interese y decida volver.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha

Cuánta culpa no lo sé. Creo que la culpa de toda esta situación la tienen demasiados sujetos. De lo que sí estoy segura es que los políticos no se dan cuenta de que en la juventud está el futuro del país, y cada vez somos más los que nos vamos.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva. He aprendido muchas cosas que además me han ayudado a formarme más como persona, a ser más fuerte, y además tengo la sensación de estar labrándome un porvenir. 
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí que me considero, pero me siento orgullosa de serlo. Cuando por un lado se cierra una puerta, por otro se abre siempre una ventana, la mía ha sido la emigración. Fue una decisión que tomé, que por supuesto llevaba sus riesgos, pero de la cual me siento ahora muy orgullosa.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Realmente no, creo que simplemente es lo que me ha tocado y que frustrarme tampoco me serviría de nada, pues yo tampoco puedo hacer mucho. Lo que sé es que tengo que mirar por mí y me niego a pertenecer a la “generación perdida”.
¿Es usted una indignada?
Efectivamente la situación española actual es indignante, pero también pienso que la mejor manera de protestar es la acción. Si no tenemos trabajo nos vamos, y si nos vamos no pagamos impuestos, eso significa menos dinero, y así espabilarán. Aunque en el fondo  también es mi tierra y allí está mi familia, no quiero que ellos lo pasen mal por esta situación.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Siempre me gustó aprender idiomas, y desde niña soñaba con vivir en un país extranjero. Lo que no sabía es que sería en estas circunstancias.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Si la situación mejorara... puede ser que volviera, que me ofrezcan un puesto que me permita avanzar en mi carrera, aportar mi experiencia allí... Ahora,  la verdad que prefiero no plantearme el volver, no sabemos cómo continuará la situación, prefiero asegurarme un futuro aquí.

Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que dejen de derrochar dinero, no es el momento de hacerlo. Somos ya muchos los que nos tenemos que ir fuera a “buscarnos la vida,” que hagan el favor de una vez de mirar por el pueblo y no por su bolsillo.

lunes, 4 de junio de 2012

Lidia Díaz-Cardiel: "La explotación también existe en España, no solo en Vietnam"

Nombre: Lidia Díaz-Cardiel
Edad: 25
Profesión: Periodista
Nivel de estudios: Posgrado en ‘Información Internacional y Países del Sur’
Lugar de nacimiento: Madrid
País de residencia: Venezuela

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Después de terminar la carrera y ver que tras unas prácticas en una agencia de comunicación no encontraba trabajo en mi área, decidí estudiar un posgrado que me permitiese hacer prácticas en el extranjero.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, trabajaba como intérprete de lengua de signos pero no como periodista que era lo que realmente quería.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Como periodista no encontraba trabajo. Y con mi segunda profesión no era un trabajo estable sino que dependía de las necesidades de la empresa. Es decir, que me llamaban cuando hacía falta.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Pues realmente está siendo buenísima en el ámbito laboral. Aquí se sigue teniendo aprecio por el formato de papel y han confiado en mí para darme espacio y libertad en los temas a tratar. Estoy en un muy buen ambiente laboral. Lo difícil de vivir en Venezuela es la inseguridad que se vive en las calles. Pero simplemente tienes que cuidarte mucho más.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Considero que es una gran oportunidad y que tratan de ayudarte en todo lo posible. Es decir, comparo unas prácticas aquí y en España y creo que aquí tienen en cuenta lo que opine la persona y no porque sea una persona en prácticas  o contratada. Además de que te dan oportunidad de tocar “todos los palos” del trabajo diario de una redacción: ruedas de prensa, reuniones editoriales, entrevistas, reportería, etc.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
¡Claro que echo de menos España! Por la sencilla razón de que lo que a mi me gustaría es estar en mi país con mi familia, mi pareja y trabajando. Es injusto pertenecer a una generación muy bien preparada y aspirar a trabajos que te hagan sobrevivir. Es decir, que es triste que tenga que plantearme seguir estudiando más y más cosas solo con la idea de que unas prácticas me puedan abrir una puerta que ni siquiera me abre. Eso es a lo que me tengo que resignar en España. Y por supuesto, no remuneradas, lo que da lugar a que tampoco pueda crecer en lo personal y alcanzar metas como dejar de vivir con mis padres.
¿Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha?
Buena pregunta. La crisis es una consecuencia de un problema estructural que ningún gobierno de este país ha querido abordar. Ser la mano de obra barata para Europa es una causa de la situación en la que estamos, además de las condiciones del débil mercado laboral que nos caracteriza. El problema está en la mano de nuestros gobiernos pero principalmente está en nosotros, los ciudadanos, porque no queremos ver nada más allá de cobrar a fin de mes, sin pensar si es lo que nos debería, y recalco debería, corresponder. Si no nos planteamos esas cosas, entiendo que tampoco nos planteemos a donde va dirigido nuestro voto cuando lo ejercemos cada cuatro años. Con ese panorama es fácil decir quien tiene la culpa pero también es necesario pensar que falta un poco de reflexión por nuestra parte en las cosas del día a día.

¿Considera positiva su experiencia actual?
Sí, estoy conociendo otra cultura, otro país, y otra forma de hacer las cosas. Eso siempre es positivo porque pienso que conociendo otras realidades, valoras la tuya pero también ves las cosas mucho más claras.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
De momento no, pero desde luego que si esto me abre otra puerta en Latinoamérica intentaría quedarme y sería una emigrante de mi país y una inmigrante en otro, como los que llegaron a España.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Yo tengo claro que lo que ocurre ahora en España y en Europa no se va a solucionar en una década. Y que la reducción de derechos que hemos permitido no lo vamos a recuperar, así que sé que lucho contra un gigante pero por lo menos lo sé y tengo conciencia de ello. A mí, lo que me da pena es la gente que no quiere saber de esto por conformismo.

¿Es usted una indignada?
Sí, sí lo soy. Yo diría que soy una ‘crítica’ porque me cuestiono todo cuanto me rodea. Pensamiento crítico ante todo.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Sí, la ética periodística en España se perdió hace tiempo, sobre todo cuando las empresas periodísticas han abusado del becario. Fueron las primeras en darse cuenta de los beneficios que tenía llenar sus plantillas de estudiantes. Luego, el resto de las empresas tomaron nota y ahora la explotación está en todos los lados. No solo en los “niños explotados” por Nike en Vietnam, también la España que presumía de ser el número trece de las listas de las grandes economías mundiales.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Yo quiero salir los viernes de trabajar para dejar mis cosas en mi casa, no en la de mis padres, y salir con mis amigos y volver con mi pareja a casa. No necesito mucho más y no debería ser un sueño.  Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Pues no sé, la verdad. Antes que decir una burrada, prefiero decirles que se tomen una café en un bar, una caña en una terraza o que vayan de botellón una noche y verán que todas las conversaciones giran alrededor de esta crisis en la que nos han metido.

viernes, 1 de junio de 2012

Ramón Sánchez-Quintanar: "Me siento triste y afortunado a la vez"

Nombre: Ramón Sánchez-Quintanar
Edad: 30 años
Profesión: Ingeniero civil
Nivel de estudios: Ingeniería
Lugar de nacimiento: Campo de Criptana (Ciudad Real)
País de residencia: Canadá


¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Cuando hice Interrail me entró el gusanillo de perfeccionar idiomas, sobre todo ingles. Además, el ambiente en mi trabajo no era el más motivador...
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba construyendo una depuradora. Pero tuve una entrevista para el trabajo de mis sueños, residiendo en Madrid y viajando regularmente por toda Europa en el campo de lo nuclear. Me rechazaron porque mi inglés era correcto, pero no suficientemente alto para  usarlo en el día a día profesionalmente. Eso me dio la puntilla.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
No eran las peores pero el panorama era bastante desesperanzador.

¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Profesionalmente muy buena, estoy aprendiendo mucho en el proyecto actual, hacemos la carretera de circunvalación de Calgary, y me doy cuenta del trato diferente que hay a los profesionales en Canadá y en España. A nivel personal para ser feliz viviendo en Canadá hay que saber disfrutar de lo que el país te ofrece y no mirar a lo que dejas atrás.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Laboralmente sí, socialmente la vida es más fácil aunque echo de menos el calor y la cercanía humana de España.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Sí, por el mismo status de aquí o casi, o sea un sueldo digno y un entorno laboral con futuro, que me permita desarrollarme profesionalmente.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Mucha, al menos la mitad de la culpa es de la clase política, que están dejando una España sin esperanza. Nuestros políticos son gente sin formación que están arrastrando al país a la resignación. Y un tercio de la culpa de la sociedad en sí, porque la gente prefiere vivir feliz en la ignorancia, mirándose el ombligo y culpando de sus desgracias a todos los demás esperando que venga alguien a resolver sus problemas.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Positiva sí, porque he encontrado un trabajo y una ciudad que creo que me puede dar profesionalmente lo que busco. Y además personalmente mis aficiones están cubiertas ya que cuento con las montañas Rocallosas muy cerca, que me permiten practicar todo tipo de deportes que me apasionan.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Sí, claro, y me siento un poco triste de serlo. Me siento afortunado y triste a la vez. Afortunado por tener una oportunidad que mucha gente no puede (o no quiere) tener, y triste a la vez porque siento que mi mundo es otro.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Frustración no es lo que siento; claro que yo tomaría medidas drásticas contra los dirigentes, pero no es frustración por la situación, es otra cosa: es pena,  porque es el mejor país del mundo para vivir y estamos así. Somos un país que podría y no sabe cómo.
¿Es usted un indignado?
Sí, más con la sociedad que con los políticos. Para mí los políticos solo son un reflejo de la sociedad.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
No, siempre pensé que teniendo esta carrera estaba seguro. Solo emigre para mejorar mi inglés y para tener poco de experiencia y poder volver a hacer mi vida en España.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
Sueño que después de unos años como ingeniero joven, me asiento en la zona de Pirámides, en Madrid, en un proyecto que me permita viajar regularmente y aprender cosas nuevas, y poder ir los fines de semana a mi pueblo.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Señor@s, si no han sido capaces de terminar sus estudios ni trabajar en la empresa privada ni de hablar inglés en estos días, por favor márchense a su casa, márchense tod@s.

lunes, 28 de mayo de 2012

Silvia Parra: "La clase política no está al servicio del pueblo"

Nombre: Silvia Parra
Edad: 36
Profesión: Periodista y profesora de español para extranjeros (ELE)
Nivel de estudios: Licenciatura
Lugar de nacimiento: Terrassa (Barcelona)
País de residencia: Canadá y el año que viene Nueva Zelanda

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
No pude hacer Erasmus por problemas económicos así que tenia muchas ganas de irme. En 2008, antes de la crisis, cogí mi mochila y mis ahorros y me fui a Nueva Zelanda a conseguir un inglés alto. Tras un año allí (y casarme con mi novio neozelandés) , volví en plena crisis. Encontré un trabajo por encima de los mil euros, pero ya tenia el gusanito de ir al extranjero, donde he tenido más suerte en cuanto al trato de los jefes y la motivación. Y al año me volví a ir, esta vez a Canadá.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
Sí, estaba trabajando en el Banco Sabadell de atención telefónica y también en el equipo de Redes Sociales, pero el nivel de estrés era alto. Además mi marido, neozelandés que sólo habla inglés, no encontraba nada y estaba desesperado, así que el mío era un sueldo para dos bocas.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
De periodista está imposible desde hace años. No solamente porque está de moda y hay una cantidad increíble de licenciados en periodismo, sino porque a eso se le une un altísimo porcentaje de intrusismo. No hay una ley que obligue al empresario periodístico a contratar a un periodista licenciado, así que hay muchas personas sin formación trabajando de periodista con sueldos míseros. Miles de pseudeperiodistas, así esta la calidad de los medios de comunicación... En todo caso, hace tiempo que me “queme” de las condiciones de trabajo y como el Periodismo es difícil ejercerlo en otro país, he trabajado de otras cosas.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
Ha habido altibajos, es difícil empezar, a mi me echo la mano un manchego. Es difícil que confíen en ti para cualquier trabajo, ya que el inmigrante es el último y hay prejuicio siempre (aunque no haya racismo). Pero lo volvería a hacer. De hecho no pienso volver mientras tenga un dólar en el bolsillo. Me siento mucho más valorada como trabajadora, entro y salgo feliz a trabajar a mi puesto. Conozco gente nueva, aprendo muchas cosas nuevas cada día.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales, son mejores en su actual lugar de residencia?
Sí, el trato de los jefes es de supervisión y no de penalización. En los errores no hay broncas, sólo conversaciones. En los aciertos hay felicitaciones, continuamente. El sueldo no es malo y hay posibilidad de hacer horas extras así que todo el mundo está feliz en el trabajo porque va desahogado. Socialmente la falta de desempleo baja el nivel de delincuencia, toda la gente es más feliz, más tranquila, más amable en la calle. En España nos hacen creen que somos malos trabajadores, que nos distraemos, que no rendimos... pero es mentira, les damos mil vueltas a otros trabajadores de países ricos.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver? 
Echo de menos la familia y amigos, y el poder explorar Europa en vuelos low-cost ya que me encanta la historia y en Canadá hay mucho espacio vacío :-) Pero mucho tendrían que mejorar para que ambos tuviéramos trabajo de lo nuestro, o al menos un trabajo digno, con sueldo digno y trato digno.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
Casi toda. Yo he cumplido mi parte: buena estudiante, buena ciudadana, con carrera y trabajadora. Ellos no me han procurado unas leyes que reserve el trabajo de periodista al licenciado en periodismo, me han dado contratos basura, contratos de becario sin sueldo, sin acceso a una vivienda a un precio de mercado real... en fin, estoy muy decepcionada de la clase política, unos mediocres que se creen muy listos y se hacen los tontos para aprovecharse de los fallos del sistema en vez de corregirlos.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Tuve mala suerte los 6 primeros meses, con trabajos infracualificados y sueldos bajos, también a veces es cuestión de suerte. Desde hace 5 meses en mi nuevo trabajo todo ha sido súper positivo. Lástima que las leyes de inmigración en Canadá están poniéndose bastante duras y a pesar de tener contrato en vigor y mi empresa quiere esponsorizarme, el gobierno me ha denegado el permiso de trabajo para un segundo año. Aún así, ha sido una experiencia dura al principio, pero emocionante y lo que importa es que al final de la etapa ha ido bien.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Por supuesto que soy emigrante, y valgo lo mismo o más que otros trabajadores canadienses pero ellos no piensan lo mismo :-) Es como un tatuaje que llevas en la frente y que te limita tus posibilidades de futuro a corto plazo.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
Sí, bastante frustración, dado que siempre he pensado que la clase política no está al servicio del pueblo que le elije, pero estos años me han convencido totalmente de ello. También en España hay un problema de mentalidad, se premia a los empleados mediocres, con mal genio o chivatos. No se motiva a los que tienen talento. Eso ya no es culpa de los políticos.
¿Es usted una indignada?
Totalmente. Desde antes que estallara la crisis ya me fui indignada por la falta de oportunidades para una licenciada en periodismo, donde un escote bonito te daba un trabajo en TV antes que un CV interesante. Sin hablar de la tele basura y el entretenimiento bobo, claro, eso no lo considero trabajo para periodistas se ponga la Milá como se ponga...
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Los periodistas, al igual que los investigadores, ya llevábamos años malos mucho antes que estallara la crisis, así que hace tiempo que sabía que acabaría yéndome.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
La verdad que no sueño con volver, la capacidad adquisitiva española es patética y el trato al trabajador es para deprimir a cualquiera. Volvería para ir a Centro Europa si pudiera dedicarme a periodismo en redes sociales o profesora de español, y si mi marido pudiera dedicarse a lo suyo, guía de montaña y monitor de kayak, entre otros. Imposible, vaya.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Que son unos fracasados que no piensan más allá de cuatro años y entre todos, sí entre todos, nos han hundido cerrando el paso a las mejores generaciones de la HISTORIA del país. Debíamos ser los que pagáramos las pensiones de la población que envejece, pero con tales sueldos nos vamos a que nos aprovechen otros. Y que o bien son unas adineradas marionetas o bien son la colección de los más tontos del país. Otra explicación no le veo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Paco Vázquez: "Fuera de España me he sentido mejor, más valorado y útil"

Nombre: Paco Vázquez
Edad: 32
Profesión: Profesor de español
Nivel de estudios: Licenciado en Psicología
Lugar de nacimiento: Córdoba
País de residencia: China

¿Cómo surge la idea de marcharse fuera de España?
Todo empezó hace ya unos 8 años, cuando terminé mi carrera y decidí que quería estar “un tiempo” fuera antes de ponerme a buscar trabajo en serio en España. Al final le cogí el gusto y así llevo, viviendo y trabajando fuera, hasta ahora.
¿Trabajaba en el momento de tomar la decisión de marcharse?
No, estuve unos meses buscando algo para ir ganando práctica, pero no encontré muchas posibilidades.
¿Le costaba encontrar trabajo “de lo suyo” en España? ¿Eran buenas las condiciones económicas?
Las pocas temporadas que me ha dado por probar a buscar algo en el campo de la Psicología, apenas me han ofrecido algún que otro taller de memoria para personas mayores, algo que me llena muchísimo, pero que, debido a su carácter temporal, no me daba para vivir.
¿Cómo está siendo la experiencia de vivir y trabajar fuera?
En todos estos años ha habido de todo, momentos inolvidables para enmarcar, y ocasiones en los que me han dado ganas de pirarme a otro lado, pero en general, la experiencia está siendo muy positiva y gratificante. Me está sirviendo para aprender idiomas, conocer a gente de todo tipo, y descubrir capacidades en mí que quizás no habría podido hallar de no haber salido de mi tierra.
¿Considera que las condiciones, tanto laborales como sociales,  son mejores en su actual lugar de residencia?
Por supuesto, no hay color. Aquí me ofrecen una garantía de estabilidad laboral, y me tratan dignamente. Aparte, el salario que me pagan me sirve para vivir muy bien y hasta me da para ahorrar y pegarme un viajecito de vez en cuando.
¿Echa de menos España? Si las cosas estuvieran mejor ¿se plantearía volver?
Claro que echo muchas cosas de menos, empezando por mi familia y amigos, por supuesto, y elementos que siempre se echan en falta esté donde esté, como la comida (aunque la china también está muy rica), el buen tiempo, el tapeo, el ambiente, etc. No sé si la situación en España llegará a mejorar, pero en todo caso no creo que lo haga para mí. Fuera me he sentido mejor, más valorado y útil que allí, y es mucho más enriquecedor. No creo que vuelva. Si me voy de China, tiraría para otro país, quizás algún lugar en África o Sudamérica.
Cuánto de culpa cree que tiene España, sus políticos, gobernantes e instituciones de su marcha
No mucha, aunque no niego que están influyendo en que cada vez le tenga menos aprecio a mi país. Me da mucha rabia decir esto, pero es lo que están consiguiendo toda esa pandilla de corruptos impresentables.
¿Considera positiva su experiencia actual?
Muy positiva, trabajo en algo que me gusta, dispongo de suficiente tiempo libre para disfrutar de otras actividades, como el aprendizaje de chino, por ejemplo, que además confío en que pueda conllevar algún beneficio a nivel laboral el día de mañana.
¿Se considera emigrante? ¿Cómo lo valora?
Ya sé que quizás suene muy poético e idealista, pero siempre me he considerado un ciudadano del mundo, una persona que es capaz de encontrar su “hogar” en cualquier parte, un nómada, un luchador, un aprendiz constante, en eterno movimiento. Si algún día volviera a España, en cierto modo también seguiría siendo emigrante, ya que habría dejado otra vez “mi tierra”, llámese China, India o Papúa Nueva Guinea.
¿Vive con cierta frustración la actual situación? ¿Impotencia de luchar contra gigantes inalcanzables?
No cabe duda que sí. Siento que la lucha que se está llevando desde colectivos como el 15-M por ejemplo, o bien no es suficiente, o bien se le acaba silenciando y criminalizando, ya no solo por la clase política sino por un buen número de ciudadanos que, o no se enteran o no se quieren enterar de lo que está ocurriendo, todo ello favorecido por medios de comunicación al mismo nivel de despreciable que nuestro gobierno. Así veo difícil que las cosas puedan cambiar de verdad, lo que me frustra, aunque siempre cabe una pequeña esperanza que no se apaga.
¿Es usted un indignado?
Ya lo era antes de que se popularizase la etiqueta. Creo que, incluso en los tiempos de las vacas gordas, nunca he estado conforme con lo que estaba sucediendo en España, gobernase quien gobernase.
¿Hubiese pensado verse en esta situación hace unos años?
Bueno, cuando estaba en Lituania, allá por el 2008, no imaginaba que pudiera llegar a trabajar en China, creía que seguiría en algún otro país europeo pero no en Asia. Ahora ya cualquier sitio parece probable para aventurarse.
Cuénteme un sueño recurrente que tenga con la posibilidad de volver a España
No suelo incluir un regreso a España entre mis sueños, pero si algún día me diera por intentar establecerme allí, me encantaría que me contratasen en una revista de viajes, y así seguir dando vueltas por el mundo, pero con residencia en Córdoba, en una casa patio ya que estamos.
Por último, qué mensaje le gustaría dirigir a la clase política española
Sean coherentes, cabales, y usen su sentido común de vez en cuando. De sus decisiones dependen la vida y el futuro de millones de personas, ténganlo en cuenta y dejen de llenarse los bolsillos a costa de los demás. Se os está yendo la cosa de las manos, señores.